
A partir de su tesis doctoral, los restantes trabajos de María Fernández de Ullivarri sobre los obreros y el mundo de la política fueron las guías que permitieron a una nueva camada de politólogos e historiadores, ampliar su mirada sobre la complejidad de la sociedad tucumana y el impacto del mundo de la política en el movimiento obrero. Gracias a María, descubrimos cómo los obreros tucumanos fueron activos anti-fascistas y simpatizantes del bando republicano durante la Guerra Civil Española; cómo establecieron alianzas de mutua conveniencia con los gobiernos radicales concurrencistas de Miguel Campero y Miguel Critto. Más atrayentes resultan sus trabajos sobre la resistencia de los trabajadores tucumanos ante la Revolución de Junio de 1943, complejizando el panorama de aparente unanimidad obrera ante las reformas laborales impulsadas por el Coronel Perón desde la Secretaria de Trabajo y Previsión de la Nación. La creación de la Fotia y los sucesos locales del año 1945 poseen en consecuencia una lectura mucho más compleja y rica, que hacen del nacimiento del peronismo tucumano, un fenómeno particular frente al panorama nacional.
Desde las huelgas de los trabajadores azucareros de 1923 o la de las costureras en 1942, fueron objeto de la investigación de esta historiadora; superando la percepción de pasividad de los trabajadores tucumanos, cuya supuesta subalternidad devenía del paternalismo de los dueños de los ingenios, o la pretendida falta de conciencia de clase o sobre sus derechos, que muchos publicistas de esta época, -entre ellos, el propio Alfredo Palacios- describieron en sus informes. Desdichadamente, su partida dejó inconclusa su última investigación sobre la relación entre el peronismo y el boxeo, como expresión de un deporte popular, y a la vez, como propaganda política.
María tuvo una pasión por la historia. Pero más elocuente fue su amor por Tucumán, su provincia de adopción, a la cual escudriñó en su pasado para brindarnos un material de investigación imprescindible para comprender el devenir social y político provincial, que se extiende hasta nuestro presente.
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Ariel Hernando Campero – Politólogo y diplomático.
PERFIL
Luego de una penosa enfermedad, el pasado 21 de noviembre, fallecía en la Capital Federal, la historiadora María Fernández de Ullivarri, investigadora del Conicet, cuyo campo de trabajo académico fue el movimiento obrero tucumano, entre las décadas de 1920 hasta 1940. Su tesis doctoral Trabajadores, sindicatos y política en Tucumán, 1930-1940, defendida en 2010 en la Universidad Nacional de Buenos Aires, puede considerarse como una obra relevante para la historia tucumana. Allí, expuso cómo la clase obrera tucumana gravitó en el mundo social y político de la provincia en el periodo posterior a la crisis económica de 1929 y el Golpe de Estado de 1930. Al igual que Donna Guy y su libro Política Azucarera Argentina. Tucumán y la Generación del 80; el trabajo de Fernández de Ullivarri vino a completar el campo de los estudios sociales y políticos de la historia tucumana del siglo XX, mostrándonos la faceta del mundo del trabajo.







