21 Junio 2002 Seguir en 
Un hombre fue absuelto luego de ser juzgado durante dos días por un homicidio ocurrido hace casi dos años en barrio Juan Pablo I. El acusado deberá permanecer internado en el hospital Obarrio a raíz de los inconvenientes que tiene con el alcohol, según él mismo reconoció.
El 24 de setiembre de 2.000, Hugo Mario Ponce estaba durmiendo en una casilla ubicada en la esquina de Irineo Leguisamo y Pedro Miguel Aráoz con su hijo Salvador Hugo Ponce -en ese momento, de 14 años-.
Minutos antes de las 5, el otro hijo, Salvador Jorge, había salido para buscar los diarios que vendía en el centro. En cierto momento, según relató Salvador Hugo, sintieron que alguien llamaba desde la puerta a su hermano, y que su padre salió a ver qué quería. Después escuchó una discusión y varios disparos y cuando él salió, vio a su padre, herido en el pecho, y a un hombre que escapaba, a quien luego reconocería como Belisario Cruz Gómez. Este sospechoso fue llevado a juicio.
Durante la audiencia, el menor de los hijos dio una versión distinta a la que había narrado durante la investigación, y aseguró no haber visto al asesino, aunque dijo que sí lo había escuchado. Con esto, una de las principales pruebas se cayó. Salvador Jorge, en tanto, afirmó en el juicio que Cruz Gómez, a través de algunos familiares, los habían amenazado con matarlos si lo acusaban. "Tenemos miedo", dijo.
Durante los alegatos, la fiscal Marta Jerez de Rivadeneira solicitó que se condene al imputado a 12 años de prisión al considerar que el crimen estaba probado. Además, explicó, el hombre ya tenía antecedentes por hechos violentos e inclusive había sido condenado por un homicidio en riña.
El defensor, Mario Mirra, en tanto, pidió que se lo absuelva ya que, a su entender, no había nada que ligue a su cliente con el crimen. Salvador Jorge Ponce afirmó durante el juicio que él ya conocía a Gómez Cruz, ya que en una época habían vendido pochoclo juntos e inclusive habían vivido en el mismo lugar. El acusado negó siempre su participación en el hecho.
Los jueces, Silvia Castellote, María del Pilar Prieto y Emilio Páez de la Torre, decidieron absolver por unanimidad al sospechoso, según la sentencia leída por el secretario José Francisco Luque. Pero los jueces se mostraron inflexibles con el tratamiento que deberá seguir Cruz Gómez. "Apenas se decrete su libertad (sería hoy) deberá presentarse en el hospital Obarrio y seguir el tratamiento correspondiente que le indiquen los médicos. Y permanecerá allí el tiempo que sea necesario. Vamos a seguir muy de cerca su caso, así que no queremos que nos desobedezca", le advirtió la jueza Castellote, antes de dejarlo marchar.
A la salida de la sala, Vanesa, la esposa de Salvador Jorge, lo llamó "asesino". "Me destruiste la familia. ¡No merecés estar libre!", le gritó.
El 24 de setiembre de 2.000, Hugo Mario Ponce estaba durmiendo en una casilla ubicada en la esquina de Irineo Leguisamo y Pedro Miguel Aráoz con su hijo Salvador Hugo Ponce -en ese momento, de 14 años-.
Minutos antes de las 5, el otro hijo, Salvador Jorge, había salido para buscar los diarios que vendía en el centro. En cierto momento, según relató Salvador Hugo, sintieron que alguien llamaba desde la puerta a su hermano, y que su padre salió a ver qué quería. Después escuchó una discusión y varios disparos y cuando él salió, vio a su padre, herido en el pecho, y a un hombre que escapaba, a quien luego reconocería como Belisario Cruz Gómez. Este sospechoso fue llevado a juicio.
Durante la audiencia, el menor de los hijos dio una versión distinta a la que había narrado durante la investigación, y aseguró no haber visto al asesino, aunque dijo que sí lo había escuchado. Con esto, una de las principales pruebas se cayó. Salvador Jorge, en tanto, afirmó en el juicio que Cruz Gómez, a través de algunos familiares, los habían amenazado con matarlos si lo acusaban. "Tenemos miedo", dijo.
Durante los alegatos, la fiscal Marta Jerez de Rivadeneira solicitó que se condene al imputado a 12 años de prisión al considerar que el crimen estaba probado. Además, explicó, el hombre ya tenía antecedentes por hechos violentos e inclusive había sido condenado por un homicidio en riña.
El defensor, Mario Mirra, en tanto, pidió que se lo absuelva ya que, a su entender, no había nada que ligue a su cliente con el crimen. Salvador Jorge Ponce afirmó durante el juicio que él ya conocía a Gómez Cruz, ya que en una época habían vendido pochoclo juntos e inclusive habían vivido en el mismo lugar. El acusado negó siempre su participación en el hecho.
Los jueces, Silvia Castellote, María del Pilar Prieto y Emilio Páez de la Torre, decidieron absolver por unanimidad al sospechoso, según la sentencia leída por el secretario José Francisco Luque. Pero los jueces se mostraron inflexibles con el tratamiento que deberá seguir Cruz Gómez. "Apenas se decrete su libertad (sería hoy) deberá presentarse en el hospital Obarrio y seguir el tratamiento correspondiente que le indiquen los médicos. Y permanecerá allí el tiempo que sea necesario. Vamos a seguir muy de cerca su caso, así que no queremos que nos desobedezca", le advirtió la jueza Castellote, antes de dejarlo marchar.
A la salida de la sala, Vanesa, la esposa de Salvador Jorge, lo llamó "asesino". "Me destruiste la familia. ¡No merecés estar libre!", le gritó.







