19 Junio 2002 Seguir en 
La eliminación de la Selección no sólo generó dolor entre los tucumanos, sino que terminó destruyendo todo un negocio que se había montado especulando con la suerte de la Argentina en el Mundial. Las caídas de las ventas de este "veranito comercial" oscilaron entre el 25% y el 100%.
Los comerciantes de camisetas y de elementos de mercadeo, según coincidieron en señalar las fuentes consultadas, fue el sector más golpeado, y quedó totalmente paralizado. "Había una expectativa enorme y las remeras se vendían como pan caliente. Pero fue suficiente que quedara afuera para que no saliera ni una más", argumentó Juan Ramírez, encargado de un comercio de artículos deportivos.
Javier Ahuad, propietario del único local en la provincia donde se comercializan las camisetas de Argentina con el nombre y el número de los jugadores, comentó que sus clientes ni siquiera volvieron a estampar sus remeras, servicio que era totalmente gratis. "Me imagino que este fenómeno forma parte del duelo del pueblo futbolero", comentó.
El valor promedio de la remera de la selección era de $70 y, según los datos aportados por los empresarios, como mínimo se habrían vendido unas 1.000 en toda la provincia. Las de otras selecciones que participan del Mundial, cuyo costo ronda entre los $80 y $90, prácticamente no fueron vendidas. "Cuando termine el certamen es casi seguro que se reactivarán las ventas. También incidirá muchísimo el hecho de que sus precios caerán considerablemente", explicó Ahuad.
Los vendedores ambulantes también lamentan la eliminación del representativo de nuestro país. Mientras duró el sueño argentino, más de 1.300 personas se dedicaron a la venta de banderas, gorros y cornetas, entre otros productos celestes y blancos. La venta promedio diaria de cada uno, según los datos proporcionados por el sindicato que nuclea a los cuentapropistas, llegó a $9, es decir, que a nivel general, la pasión por la Selección superó los $12.000.
Tristeza
En el sector gastronómico también se sintió con mucha tristeza la eliminación de la Argentina. Daniel Cohen, uno de los propietarios del único bar temático deportivo de la provincia, indicó que ya no tendrá más un lleno total, como ocurrió cada vez que jugaba el equipo de Marcelo Bielsa. "Es indudable que el interés disminuyó considerablemente, pero en el caso nuestro es especial. Tanto es así que el número de clientes bajó sólo un 25% con respecto a otros días normales", acotó.
Los comerciantes de camisetas y de elementos de mercadeo, según coincidieron en señalar las fuentes consultadas, fue el sector más golpeado, y quedó totalmente paralizado. "Había una expectativa enorme y las remeras se vendían como pan caliente. Pero fue suficiente que quedara afuera para que no saliera ni una más", argumentó Juan Ramírez, encargado de un comercio de artículos deportivos.
Javier Ahuad, propietario del único local en la provincia donde se comercializan las camisetas de Argentina con el nombre y el número de los jugadores, comentó que sus clientes ni siquiera volvieron a estampar sus remeras, servicio que era totalmente gratis. "Me imagino que este fenómeno forma parte del duelo del pueblo futbolero", comentó.
El valor promedio de la remera de la selección era de $70 y, según los datos aportados por los empresarios, como mínimo se habrían vendido unas 1.000 en toda la provincia. Las de otras selecciones que participan del Mundial, cuyo costo ronda entre los $80 y $90, prácticamente no fueron vendidas. "Cuando termine el certamen es casi seguro que se reactivarán las ventas. También incidirá muchísimo el hecho de que sus precios caerán considerablemente", explicó Ahuad.
Los vendedores ambulantes también lamentan la eliminación del representativo de nuestro país. Mientras duró el sueño argentino, más de 1.300 personas se dedicaron a la venta de banderas, gorros y cornetas, entre otros productos celestes y blancos. La venta promedio diaria de cada uno, según los datos proporcionados por el sindicato que nuclea a los cuentapropistas, llegó a $9, es decir, que a nivel general, la pasión por la Selección superó los $12.000.
Tristeza
En el sector gastronómico también se sintió con mucha tristeza la eliminación de la Argentina. Daniel Cohen, uno de los propietarios del único bar temático deportivo de la provincia, indicó que ya no tendrá más un lleno total, como ocurrió cada vez que jugaba el equipo de Marcelo Bielsa. "Es indudable que el interés disminuyó considerablemente, pero en el caso nuestro es especial. Tanto es así que el número de clientes bajó sólo un 25% con respecto a otros días normales", acotó.







