La nueva traza de la ruta 38

Una obra muy esperada para bajar la siniestralidad de la famosa carretera.

17 Octubre 2004
El inicio de la construcción de 22 kilómetros de la nueva ruta nacional 38 -desde Famaillá a Monteros- finalmente se inició, a fines de la semana pasada, luego de años de gestiones y tras muchas vidas humanas que se perdieron por la congestión del tránsito en esta arteria vital para los tucumanos.
Lamentablemente, la obra no cubrirá, al menos en esta etapa, las expectativas que se venían generando en cuanto a las características de la ruta.
El nuevo trazado no será una autopista como hubiera sido lo ideal; se tratará, en definitiva, de una vía de doble mano, con una sola calzada, a un costo total de $ 72 millones, ubicada en forma paralela a la actual, aunque distante de esta a tres kilómetros en promedio. En los planes oficiales se menciona que la aún hoy vigente ruta 38 se usará para tráfico lento y que la nueva se empleará para vehículos que circulen a velocidades de hasta 110 kilómetros. Más de allá de que reconocen la importancia de que comience esta obra, los tucumanos que habitan el sur de la provincia, principalmente los empresarios, demandan que la nueva 38 se haga de una sola vez hasta Alberdi, en un tramo de 100 kilómetros. El reclamo se sostiene con el argumento de que si no se hará una autopista, al menos habría que gestionar que la ruta se construya en su totalidad.
El planteo es respaldado por 40.000 firmas que lograron juntar quienes propician esta iniciativa. Estos están convencidos de que un solo tramo de 22 kilómetros no servirá para reducir la cantidad de accidentes que ocurren en la actual ruta. Agregan, además, que los turistas que se trasladen desde la capital a los Valles Calchaquíes seguirán usando la vieja 38 y que no pasarán por el nuevo trazado. Para tranquilidad de los habitantes del sur tucumano, el secretario de Obras Públicas de la Nación, José López, anunció que está en los planes oficiales el que la nueva 38 llegue hasta Alberdi, con fondos que se obtendrían a través de un fideicomiso. "Está asegurada su conclusión", remarcó el funcionario.
Como lo manifestaron los empresarios que demandan que se presupueste la obra completa, el tránsito en la ruta 38 es constante durante las 24 horas del día y no sólo mientras se desarrollan las zafras azucarera y citrícola. Por esta vía se traslada el transporte de pasajeros desde y hacia el sur, y desde y hacia otras provincias.
También hay permanente circulación de vehículos de gran porte, usualmente cargados con mercaderías pesadas. Esto, sin contar el tránsito ilegal, como son los remises "truchos" y los peligrosos carros cañeros, que pululan por la zona durante al menos cinco meses del año. A la vera de este camino nacional existen grandes industrias, como ingenios, citrícolas, textiles, y ciudades pobladas que generan altos niveles de comercio y servicios. También es la vía de traslado de los enfermos hacia la capital y de los chicos que se desplazan hacia las escuelas.
El comienzo de la construcción de la nueva 38 marcará el inicio de una etapa con renovadas expectativas entre los habitantes del sur tucumano. Es obvio que los efectos en el tráfico vehicular no serán inmediatos, puesto que la obra demandará dos años de trabajos en el tramo que se lanzó el viernes último.
Pero da tranquilidad el saber que el proceso está en marcha y que existe el compromiso de las autoridades nacionales y provinciales de que las tareas se llevarán a cabo hasta concluir la ruta.
Sería interesante, sin embargo, que los empresarios y la gente común del sur de la provincia, así como los funcionarios y parlamentarios nacionales por Tucumán, mantuvieran las gestiones ante las autoridades nacionales a fin de que el presupuesto de la 38 no sea guardado en el cajón del escritorio de algún burócrata de turno.

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