Una tucumana, a la conquista del rugby de España

La alberdiana Mayra Aguilar llegó a Valladolid para iniciar una nueva etapa en su carrera.

EXPERIENCIA. Tras varios años en el seleccionado argentino, incluyendo el repechaje olímpico en Mónaco en 2021, Mayra seguirá su carrera en Valladolid. EXPERIENCIA. Tras varios años en el seleccionado argentino, incluyendo el repechaje olímpico en Mónaco en 2021, Mayra seguirá su carrera en Valladolid.
21 Enero 2022

En 2022, la historia del rugby femenino tucumano cumplirá 25 años. Es apenas unos meses más joven que Mayra Aguilar, quien ya tiene su lugar ganado en esa historia: no solo por ser la primera jugadora de un club del interior de la provincia (La Querencia) en llegar al seleccionado argentino, sino tambien por ser desde hace unos días la primera tucumana del interior (Alberdi) en cruzar el charco y jugar en el exterior. Más precisamente en Valladolid, adonde llegó el viernes para iniciar una nueva etapa en su carrera y en su vida.

“Antes no existía la posibilidad de que las mujeres pudieran irse a jugar al exterior, como los varones. Era solo un sueño”, describe Mayra, tras convertirse en la segunda tucumana en llegar al rugby de Europa. La primera fue su amiga y ex compañera en las Naranjas y Las Pumas, la ex Cardenales Isabel Fontanarrosa, hoy en CRAT (La Coruña).

De hecho, fue el periplo de “Isa” la que prendió la chispa dentro de Mayra. “Ahí empezó todo lo de imaginarme en Europa jugando con grandes equipos. Nunca me saqué de la cabeza la posibilidad de viajar, me imaginaba muchas veces yendo a tal o cual lugar. Viajar te genera experiencia y un aprendizaje que difícilmente se te olvide”, certifica Mayra, que sabe bien de lo que habla: junto a Las Pumas (ahora renombradas Yaguaretés) llenó varias hojas del pasaporte yendo a lugares como Hong Kong, Irlanda, Uruguay y Mónaco.

“Con esa idea en mente empecé a informarme, pero estaba muy lejos de la realidad. Hasta que hace un tiempo, desde una cuenta de Instagram llamada Rugby in motion me contactaron para preguntarme si tenía club, ya que estaban en busca de jugadoras argentinas para llevar al exterior. En ese momento dudé, ya que estaba con el seleccionado. Ya para cuando mandé mis videos y mi currículum, habían completado el cupo de vacantes”, recuerda. “Después de unos meses, vi una publicación de la misma página, pregunté, nos contactamos, mandé todo lo que me pidieron y quedé a la espera. Fue una locura esperar la aprobación del club. ¡Estaba súper ansiosa!”, recuerda “May”.

NUEVO ENTORNO. Mayra frente a la Iglesia de Santa María La Antigua, uno de los puntos más retratados de Valladolid. Allí, la sureña espera vivir nuevas experiencias.  NUEVO ENTORNO. Mayra frente a la Iglesia de Santa María La Antigua, uno de los puntos más retratados de Valladolid. Allí, la sureña espera vivir nuevas experiencias.

Pasaron los días hasta que llegó el ok para una entrevista con la manager del club El Salvador, el entrenador del equipo femenino y el representante. “Me dijeron que les había gustado mi juego, me hicieron algunas preguntas, me detallaron las condiciones para viajar y al final de cuentas concretamos. Así que aquí estoy, cumpliendo un sueño más”, le cuenta Mayra a LG Deportiva desde Valladolid, donde la esperaba un clima muy distinto al que la despidió en el aeropuerto “Benjamín Matienzo”. “Me fui con 40 grados y acá estamos con -4, y a veces más. Pasé de un extremo al otro ja ja”, cuenta.

Una decisión difícil

Eso sí: como dice el refrán, del dicho al hecho es largo el trecho. Y aunque Mayra tenía la ilusión de jugar afuera, admite que no fue una decisión fácil de tomar cuando llegó la oportunidad. Y es que se trata de dejar todo lo conocido para aventurarse hacia otro mundo, sola y lejos de los afectos. “Sí, fue difícil, por más que la decisión ya estaba tomada. Pude hacerlo gracias al apoyo de mi familia, de mi círculo de amigas, de mi novio, de Pablo (dueño de Sioux, el gimnasio donde se entrenaba) y de Aguará Guazú, el club que me había recibido. Ellos tuvieron el gran gesto de darme el pase para poder jugar en la Federación Española. De Martín, el representante que me ayudó con esto, y por supuesto de Sandra Figueroa, la intendente de mi ciudad, que me apoya desde mis comienzos en el deporte. Este sueño no viene solo, sino acompañado de todos los que fueron parte. Creo que nada es posible sin toda esa gente que te rodea, te enseña, te alienta y te motiva a crecer”, resalta.

Nuevo Mundo

Crealia El Salvador, el equipo femenino del club al que llegó Mayra, terminó 2021 como líder de la División de Honor B, la segunda división española. El conjunto de Valladolid retomará este mes, cuando se reanude la temporada, la carrera por el ascenso hacia la Liga Iberdrola, la máxima categoría del rugby femenino español. Si lo consiguen, Mayra podría enfrentar en la próxima temporada a su amiga “Isa”. Pero para eso todavía falta mucho. “No conozco mucho la historia del rugby español, pero la idea de estar acá es aprender, conocer su cultura, su religión. En lo posible todo”, resume la alberdiana, quien acostumbrada al rugby seven deberá habituarse al rugby mayor, el de 15 jugadoras. Y agrega: “en el club fui muy bien recibida. Las chicas son muy agradables, me enseñan todo y me hacen sentir con mucha confianza. Ser parte de esto será increíble, además de ser un gran desafío jugar de XV”.

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