21 Junio 2002 Seguir en 
Tanto movimiento sorprende, y hasta aturde. Camiones que van y vienen constantemente, cargados de soja o de caña de azúcar, el humo de las chimeneas, trenes de carga que pasan cada tanto, obreros que van en ómnibus o bicicletas a tomar sus turnos. Todo esto, las 24 horas del día. A pocos kilómetros de la capital, el departamento Cruz Alta no duerme; muestra un poderío productivo que no se ve en otras zonas de la provincia.
Cruz Alta es el eje del desarrollo agroindustrial de la provincia, y genera gran parte de su riqueza. Cuatro ingenios, dos fábricas textiles, dos acopiadoras de granos, una central térmica, estaciones ferroviarias de cargas, una citrícola y otras plantas industriales conviven con miles de hectáreas destinadas al cultivo, principalmente, de caña de azúcar y de soja.
Esa concentración productiva ubica a Cruz Alta en el segundo lugar en el ranking del Producto Bruto Interno (PBI) de la provincia, sólo superado por la Capital. El 13% del total de la provincia, estimado en unos $6.400 millones, corresponde a Cruz Alta, según un informe del Instituto de Economía Aplicada (IEA) de la Fundación Banco Empresario, elaborado por la economista Silvana Tenreyro.
En la localidad de Colombres y sus alrededores se instaló la mayoría de los establecimientos industriales, lo que deriva en un tránsito de camiones intenso y, por momentos caótico y peligroso, en las rutas provinciales 302 y 303.
Esta realidad de Cruz Alta se refleja en los números: la participación de la industria alcanza al 65,7% del PBI departamental. Le sigue la actividad agropecuaria, con el 13,24%.
A la vez, la distribución del Producto Bruto industrial de la provincia es relativamente concentrada: Cruz Alta es el departamento con mayor PB industrial y representa casi el 30% del PB industrial de la provincia. Le siguen en importancia el departamento Capital, con el 25,5% del PB industrial, y Lules con el 11,7%. De acuerdo con el mismo estudio del IEA, el sector de Electricidad, Gas y Agua tiene dos grandes polos: Capital (33%) y Cruz Alta (21%).
Es entre abril-mayo y octubre-noviembre de cada año cuando la actividad en esta zona del este tucumano explota. Es la época en que coinciden las cosechas de soja, caña de azúcar y limón. El ritmo es particularmente infernal en los meses de mayo-junio, cuando arranca la zafra azucarera.
La producción mueve múltiples sectores de la economía local. "Las ventas aumentan un 40%", reconoció Amelia de Ferreyra, dueña de un almacén ubicado sobre la ruta 302. Su opinión coincidió con la de Alberto Haiquel, propietario de una ferretería de Banda del Río Salí. "La zona se beneficia mucho con el movimiento del ingenio Concepción", dijo.
"Solamente durante la época de zafra hay trabajo. El resto del año trabajamos un 10% de lo que hacemos en este tiempo", señaló Juan Ruiz, dueño de una gomería.
Zona de contrastes
El gran aporte que Cruz Alta hace a la economía provincial contrasta con las carencias que se observan en sus principales centros urbanos y en sus pobladores. Salvo Banda del Río Salí y Alderetes, el resto de las localidades muestra serias deficiencias de infraestructura y de servicios públicos esenciales.
El economista Víctor Elías explica este contraste. "El PBI (es decir, el valor de los bienes y servicios finales producidos dentro de un límite geográfico en un período de tiempo determinado), no necesariamente coincide con los ingresos percibidos por los habitantes de esa jurisdicción.
A nivel departamental las diferencias pueden ser altamente significativas", destacó. "Los ingresos se miden, especialmente, por los salarios y, salvo los ingenios azucareros, el resto de las plantas del lugar ocupa poco personal", señaló Elías. Vale destacar que entre las enormes acopiadoras Bunge y Aceitera General Deheza, suman apenas 50 empleados. Respecto de la falta de infraestructura, Elías dijo que depende más de la distribución impositiva que haga la provincia que de los municipios o comunas.
Definen el crédito para la zafra
Las comisiones parlamentarias de Hacienda y de Economía intentarán hoy acordar un dictamen sobre las condiciones a cumplir y las obligaciones para acceder al crédito de $40 millones para la zafra, otorgado por la Nación a la Provincia.
Por las dificultades en encontrar las coincidencias, la sesión de Cámara para tratar el financiamiento de la zafra tendría lugar el próximo martes. Hasta ahora, hay pocos puntos de acuerdo. Uno sería la reducción del cobro de gastos administrativos por parte del futuro agente fiduciario, del 10% ($4 millones en total) pensado originalmente a un 2,5% ($1 millón).
El pedido de empresarios y cañeros para que no se les exija un virtual libre deuda impositivo al pedir el crédito tuvo buena acogida entre opositores y algunos oficialistas, como Osvaldo Jaldo, quienes plantearon que ese requisito sea cumplido al final del trámite. Sin embargo, desde la Casa de Gobierno trascendió que esa cláusula era prácticamente innegociable. Otro punto altamente sensible es la posibilidad de designar a la Caja Popular de Ahorros como agente fiduciario, en reemplazo del Banco del Tucumán, propiciado por el PE.
Cruz Alta es el eje del desarrollo agroindustrial de la provincia, y genera gran parte de su riqueza. Cuatro ingenios, dos fábricas textiles, dos acopiadoras de granos, una central térmica, estaciones ferroviarias de cargas, una citrícola y otras plantas industriales conviven con miles de hectáreas destinadas al cultivo, principalmente, de caña de azúcar y de soja.
Esa concentración productiva ubica a Cruz Alta en el segundo lugar en el ranking del Producto Bruto Interno (PBI) de la provincia, sólo superado por la Capital. El 13% del total de la provincia, estimado en unos $6.400 millones, corresponde a Cruz Alta, según un informe del Instituto de Economía Aplicada (IEA) de la Fundación Banco Empresario, elaborado por la economista Silvana Tenreyro.
En la localidad de Colombres y sus alrededores se instaló la mayoría de los establecimientos industriales, lo que deriva en un tránsito de camiones intenso y, por momentos caótico y peligroso, en las rutas provinciales 302 y 303.
Esta realidad de Cruz Alta se refleja en los números: la participación de la industria alcanza al 65,7% del PBI departamental. Le sigue la actividad agropecuaria, con el 13,24%.
A la vez, la distribución del Producto Bruto industrial de la provincia es relativamente concentrada: Cruz Alta es el departamento con mayor PB industrial y representa casi el 30% del PB industrial de la provincia. Le siguen en importancia el departamento Capital, con el 25,5% del PB industrial, y Lules con el 11,7%. De acuerdo con el mismo estudio del IEA, el sector de Electricidad, Gas y Agua tiene dos grandes polos: Capital (33%) y Cruz Alta (21%).
Es entre abril-mayo y octubre-noviembre de cada año cuando la actividad en esta zona del este tucumano explota. Es la época en que coinciden las cosechas de soja, caña de azúcar y limón. El ritmo es particularmente infernal en los meses de mayo-junio, cuando arranca la zafra azucarera.
La producción mueve múltiples sectores de la economía local. "Las ventas aumentan un 40%", reconoció Amelia de Ferreyra, dueña de un almacén ubicado sobre la ruta 302. Su opinión coincidió con la de Alberto Haiquel, propietario de una ferretería de Banda del Río Salí. "La zona se beneficia mucho con el movimiento del ingenio Concepción", dijo.
"Solamente durante la época de zafra hay trabajo. El resto del año trabajamos un 10% de lo que hacemos en este tiempo", señaló Juan Ruiz, dueño de una gomería.
Zona de contrastes
El gran aporte que Cruz Alta hace a la economía provincial contrasta con las carencias que se observan en sus principales centros urbanos y en sus pobladores. Salvo Banda del Río Salí y Alderetes, el resto de las localidades muestra serias deficiencias de infraestructura y de servicios públicos esenciales.
El economista Víctor Elías explica este contraste. "El PBI (es decir, el valor de los bienes y servicios finales producidos dentro de un límite geográfico en un período de tiempo determinado), no necesariamente coincide con los ingresos percibidos por los habitantes de esa jurisdicción.
A nivel departamental las diferencias pueden ser altamente significativas", destacó. "Los ingresos se miden, especialmente, por los salarios y, salvo los ingenios azucareros, el resto de las plantas del lugar ocupa poco personal", señaló Elías. Vale destacar que entre las enormes acopiadoras Bunge y Aceitera General Deheza, suman apenas 50 empleados. Respecto de la falta de infraestructura, Elías dijo que depende más de la distribución impositiva que haga la provincia que de los municipios o comunas.
Definen el crédito para la zafra
Las comisiones parlamentarias de Hacienda y de Economía intentarán hoy acordar un dictamen sobre las condiciones a cumplir y las obligaciones para acceder al crédito de $40 millones para la zafra, otorgado por la Nación a la Provincia.
Por las dificultades en encontrar las coincidencias, la sesión de Cámara para tratar el financiamiento de la zafra tendría lugar el próximo martes. Hasta ahora, hay pocos puntos de acuerdo. Uno sería la reducción del cobro de gastos administrativos por parte del futuro agente fiduciario, del 10% ($4 millones en total) pensado originalmente a un 2,5% ($1 millón).
El pedido de empresarios y cañeros para que no se les exija un virtual libre deuda impositivo al pedir el crédito tuvo buena acogida entre opositores y algunos oficialistas, como Osvaldo Jaldo, quienes plantearon que ese requisito sea cumplido al final del trámite. Sin embargo, desde la Casa de Gobierno trascendió que esa cláusula era prácticamente innegociable. Otro punto altamente sensible es la posibilidad de designar a la Caja Popular de Ahorros como agente fiduciario, en reemplazo del Banco del Tucumán, propiciado por el PE.







