CONDICIONES. Reducir el financiamiento monetario del déficit fiscal fue uno de los requisitos que fijó el fondo para lograr un acuerdo.
La resolución del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por la deuda de 44 mil millones de dólares contraída durante la gestión de Mauricio Macri, es uno de los temas centrales que el gobierno intenta resolver antes de que culmine el 2021. Sin embargo, la falta de consenso interno sobre la manera en la que debe llevarse adelante ese acuerdo y el contrapeso de la oposición dificultan las negociaciones que lleva adelante el ministro de Economía, Martín Guzmán. En su negociación con el organismo, el titular de la cartera económica busca postergar pagos hasta 2026.
En la presentación del Presupuesto 2022 que realizó ayer ante la Cámara de Diputados, Guzmán hizo mención a las tratavitas que viene llevando adelante con el Fondo desde hace meses y expresó: “Eso significa la negociación de un Estado Nación con más de 190 Estados Nación”. “Somos todos uno aquí; somos un Estado Nación negociando con el resto del mundo para que podamos como Nación soberana poder llevar adelante el programa de políticas públicas que queremos sin tener los condicionamientos que de forma general toda deuda implica, pero en particular, la deuda con el FMI históricamente ha conllevado para las naciones del mundo”, enfatizó.
Cruces internos
El último viernes, en el marco de la celebración por el Día de la Democracia, el discurso de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner se diferenció de los dichos del presidente Alberto Fernández y mostró su oposición a un acuerdo bajo las condiciones habituales del organismo y sus palabras pusieron un nuevo manto de incertidumbre en la plaza financiera.
Con el objetivo de revertir esta imagen y mostrar unidad dentro del gobierno, el mandatario dio un gesto al mostrarse ayer con el diputado Máximo Kirchner en el anuncio de la ampliación del programa Progresar y recordó que esa medida se hizo posible por la creación del impuesto a la Riqueza, que impulsó el propio legislador nacional.
El comunicado que el FMI emitió el viernes empezó a dar certezas sobre las conjeturas que vienen tejiendo los analistas acerca de qué es lo que le van a pedir al Gobierno para cerrar un acuerdo. Teniendo en cuenta esos parámetros, para cerrar un acuerdo el Gobierno deberá hacer cambios rotundos o al menos deberá variar sus posturas de los dos primeros años de gestión.
“Abordar la persistente y alta inflación requiere un enfoque múltiple que implique una reducción del financiamiento monetario del déficit fiscal, una política monetaria adecuada con tasas de interés reales positivas y una coordinación de precios y salarios”, destacó el organismo presidido por Kristalina Georgieva para marcar por dónde viene su agenda.
A pesar de los contrapuntos que se escuchan entre responsables del Poder Ejecutivo, en Casa Rosada hay optimismo sobre el acuerdo al que podría arribar el gobierno. Fuentes cercanas al despacho presidencial aseguraron que el Fondo ya habría aceptado los acuerdos de precios; también habrían avalado una estrategia diferenciada respecto a la inversión directa y la especulación financiera, y apoyan el gasto para sostener la economía del conocimiento y el crecimiento en infraestructura.
“Medidas extremas”
El titular de la consultora PxQ, Emmanuel Álvarez Agis, advirtió que por la necesidad de afrontar la negociación con el FMI y soportar las diferencias internas del gobierno, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) podría tomar medidas “muy extremas”
“Siempre el Banco Central, en cualquier año, tiene momentos muy complicados entre enero y febrero y es justo ese el período de negociación, que sabemos que la temperatura cuando la negociación se va acercando a instancias definitorias se eleva”, remarcó el ex viceministro de Axel Kicillof en Radio con Vos. En este sentido, el economista no descartó que el Banco Central se incline por “cerrar las importaciones, poner más restricciones para aguantar esa negociación que es doble: de la Argentina con el Fondo e interna de la propia coalición hacia adentro, entre una parte que dice ‘quiero un acuerdo de determinada manera’ y otra parte que dice ‘quiero este acuerdo que conseguí’”.








