La Provincia busca terminar con los desbordes del Canal Sur

OBSOLETO. El Canal Sur fue construido hace 40 años para contener caudales inferiores a los actuales. OBSOLETO. El Canal Sur fue construido hace 40 años para contener caudales inferiores a los actuales. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI
Martín Soto
Por Martín Soto 17 Febrero 2022

La Provincia dio ayer el primer paso para intentar terminar con un problema recurrente durante el verano tucumano: las inundaciones provocadas por los desbordes del Canal Sur.

El vicegobernador a cargo del Ejecutivo, Osvaldo Jaldo, junto al jefe de Gabinete, Juan Manzur, y el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, firmaron ayer un convenio para impulsar un estudio, un proyecto y el financiamiento de la obra para reformular el Canal Sur.

La inversión nacional que se comprometería para toda esta obra rondaría los $17.000 millones.

“Se firmó el acuerdo para hacer el proyecto de revestimiento del Canal Sur y del ensanchamiento, donde haga falta y la urbanización lo permita. Eso facilitará el mayor escurrimiento del agua y evitará el rebalse que provoca inundaciones en los barrios colindantes”, le dijo Jaldo a LA GACETA.

El Canal Sur, que desemboca en el río Salí, se construyó en 1976 para proteger a la Capital de aluviones de agua que provienen del norte y del oeste, de los departamentos de Tafí Viejo y de Yerba Buena. El desarrollo urbano hacia el noroeste y el incremento de fenómenos de lluvias intensas en poco tiempo incrementaron los caudales por encima de lo estipulado hace 40 años, lo que provoca que haya episodios de desbordes. A su vez, ello provocó deterioro y rotura del canal que corre por el medio del Camino del Perú y la diagonal Lidoro Quinteros.

En la última década la Provincia y la Capital intercambian acusaciones por los desbordes del desagüe pluvial. De un sector reprochan la falta de la recolección de residuos, mientras que del otro se critica la falta de mantenimiento de la infraestructura.

La Provincia realizó obras de saneamiento durante los últimos años y hasta anunció la incorporación de tecnología para registrar con cámaras para determinar la velocidad y el caudal del agua, con el fin de alertar a los vecinos.

Los barrios más vulnerables de la Capital que sufren las consecuencias de los desbordes son los que se encuentran a la vera del desagüe, como el Miguel Lillo, Las Palmeras y los asentamientos Néstor Kirchner y Nueva Esperanza.

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