Los circuitos integrados del NOA son la clave del turismo local

Por su ubicación y por su oferta la provincia es la “puerta de entrada” a la región, afirmó el presidente del Ente Tucumán Turismo. Lo hecho, lo planeado, lo que falta hacer.

UNA DE NUESTRAS JOYAS. La Ciudad Sagrada de Quilmes y su Centro de Interpretación son un modelo que se quiere replicar en otros sitios turísticos. LA GACETA / FOTO DE Osvaldo Ripoll (archivo) UNA DE NUESTRAS JOYAS. La Ciudad Sagrada de Quilmes y su Centro de Interpretación son un modelo que se quiere replicar en otros sitios turísticos. LA GACETA / FOTO DE Osvaldo Ripoll (archivo)
Por Claudia Nicolini 15 Diciembre 2021

“Es importante terminar con algunos mitos. Y que Tucumán es ‘solo’ un ‘destino de paso’ es uno de ellos”, dice, contundente, a LA GACETA, Sebastián Giobellina, presidente del Ente Tucumán Turismo (ETT)-. La permanencia promedio de los turistas en nuestra provincia es de casi tres noches (con exactitud, 2,9 en el verano 2020, según las estadísticas del ETT). No es mayor en Salta ni en Jujuy”.

“En realidad -aclara Elena Colombres Garmendia, vicepresidenta del ETT-, eso de ‘quedarse quieto’ un mes o 15 días en un solo lugar es un modelo vacacional que casi no subsiste”.

Y no es una cuestión local, precisamente. Pensémoslo por un momento y veremos que ese modelo “de largas permanencias” se contradice con lo que los argentinos hacemos frecuentemente como turistas en el extranjero: nos parece normal en Europa, por ejemplo, “recorrer” todo un país en tres días: queremos conocerlo “todo”. Pues bien -explican ambos funcionarios-, con el NOA pasa lo mismo.

“En la actualidad, la demanda son circuitos integrados, porque en el imaginario de los turistas el Norte, precisamente, funciona como un todo. Esa tendencia es una de las varias razones por las que las provincias del NOA formamos el Ente Norte de Turismo, y así nos presentamos en Buenos Aires hace muy poco durante la Feria Internacional de Turismo (FIT)”, explica Giobellina y añade, no sin orgullo, que Tucumán fue destacada como “destino anfitrión”, en reconocimiento al trabajo encarado incluso durante los tiempos más duros de la pandemia.

“El éxito en la FIT ratifica el trabajo duro que hicimos como sector: hemos logrado fortalecer el Norte como región, Y claramente marca el camino que hay que seguir: el trabajo mancomunado del Ente Norte. En turismo la única manera de llegar a la meta es el trabajo conjunto, tanto público como privado”, resalta Héctor Viñuales, presidente de la Cámara de Turismo de Tucumán y de la Federación de Cámaras de Turismo de la República Argentina

“Tucumán Natural”

Cuando, luego de las restricciones causadas en 2020 por el SARS-Cov-2, la gente comenzó a viajar, la Organización Mundial del Turismo estableció que 2021 sería el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo.

“En esa línea trabajamos. La pandemia generó una nueva tipología de búsqueda de destinos, y hay protocolos sanitarios que es indispensable seguir cumpliendo -señala Giobellina-. Y en el eje del turismo activo y de naturaleza Tucumán tiene mucho para ofrecer”.

De ahí que “Tucumán Natural” se laya convertido en lema y fue, precisamente, lo que explicó en la FIT: no sólo están los paisajes; además, la provincia es el centro del NOA, equidistante de todos los puntos que pueden unirse de muchísimas maneras en esos circuitos integrados; “la puerta de entrada”, podría decirse. Por eso, las bases del trabajo -que, insistió reiteradamente, no puede hacerse sin la confluencia público-privada-, son dos: accesibilidad y diversidad de servicios. Y esos pilares están pensados en función de tres grupos: los tucumanos, los turistas argentinos y los extranjeros.

“De hecho, el Norte como región, y Tucumán integrándola, es una alternativa novedosa y atractiva para extranjeros, en especial, europeos. Tenemos el valor diferencial que encarna la Pachamama, que no se encuentra en otra región del país”, resalta Colombres Garmendia.

“En este punto, los operadores de turismo receptivo tenemos una gran responsabilidad y un gran desafío -señala por su parte Carlos Gómez, presidente del Colegio de Graduados en Turismo de Tucumán-. Y varias necesidades, también; el turismo es una actividad transversal. Confluyen muchas áreas, y no todas son responsabilidad del ETT; por ejemplo, las rutas y su señalización son claves, y dependen de Vialidad; la seguridad depende de la Policía...”. “Es fundamental que la gestión del turismo sea una verdadera política de Estado; y que no dejen solo al Ente”, añade.

La oferta

Los cuatro saben también que, aunque no se busquen permanencias de largos plazos, son importantes los esfuerzos para conseguir que los turistas se queden más días (y también los tucumanos). Para ello tenemos muchísimas ventajas, entre ellas, paisajes y gastronomía, tanto folclórica (empanadas, locro) como urbana (los “sánguches” de milanesa y/o de ternera).

“El objetivo es ofrecer posibilidades y servicios atractivos, que incluyan todos los gustos, y todas las clases sociales, desde la gente que sale con su heladerita hasta la que vuela en jet privado”, señala Giobellina.

“Para lograrlo hay que pensar el turismo no (sólo) como ocio, sino como una industria que genera fuentes de trabajo genuinas y produce ingresos a la provincia -añade-. Y para que funcione así, planificar es clave. Por eso trabajamos a partir de planes maestros (PM)”.

Desarrollar un PM implica una visión global e intersectorial de los destinos -explica el funcionario-. En su formulación participan, además del Estado, expertos (en cuestiones técnicas, climáticas, demográficas y cultuales, entre otras); el sector privado existente y el potencial; los lugareños (“en ellos se piensa prioritariamente para los puestos de trabajo -resalta-. Se busca evitar el desarraigo”) y los veraneantes, que a su manera representan la demanda.

En ese marco, ya se llevaron a cabo las reformas previstas en el PM de El Cadillal y se concesionó la recuperación de la Primera Confitería; se está trabajando en el entorno del Cristo Bendicente, de San Javier, y está listo el PM de San Pedro de Colalao. “Mis obsesiones hacia adelante son dos: Escaba (donde sólo tengo una hostería partida al medio) y el Parque Nacional Aconquija”, cuenta Giobellina entusiasmado. A ello suma lo que llama “los imperdibles” (ver aparte), que son un gran “anzuelo” para lograr que la gente opte por alargar las estadías.

Política de Estado

“Este trabajo del Estado (concretamente, del Ente) es fundamental; pero también lo es combatir la ilegalidad: transportes no autorizados, alojamientos que no cumplen con la ley, guías no registrados y sin capacitación...”, señala Gómez y destaca: “el Ente no tiene poder de policía, pero le llegan todas las quejas sobre problemas que no puede solucionar, pues no son su competencia”.

El empresario insiste en la transversalidad de la industria, y resalta que es indispensable coordinar acciones con AFIP, Rentas, Dirección de Transporte, municipios (que habilitan o no establecimientos), Nación (que habilita agencias de viaje)...

“Hay que involucrar hasta a la Defensoría del Pueblo (desde el área de la del Turista), para adelantase a las estafas. Todas las reparticiones que se entrecruzan deben cumplir su función para que el turismo sea realmente una política de Estado”, señala.

Volar, volar, volar...

Por otro lado, de poco sirve mejorar la oferta si lo clientes no pueden llegar, y por eso muchos esfuerzos estuvieron dirigidos a la reactivación de la conectividad aérea. “Luego del ‘parate’ por pandemia vamos recuperando vuelos. Ya tenemos 29 semanales a Buenos Aires, más tres a Córdoba y dos a Iguazú”, enumera Giobellina.

Estos últimos no sólo permiten acceso directo a esos destinos, sino también al NEA y a la Patagonia sin necesidad de pasar por Buenos Aires... y viceversa, lo que los hace cruciales para el turismo receptivo. “Y en enero se sumarán vuelos directos a Mar del Plata que funcionarán hasta abril (lo que incluye Semana Santa)”, añade. Además -cuenta- avanzan las tratativas en Lima y en Sao Pablo para que Tucumán vuelva a ser centro de conexión (lo que en el jerga del área se llama hub) internacional.

Pero también hay cuestiones de superestructura que -sabe- hay que mejorar, y en ello coincide con Gómez: “hace falta asegurar rutas en buen estado; disponibilidad de energía; servicios de salud; Internet; seguridad; señal de celular... -arranca la lista-. Son condiciones necesarias por ejemplo, para posicionar Escaba”.

A la hora de soñar, se permite hacerlo con ver concretadas las obras (anunciadas) de la autopista Tucumán-Las Termas, pues facilitará el turismo receptivo de circuitos cortos, que -por ejemplo- incluyan en paquetes que se venden en Santiago una noche en Tafí del Valle. “O aprovechar nuestra mejor conectividad aérea, como pasa cuando hay eventos deportivos en Las Termas”, añade.

Pedido de prestadores

“No todas las agencias de Tucumán se dedican en exclusiva al turismo receptivo, el más complicado de sostener (es mucho más sencillo vender pasajes aéreos o excursiones fuera de Tucumán) y -en definitiva-, el que trae a la provincia al turista, que gasta aquí”, destaca Gómez... y también se permite soñar: además del control de la competencia ilegal (y por lo tanto, desleal) -señala-. necesitan un sistema impositivo que incentive la actividad y que haga que más agencias se dediquen con ahínco a “vender” este Tucumán nuestro, que tanto tiene para dar.

“Los imperdibles”

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“Del nivel del Centro de Interpretación de la Ciudad Sagrada de Quilmes, me imagino el Museo Jesuítico de La Banda, en Tafí -cuenta Giobellina-; y otro imperdible para mí debe estar en Colalao del Valle”. Es un “combo”: recuperar la hostería y levantar el Museo del Vino, también con un concepto semejante, interactivo... “Hay otros sitios que quisiéramos estimular, como las termas de Taco Ralo (sus aguas provienen de las mismas fuentes que las de Río Hondo). O la cascada de Los Pizarro y los túneles de Rumi Punco; pero en estos dos casos hacen falta convenios, porque están en fincas privadas”, señala.

El Sur también importa

En busca de Infraestructura para el Parque Nacional Aconquija

“Esa joya nuestra tiene 76.000 hectáreas; se puede acceder a él desde varias localidades. Y hay interés incluso a nivel nacional: el presidente de Parques Nacionales propuso la posibilidad de concesionar en el Parque Aconquija actividades turísticas que sean realmente sustentables. Y nosotros podemos ofrecer herramientas y equipamiento a prestadores que propongan servicios de ese tipo”, contó Giobellina.

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