El 10/10 mi familia pasó una situación desgraciada. Mi consuegro venía de Córdoba, con su madre y su esposa. Alrededor de las 10, en la zona de El Bracho, sufrieron un grave accidente automovilístico. Por tratar de evitar a una camioneta sin luces el auto volcó, lo que produjo la muerte de la madre, de 88 años. Un automovilista que pasaba los llevó al hospital Padilla, pero nada se pudo hacer por la anciana. Llegué a Emergencias del nosocomio y pude comprobar, en medio de tanto dolor (heridos de bala, por arma blanca, botellazos, familiares que sollozaban, heridos que entran sangrando), la celeridad y profesionalismo con que médicos, practicantes y enfermeros actúan. No es nada agradable para alguien que no está para nada acostumbrado a ver tanto dolor. Sin embargo, sostuvo mi ánimo ver el desempeño del personal en la premura con que atienden o consuelan a los familiares; la cordialidad del personal policial de guardia en medio de una maraña de certificados que extienden en una vieja máquina de escribir, y la loable y humanitaria acción del automovilista de llevar a los heridos con premura al hospital. Son luces de esperanza que nos muestran que no todos los valores humanos están perdidos.
Mario Alberto Marigliano
General Paz 559
S.M. de Tucumán
MADRE (I)
Establecer un día en honor de nuestras madres implica aceptar que en el resto del año pecamos por desamor e ingratitud hacia aquellas que no tienen un "Día del Hijo", para demostrarnos que nos amaron antes de conocernos y en cada hora de sus vidas. Frente a los hijos, seres con sentimientos y calidades diversas, el padre probablemente se inclinará hacia el más bello, el más fuerte y el más apto. En cambio la madre, desde la infalible clarividencia de su instinto sustentador de la vida, amará siempre más al menos agraciado, al más enfermo, al más desvalido. Si no encuentro las palabras para calificar estos sentimientos, quizás sea porque el amor de las madres no es cosa de este mundo o tal vez porque la palabra madre, la primera y la última que pronunciamos en esta Tierra, sea la suma y la síntesis de lo que quisiera decir, sin saber cómo. Un día, el más triste de todos mis días, perdí a mi madre, pero nunca dudé de que cuando llegue mi hora inexorable, vendrá a buscarme con sus bellos ojos llenos de amor y con aquellos brazos abiertos donde se refugiaba el niño indefenso, a los que ya no acudía el hombre, enfermo de orgullo. Hoy, amigo lector, olvide su lucha por sobrevivir o por ser rico y famoso; encuentre ese rincón de su alma que aún conserva limpio y entronice ahí, para siempre, su imagen o su recuerdo. Desgraciadamente, hoy se pretende mimetizar la auténtica maternidad con el frívolo resultado del permisivismo sexual envenenado en alcohol y drogas, consentido por un fariseísmo hipócrita y por una ciencia sin coraje encaminadas a extinguir la única luz sobreviviente en una sociedad inmersa en su oscuro laberinto, donde el odio venció al amor, la viveza a la inteligencia y el miedo a la convivencia.
Dante Diambra
Av. Sarmiento 947
S.M. de Tucumán
MADRE (II)
Hoy se rinde homenaje a la madre, ese ser que guarda en su vientre el misterio de la vida. En este día nuestros hijos se juntarán como ramilletes para obsequiarnos y llenarnos de besos. Es sabido que, para una madre, el mejor regalo es un hijo. Si bien la frase parece trillada, guarda un significado profundo y muy especial para mí, ya que ese día me faltará mi hija Irma Adriana Alderete, quien el 12/1/2000 falleciera trágicamente en el accidente de Camboriú (Brasil), que protagonizó la empresa "Giménez Viajes". Se cumplirán cinco años de su desaparición y la herida que me produjeron no cicatriza, ya que no encuentro consuelo de su ausencia. Por lo tanto, solicito, para esta madre desconsolada y de una buena vez, la sola y única palabra: ¡justicia, por favor!
María Delia Robles de Alderete
9 de Julio 805
Banda del Río Salí
Tucumán
MADRE (III)
Hoy se celebra el Día de la Madre. Dedicado a ella hay un viejo poema que Carlos Gardel musicalizó y que dio una bella y sentida canción, titulada "A mi madre". Dice así: "Con los amigos que el oro me produjo/ pasaba con afán las horas yo,/ y de mi bolsa al poderoso influjo,/ todos gozaban de esplendente lujo,/ pero mi madre, no./ ¡Pobre madre!, yo de ella me olvidaba/ cuando en brazos del vicio me dormí./ Un inmenso cortejo me rodeaba/ y a nadie mi afecto le faltaba,/ pero a mi madre, sí./ Hoy, moribundo, en lágrimas deshecho,/ exclamo con dolor: ¡todo acabó!/ Y al ver que gime mi angustiado pecho/ todos se alejan de mi pobre lecho,/ pero mi madre, no./ Y cerca ya del último suspiro,/ nadie se acuerda, por mi mal, de mí./ La vista en torno de mi lecho giro/ y en mi triste derredor a nadie miro,/ pero a mi madre, sí". En los últimos años estos versos se atribuían equivocadamente a Pedro B. Palacios (Almafuerte). Ahora se sabe que pertenecen a un poeta argentino del siglo XIX llamado Sebastián Alfredo Robles. Cuando, en un reportaje, le preguntaron a Aníbal Troilo por qué había tantas madres en el tango, Pichuco, con el rostro asombrado, dijo: "¿y dónde querés que estén las madres?".
Luis Salvador Gallucci
Frías Silva 688
Yerba Buena-Tucumán
RUTA 38
A mi modo de ver, creo que la nueva ruta 38 debe llegar por lo menos hasta La Cocha. En primer lugar, por ser tan importante como Alberdi. Ambas ciudades tienen un crecimiento demográfico y comercial sostenido y, desde todo punto de vista, necesitan buenas comunicaciones viales y ferroviarias. En segundo lugar, el tráfico automotor y de toda índole es tan intenso no sólo hasta Alberdi, sino en toda la extensión de la ruta 38. Por otro lado, es necesario reflotar el antiguo proyecto de unir la ciudad de Catamarca con La Cocha mediante la construcción del ramal ferroviario que quedó paralizado hace muchos años, a pesar de haberse gastado sumas cuantiosas de dinero en la perforación de túneles que, hasta hoy, permanecen abandonados, dada la incuria de los poderes públicos.
Mercedes Ituarte
Manuela Pedraza
Simoca (Tucumán)
PROYECTO DE LEY
El proyecto de ley para el pago de deudas consolidadas en efectivo a mayores de 72 años, enfermos terminales o discapacitados no significa un beneficio sino un reconocimiento de lo que el Estado (entiéndase gobierno de turno) avasalló con espurias intenciones, en particular al agente pasivo, pretendiendo con un tétrico resarcimiento devolver lo confiscado en 60 cómodas cuotas sin considerar que la expectativa de vida es de 75 años, toda una tenebrosa demagogia urdida por mentes satánicas. El pasivo, dentro de sus posibilidades, merece gozar en plenitud la última etapa de su vida y el gobernante, no esperar la decrepitud o la proximidad de la muerte para pretender brindar un bienestar malignamente denegado en su momento. Por ello, el maquiavélico mentor del proyecto o el legislador que lo convertirá en ley debe revisarlo y modificarlo, evitar suspicacias, teniendo en cuenta lo expuesto y el tope establecido de $ 150.000, ampliando el número de acreedores, reduciendo el tope y llevando la edad de 72 años a 65 años de edad de jubilación, conforme a ley para así recuperar credibilidad ante la proximidad de los tiempos electorales.
Edmundo H. Romano
Balcarce 221
S.M. de Tucumán
LOS VIVOS
Me llamó la atención el pensamiento de Marcos Denevi sobre los vivos, inteligentes y estúpidos. ¿Qué pasará si los vivos se convierten en mayoría? Como son mayoría, ocuparán el gobierno. Pero, como son también inmorales y egoístas, no se esmerarán en el beneficio de la sociedad, sino en el de ellos mismos. Los estúpidos quedarán estupefactos, es decir más estúpidos aún. Los inteligentes armarán sus valijas para huir, y los vivos que no estén en el gobierno maniobrarán para obtener parte del botín. Por voracidad, los vivos se regodearán con la rapiña. Pero el país que comandan, es decir, el barco en que navegan, terminará por hundirse junto con ellos. Toda semejanza con al realidad, ¿es pura ficción? En mi garganta resuena aún el grito: "que se vayan todos". Son los mismos que se enriquecieron a costa del Estado y rifaron el país y el futuro de su pueblo.
Mario A. Fara
Pasaje Díaz Vélez 430
S.M. de Tucumán







