El crimen de Paulina Lebbos: una birome y papel derribaron el hermetismo del caso - LA GACETA Tucumán

El crimen de Paulina Lebbos: una birome y papel derribaron el hermetismo del caso

El abogado Lobo Bugeau recordó cómo confeccionó el informe que reveló la parálisis de la investigación del homicidio de Lebbos.

25 Nov 2021
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2021. Lobo Bugeau declara en el juicio contra el ex fiscal Albaca.

La historia de Bernardo Lobo Bugeau se cruzó varias veces con la historia de Paulina Lebbos. Este abogado hoy empleado de la Justicia Federal de San Luis recordó ayer con la calidad de testigo cómo en 2013 confeccionó el informe que reveló abundantes anomalías en el desempeño del ex fiscal Carlos Albaca. Ese reporte rompió “el secreto de sumario” que imperaba en el expediente y terminó por precipitar la renuncia de Albaca para acogerse a la jubilación con el beneficio del 82% móvil, además de contribuir a convertirlo, siete años después, en el primer funcionario constitucional enjuiciado en los Tribunales locales. “Compulsé los 26 cuerpos con birome y papel. No me permitieron acceder a 19 de las 22 actuaciones complementarias ni usar un escáner”, atestiguó Lobo Bugeau en el debate de las responsabilidades penales atribuidas a Albaca.

El entonces abogado del Programa Nacional de Lucha contra la Impunidad (Pronalci) intervino por orden del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, y luego de que el padre de la víctima, Alberto Lebbos, presentara numerosas denuncias. “Al comienzo de su gestión en el caso, el fiscal extingue el rol de querellante de Lebbos y se lo da a la pareja de Paulina, (César) Soto. Este fue su primer acto y para mí no se ajustaba al contexto de la causa porque había indicios de que la víctima y Soto no atravesaban un buen momento, y porque una de las posibilidades que barajaban era que, tras la desaparición, aquella haya sido llevada al domicilio de aquel”, refirió Lobo Bugeau. Y agregó: “además, a los pocos días del hallazgo del cuerpo, Lebbos ya había iniciado el expediente ante el Pronalci: estaba sin dudas probado el compromiso del padre con la búsqueda de la verdad”.

El abogado y ex funcionario del Ministerio Público Fiscal tucumano dio testimonio de que Albaca no respetó a la víctima: “no informa a Lebbos. Hay una sordera respecto de sus requerimientos investigativos”. Lobo Bugeau contó también que pudo constatar el vencimiento de los plazos procesales sin que el fiscal practicara la actividad inherente a su función. “Adoptaba medidas muy a cuentagotas. Por ejemplo, reiteraba los pedidos de informes: no concentraba los actos procesales”, observó. Y añadió que Albaca optó por apoyar su tarea en la Policía provincial, organización que estaba cuestionada en el proceso, en lugar de requerir la colaboración de las fuerzas federales. “Esto sucedió más allá de una intervención de la Gendarmería a la que yo no pude acceder”, comentó (la acción de los gendarmes permitió desmontar el relato policial sobre el hallazgo de los restos de la víctima).

Si bien dijo que había recibido un “trato correcto” en la extinta Fiscalía de Instrucción en lo Penal N°2, Lobo Bugeau precisó que al comienzo su titular le cerró la puerta y que, para hacer la veeduría encargada por la Nación, tuvo que acudir a Luis Di Mitri, ex jefe de los fiscales. “Mi conclusión final es que no había ninguna razón legal para que el homicidio no sea esclarecido. Entiendo que causas de otro tipo impidieron llegar a la verdad, tal vez la excesiva politización del caso. Mi sensación es que nunca tuvo ‘autoestima investigativa’”, opinó el letrado. Lobo Bugeau se expidió también acerca de su decisión de renunciar como secretario de Derechos Humanos del Gobierno de José Alperovich. “Dejo el cargo por solidaridad con Alberto Lebbos -era subsecretario de la Juventud al momento del hecho- y porque veía la indiferencia del resto del gabinete”, rememoró.

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