Una larga historia de litigios por tierras

Buscan a un tal "Tyson", quien -dicen- es "intocable". Existirían algunas pistas firmes sobre la muerte de Juan Carlos Brandán y de sus hijos Juan Carlos y Roberto.

MUY DOLIDOS. Carlos Brandán (izquierda), el mayor de los hijos, y su madre conversan con LA GACETA.
MUY DOLIDOS. Carlos Brandán (izquierda), el mayor de los hijos, y su madre conversan con LA GACETA.
20 Junio 2002
La Policía contaría con algunas pistas firmes sobre los autores materiales del triple crimen de Agua Azul, Leales. Por ello, ayer el fiscal Pedro Gallo ordenó que se realicen varios allanamientos en la zona, con la intención de buscar elementos de prueba en contra de los sospechosos que están siendo investigados, y para tratar de descubrir el lugar donde asesinaron a las víctimas.
Juan Carlos Brandán (49) y sus hijos Roberto (19) y Juan Carlos (17) aparecieron el lunes pasado degollados a 300 metros de su casa, sobre la ruta 323. El padre, además, recibió dos balazos, uno de ellos en la cara.
La familia de las víctimas se animó ahora a dar algunos nombres, como posibles autores intelectuales del homicidio. Se trata de tres personas que tienen tierras colindantes y que tuvieron litigios con los Brandán por parcelas de la tierra en la que ellos vivían.
Las averiguaciones sobre la identidad de los posibles ideólogos del homicidio quedaron, para los investigadores, en un segundo plano. Primero, consideran que deben detectar a quienes ejecutaron la orden.
Hay al menos cinco personas bajo sospecha, pero es a un tal "Tyson" al que más señalan los vecinos y la Policía. Anoche no se descartaba que fuera detenido.
"Tyson" es un joven que tiene antecedentes por varios delitos. "Si no fue él, sabe quién lo hizo", dijo una vecina que por temor pidió que se mantuviera en reserva su identidad. La misma mujer señaló que el muchacho "es intocable, la Policía nunca quiere detenerlo". La teoría que sigue prevaleciendo es que se trató de un crimen por encargo.
Celina Cruz de Brandán, esposa y madre de las víctimas, al igual que su hijo Carlos (22), señalaron, sin llegar a hacer una acusación directa, a José Santucho como posible instigador. Con él es con quien más problemas tuvieron por las tierras, y fue a quien le ganaron un juicio hace dos semanas.
Patricia Santucho, hija del hombre, señaló que desconocía el final del juicio por usurpación que su padre le entabló a la madre de Brandán en 1990.
"Mi papá tiene todos los papeles, y hay 20 o 25 hectáreas que son nuestras. Ellos (los Brandán) son usurpadores y hace 11 años que mi papá empezó a reclamarlas", dijo la mujer. Su padre y sus dos hermanos varones, que viven allí, no estaban en la casa. Patricia Santucho, sobre la posibilidad de que su padre haya contratado a los matadores, señaló que siempre fueron por el lado de la Justicia. "Con ellos no tenemos ninguna relación. Ellos sí nos tiraban la bronca", dijo.
Sin embargo, Celina de Brandán afirmó que Santucho los amenazó varias veces y luego los denunció. La mujer agregó que todas las denuncias que hicieron en contra de su familia por cuatrerismo fueron realizadas por Santucho y por los otros dos criadores de ganado de la zona, y que nunca tuvieron ningún inconveniente con los demás vecinos.

Dudan de algunos policías
"Si mi marido paró, fue porque se hacían pasar por policías. O eran policías". De esta manera, Celina Cruz de Brandán, esposa y madre de las víctimas del triple homicidio de Agua Azul, Leales, incorporó un nuevo elemento para la investigación del caso. "Mi marido nació y se crió acá, conoce a toda la gente y si alguien lo hubiera querido parar de noche en la ruta él no lo hubiera hecho", dijo Celina de Brandán.
Varios vecinos de Santa Rosa de Leales y de Agua Azul se refirieron a la supuesta complicidad que algunos policías tendrían con los cuatreros de la zona, y no descartaron que la teoría de la viuda sea posible.
La mujer, además, indicó que varias veces "les armaron causas a los chicos, acusándolos de cuatreros". "Hace dos años me metieron presa a mí y a mi hija. Vinieron como 40 policías y como mi marido y mis hijos no estaban, nos llevaron y amenazaron a los más chiquitos mientras revolvían toda la casa", agregó.
Según ella, en esa oportunidad no había denunciante y la vaca que supuestamente era robada les pertenecía y tenía la marca de la familia. Ese animal apareció carneado cerca de la casa, y la ternera que tenía nunca fue recuperada. Luego fue detenido su hijo Alberto Brandán, junto con "Tyson". Carlos Brandán, el mayor de los hijos, señaló que su hermano Alberto tuvo hace tres meses un altercado con "Tyson". "Lo molió a golpes, pero eso no alcanza para decir que lo mató por eso", aclaró.

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