
El Banco Central cerró ayer la jornada con un saldo comprador neto de U$S 250 millones, la cifra más importante para un día desde el 7 de marzo pasado, como efecto de la normativa que restringió la demanda de divisas y mientras las entidades ajustaban los sistemas. La demanda de energía, en simultáneo, se mantuvo por encima de los U$S 100 millones.
La semana pasada, la autoridad monetaria vendió U$S 250 millones debido a la demanda. En el mercado explicaron que se mantiene alta la demanda de energía, y calculan que a lo largo de junio alcanzará los U$S 2.000 millones.
El saldo en “rojo” en el balance del mes de junio del Banco Central se estableció ahora en unos U$S 350 millones de pérdidas netas por acciones de regulación cambiaria, un dato que habrá que seguir con atención una vez que el mercado se acomode a una nueva realidad.









