Sacachispas Fútbol Club: entre la ficción y la realidad

El “Lila” es dueño de una pintoresca y divertida historia

MUCHO COLOR Y UN TOQUE DE BRONCA. A los hinchas del “Lila” no le importó demasiado que el duelo se dispute a la siesta en un día laboral. Ellos y los jugadores cuestionaron varios fallos del juez Comesaña. MUCHO COLOR Y UN TOQUE DE BRONCA. A los hinchas del “Lila” no le importó demasiado que el duelo se dispute a la siesta en un día laboral. Ellos y los jugadores cuestionaron varios fallos del juez Comesaña. Matías Nápoli Escalero - especial para La Gaceta

Un club bien humilde, en sus orígenes y en su actualidad. Eso es básicamente el pintoresco Sacachispas Fútbol Club, al que ayer enfrentó -y superó- San Martín por primera vez en su historia.

Una institución que ha gozado de dos épocas de oro: la de su fundación, con ribetes de ficción, y la del último lustro, con un rápido ascenso desde la Primera C a la Primera Nacional.

Aquella primera historia de fábula se remonta a fines de los 40, cuando un humilde equipo de la zona sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se formó para disputar los Juegos Nacionales Evita y se anotó bajo el nombre de Sacachispas.

¿De dónde surgió tal denominación? De la película “Pelota de Trapo”, basada a su vez en relatos escritos por Ricardo Lorenzo, alias “Borocotó”, en la legendaria revista “El Gráfico”. En ellos se aludía a un equipo de niños llamado Sacachispas.

Al Sacachispas de la vida real le fue de maravillas en el torneo, tanto que llegaron a disputar las semis en cancha de River, bajo la atenta mirada del presidente Juan Domingo Perón y de su esposa Eva Duarte.

Se dice que el General se interesó por saber dónde jugaba ese equipo de nombre y colores –heredó también el lila y blanco de la pantalla grande- llamativos. Y al enterarse de que lo hacían en la calle, ordenó gestionar la cesión de unos terrenos en Villa Soldati.

En agradecimiento, el acta fundacional del Sacachispas Fútbol Club se firmó en la emblemática fecha del 17 de octubre de 1948, un día muy caro a los sentimientos peronistas.

Su segunda etapa gloriosa data de este siglo.

En 2017 eliminó por penales a Arsenal en 32avos de final de la Copa Argentina, un logro inédito de un equipo de la Primera C ante uno de Primera División. Meses después se coronó campeón de su categoría y dio el gran salto a la Primera B Metropolitana.

En diciembre de 2021 venció a Colegiales en tanda de penales y llegó a la segunda división. Casi cinco meses más tarde, en una desapacible tarde de otoño, se vio las caras con el “Santo” de La Ciudadela.

Su modesto estadio (sin luz artificial y con capacidad para unos cuatro mil espectadores) está emplazado en un área en que se combinan descampados, galpones y asentamientos de casas precarias.

Hinchas de Villa Soldati y zonas aledañas llegaron en buen número para alentar al “Lila” de sus corazones. Más allá de un ocasional resultado, un recreo merecido en medio de las duras vicisitudes de una ciudad y un país sin tregua.

Nostalgia

Sacachispas tiene su homónimo en la segunda división de Guatemala (también inspirado en “Pelota de Trapo”). Hace algunas décadas, Alpargatas fabricó bajo el emblemático nombre unos míticos botines.

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