EN EL PUENTE LUCAS CÓRDOBA. La Policía se ocupó ayer de que la conexión entre la Capital y Banda del Río Salí no sufriera interrupciones. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI

La presencia policial se notó ayer en distintas zonas de la provincia, sobre todo en los accesos a San Miguel de Tucumán, garantizando así la libre circulación por rutas, avenidas y calles. Fue una de las medidas que tomó el Gobierno para impedir que se reiteraran situaciones como la del martes, cuando los piquetes les generaron serios inconvenientes a los tucumanos. Por otro lado, el Poder Ejecutivo ofició de mediador entre el empresariado y quienes llevaron adelante las protestas, lo que descomprimió la situación y abrió instancias de diálogo.
La ministra de Gobierno y Justicia, Carolina Vargas Aignasse, destacó la decisión del gobernador interino Osvaldo Jaldo de acudir a la Justicia en el caso de que se produzcan nuevas interrupciones en la circulación. “Se han tomado medidas de fuerza, fundamentalmente cortes de ruta, que perjudican a terceros. Es por eso que hemos tomado medidas rigurosas, como el hecho de presentarnos en la Justicia Federal y en la Provincial, solicitado que se nos colabore para mantener las rutas transitables”, explicó el mandatario.
“Somos respetuosos de las protestas que garantizan nuestra Constitución Nacional, pero existen límites a los derechos. Los derechos son relativos y cuando empiezan a lesionarse otros derechos es momento de tomar en cuenta que el orden de la provincia tiene que ser garantizado”, sostuvo, por su parte, la ministra Vargas Aignasse.
Tejiendo acuerdos
Jaldo mantuvo reuniones ayer con la dirigencia de Acnoa (Asociación Citrícola del Noroeste Argentino) y con representantes de los trabajadores. Destacó los canales de diálogo establecidos entre la entidad empresaria y los obreros de Uatre (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores) y se mostró optimista de cara a que las negociaciones salariales lleguen a buen puerto. “Nosotros no somos los que cerramos acuerdos, pero sí bregamos para un rápido entendimiento entre las partes -afirmó-. El Gobierno provincial acompaña, es un facilitador de las cosas y por eso entendimos que era necesario reunirnos con Acnoa para conversar sobre la actividad. Es un año difícil para la actividad citrícola, hay mercados afectados como Rusia; tenemos problemas de insumos y retenciones a nivel nacional”.
Al mismo tiempo, el Gobernador compartió su preocupación por la situación que atraviesan los obreros. “Así como ayudamos al sector industrial, también nos identificamos con el sector de los trabajadores, porque en esta cadena de industrialización y comercialización citrícola, el eslabón más débil son los trabajadores”, sostuvo.
Pablo Padilla, presidente de Acnoa, expresó: “es clara la preocupación del Gobierno de la Provincia, de Acnoa y de los dirigentes gremiales por llegar a un acuerdo lo antes posible. La situación económica y social no es la mejor en el país y en la provincia, por eso tenemos una responsabilidad social muy importante”. Y agregó: “estamos tratando de buscar, dentro de las negociaciones, qué mejoras se pueden lograr. El Gobierno puede ayudar para que esas mejoras que el sector privado brinde lleguen a los trabajadores”.
Vargas Aignasse subrayó el compromiso tucumano de trabajar en una agenda con el jefe de Gabinete, Juan Manzur, y el Ministerio de Economía de la Nación para lograr alternativas que beneficien al sector citrícola y a la economía general de la provincia.










