Emergencia e incertidumbres

El percance del Tango 01 puso en evidencia la preocupación de la gente por las seguridad del presidente.

21 Octubre 2004
Por Angel Anaya

BUENOS AIRES.- La emergencia del Tango 01 ha sido un acontecimiento muy referencial sobre lo que la gente común siente por el presidente Kirchner, más allá del juicio que pueda merecer su gestión y el perfil personal. Bastaba detenerse en Florida y Corrientes después de que se expandió la noticia, para advertir preocupación e inquietud ante algunos encuestadores al paso. La gente revelaba sorpresa, cuando no angustia por la eventual repetición de hechos que en los últimos años han impedido la normalidad del país. Después, al conocerse el episodio con mayores detalles, y especialmente que el avión presidencial tiene vencido el plazo de revisión técnica desde los primeros días del presente mes, por falta de una licitación internacional que lleva meses de atraso, surgió de nuevo la causa mayor: lo que debe hacerse se hace mal o se posterga, aun a costa de lo peor. El hecho ha tenido igualmente un tercer capítulo, y es el de la seguridad del Presidente, no sólo en riesgo por otros accidentes imprevistos, sino por el estilo incontrolable de Kirchner que lo impulsa a internarse sin prudencia y más allá de todo consejo, en los grupos abigarrados de sus frecuentes tribunas abiertas.

Las inseguridades
Aunque pueda no parecerlo, la seguridad presidencial tiene una estrecha relación con la otra, la de la confianza y, en consecuencia, también la jurídica. Las tres conforman una concepción cerrada de la normalidad de un país que debe proyectarse en el plano internacional. Sin ella, la incertidumbre afectará en alguna medida la calidad de las relaciones; por ejemplo, las decisiones de inversión. No debe perderse de vista que nuestro país suele ser profundamente afectado por la discontinuidad de sus políticas superiores cada vez que cambia un gobierno, y que ello ha ocurrido con extraordinaria frecuencia durante los recientes años. El ministro de Economía ha debido precisamente salir al paso ante la recurrente apreciación de que en el país sigue estando afectada la inseguridad jurídica. El juicio corrió por cuenta del propio embajador de Francia, Francis Lott, a pesar de haber sostenido igualmente aspectos de la recuperación económica con empresarios de su país. Roberto Lavagna pidió ser "muy cuidadosos" cuando se alude a esa inseguridad, que "no es tal, sino problemas gerenciales".
Y para mayor tranquilidad, el ministro también aseguró que tanto el Presidente como él, no están de acuerdo con algunos puntos del proyecto de marco regulador de servicios públicos, remitido por el Ejecutivo al Congreso. No despejó la duda de su auditorio con ello, pues el interrogante posterior fue ¿por qué Néstor Kirchner lo había remitido así al Parlamento? Tirar la piedra sin adecuada puntería es otra de las inseguridades que todavía afectan a nuestro país. (De nuestra Sucursal)

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