¿Es positivo bajar la cantidad de nicotina de los cigarrillos?

Estados Unidos planea obligar a las tabacaleras a reducir los niveles de esta sustancia adictiva en los puchos. En Tucumán hay preocupación: el tabaquismo ya tiene la misma prevalencia en adolescentes que en adultos.

ADICTIVO Y PERJUDICIAL. El cigarrillo genera una alta dependencia en las personas y afecta al organismo. ADICTIVO Y PERJUDICIAL. El cigarrillo genera una alta dependencia en las personas y afecta al organismo.

Contiene más de 50 sustancias cancerígenas. Puede causar graves problemas respiratorios y cardiovasculares, entre otros. Nada nuevo para un fumador. Entonces, la pregunta es por qué si el beneficio del consumo de tabaco es prácticamente nulo frente a los múltiples daños que produce en las células y los graves problemas de salud que desencadena, muchas personas deciden introducir en su organismo tantos compuestos perjudiciales que tiene el cigarrillo. La respuesta para la gran mayoría de los casos se llama nicotina, una de las sustancias más adictivas que existen y que según se ha comprobado genera dependencia en el 80% de los usuarios.

Precisamente la nicotina está en el centro del debate desde que EE.UU. anunció su plan: quiere exigirles a las compañías tabacaleras que recorten la cantidad de nicotina que se encuentra en los cigarrillos tradicionales con el fin de hacerlos menos adictivos y reducir el número de víctimas del tabaquismo, que acaba con 480.000 vidas cada año en ese país.

Objetivos

Disminuir los niveles de nicotina para que sean mínimamente adictivos reduciría las probabilidades de que generaciones futuras de jóvenes se vuelvan adictos a los cigarrillos y también ayudaría a dejar de fumar a quienes actualmente son adictos, señalaron los expertos de EE.UU. No obstante, anticiparon que la propuesta podría enfrentar gran resistencia y tardar mucho tiempo en materializarse.

Solo Nueva Zelanda ha formulado antes un plan de este tipo. El Gobierno de ese país se propuso, además, que quienes nacieron después de 2008 no puedan comprar cigarrillos (al menos, no legalmente). Además, la edad legal para fumar aumentará cada año, con el objetivo de crear una generación de neozelandeses libre de humo.

Muchas de estas nuevas propuestas tienen el objetivo de contrarrestar las estrategias de la industria tabacalera para no perder fumadores, sostiene la doctora Cristina Orellana, experta en cesación tabáquica.

Y aunque las medidas puedan ser loables, abren una serie de preguntas: ¿hasta qué punto prohibir algo es una solución? ¿Es una buena disposición bajar el nivel de nicotina en los cigarrillos?

Insuficiente

La neumonóloga Ariela Tarcic, referente del Programa Provincial de Lucha Antitabáquica, del Siprosa, considera que no es una buena medida disminuir la cantidad de nicotina que se encuentra en los puchos. “Es lo mismo que los cigarrillos light. Incluso termina siendo un engaño para el consumidor porque hace que este crea que es menos nocivo. Puede tener menos cantidad de nicotina pero no deja de ser adictivo”, resalta.

“Mientras un cigarrillo siga teniendo algo de nicotina, estamos en presencia de una sustancia adictiva”, apuntó, en el mismo sentido, Orellana. No obstante para ella, la medida es floja porque solo ataca un compuesto del pucho y no las otras tantas sustancias perjudiciales que tiene y que generan tantos problemas para la salud de las personas.

“A diferencia de la nicotina, que solo tiene un impacto en el fumador (le causa una adicción), las otras sustancias afectan al que consume tabaco y a las personas que están a su alrededor y que inevitablemente se convierten en fumadores pasivos. Sin embargo, desde hace muchos años las estrategias apuntan a reducir la adicción y no el daño que el tabaquismo genera en terceras personas”, opina.

Según el sitio cancer.org, nueve de cada 10 fumadores adultos comenzaron el hábito antes de los 18 años.

“Como la industria tabacalera ha perdido muchos fumadores en los últimos años, las estrategias que tienen apuntan a seducir a los adolescentes; quieren asegurarse ganar nuevos consumidores. Por eso se renuevan constantemente y sacan al mercado nuevos productos”, explica Orellana.

Los jóvenes son el grupo que más inquieta hoy en cuanto al consumo de tabaco, admite Tarcic. Pese a que el tabaquismo viene bajando en los últimos años, entre los adolescentes está aumentando. Según la última encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes (EMTJ), el 20,2% de los estudiantes consume actualmente algún producto de tabaco (18,7% varones y 21,4% mujeres), mientras que el 18% consume cigarrillos.

En Tucumán, la situación es preocupante, sostiene Tarcic. “La última encuesta nos informa que un 20,2% de los chicos de 15 años fuma; es casi la misma prevalencia que tenemos en adultos: el 22% fuma”, especificó.

¿Qué se puede hacer?

“El aumento de precio es una de las estrategias que, utilizadas en conjunto con otras medidas, resultan efectivas. Por ejemplo, cuando se lo acompaña con la prohibición de venta a menores de 18 años, cuando hay campañas de concientización, con el uso de contrapublicidad en los paquetes de cigarrillos, y cuando existe la prohibición de fumar en espacio cerrados de uso público. Todas estas medidas en conjunto son muy efectivas e impactan en el control de tabaco y en la prevalencia del consumo”, evalúa.

Según Tarcic, aunque durante la pandemia se redujeron las consultas para dejar de fumar (principalmente en el 2020), en la actualidad está repuntando el interés de los tucumanos para abandonar el cigarrillo. En este momento tienen la posibilidad de iniciar un tratamiento en forma presencial o virtual (llamando al 08004444999 salud Escucha). Hay consultorios en los hospitales principales (Avellaneda, Padilla y Centro de Salud) y en la policlínica la Ramada de Abajo. En cada caso se asigna una terapia y medicación gratuita.

¿Por qué fumar es tan dañino para la salud?

Aunque la nicotina es lo que atrapa a la gente en el consumo de productos de tabaco como los cigarrillos, son los miles de otros químicos presentes en ellos los que ocasionan problemas de salud.

Según los estudios, un pucho contiene una mezcla tóxica de 7.000 químicos adicionales a la nicotina, que causan graves efectos en el organismo como por ejemplo la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y cáncer. También puede ocasionar complicaciones del embarazo e influir en el desarrollo de diabetes de tipo 2. Además, una de cada tres muertes por cáncer y una de cada cuatro por enfermedad cardiovascular en EE.UU. El humo que inhalan las personas que están alrededor de quienes fuman, causa 40.000 muertes al año según la Administración de Medicamentos y Alimentos. (FDA)

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