El ex fiscal Albaca dijo que algunos miembros de la Justicia habrían cometido delitos

24 Nov 2021

Carlos Albaca sostuvo que todo el proceso que lo llevó a juicio oral es nulo mediante un planteo rechazado ayer por los jueces Fernanda Bähler, Wendy Kassar y Raúl Cardozo. “Permanentemente se violaron y se siguen violando mis derechos al debido proceso, al juez natural, a la imparcialidad judicial y a la defensa en juicio tanto en las actuaciones administrativas como en las jurisdiccionales”, refirió un escrito de más de 120 páginas. Allí atribuyó irregularidades a autoridades de la Justicia y ex compañeros del Ministerio Público Fiscal. “Más que irregularidades, (los hechos) constituirían verdaderos delitos, cuya investigación deberá disponerse sin perjuicio de que personalmente formule las denuncias pertinentes”, afirmó.

Con abundantes transcripciones de sus dictámenes, de fallos, de acordadas y de notas periodísticas, Albaca apuntó contra la fiscala Marta Ignacia Jerez de Rivadeneira, instructora del sumario abierto por la Corte Suprema de Justicia de Tucumán que lo llevó en 2014 a jubilarse con el beneficio del 82% móvil; contra la hija de aquella, la fiscala Mariana Rivadeneira; contra el fiscal Alejandro Noguera; contra el vocal decano del alto tribunal, Antonio Daniel Estofán, y su hijo y funcionario de la órbita de la Corte, Juan Pablo Estofán; contra el ex presidente fallecido de la Corte, Antonio Gandur, y contra el actual titular del Ministerio Público Fiscal, Edmundo Jiménez y su antecesor en el cargo, el fallecido Luis Di Mitri. También expresó que la Corte compuesta por Gandur, Estofán, René Goane (jubilado), Claudia Sbdar y Daniel Posse incurrió en falsedad al afirmar que él, que llevaba casi 20 años de servicio, no estaba en condiciones de jubilarse.

“No soy de la familia judicial”

Albaca dijo que la fiscala e instructora del sumario se tomó “cinco meses para estudiar” el proceso, y le atribuyó anomalías a él y a Noguera, pero después se retractó respecto de este último. El ex fiscal adjudicó la actitud de Jerez de Rivadeneira a su actuación como fiscal de la causa “Albarracín” donde Mariana Rivadeneira, hoy fiscala, era defensora del imputado Alfredo Omar Albarracín. Albaca dijo que allí se determinó la falsedad de un informe de ADN practicado en un laboratorio del Proimi y que la investigación de ese hecho quedó en poder de Noguera. El ex fiscal añadió que él en 2009 requirió el juzgamiento de Albarracín. Luego acotó que Jerez de Rivadeneira intervino para dirigir todos los reproches contra él porque había demostrado “no pertenecer a la familia judicial”, entre otros motivos porque no la alertó sobre que su hija podía terminar implicada en la causa del Proimi. Según Albaca, Jerez de Rivadeneira debía inhibirse respecto de su persona, pero no lo hizo y “elevó un informe falso”. “no advirtió o no quiso advertir”, entre otras cosas que Noguera “no preservó, ni hizo preservar el lugar del hallazgo del cuerpo sin vida de Paulina Alejandra Lebbos”. El ex fiscal agregó otras 18 objeciones a la tarea del par que lo precedió en la investigación del crimen y alegó que todas ellas fueron convalidadas por Jerez de Rivadeneira.

“Subrogancias”

“Violó el régimen de subrogancias que no es una cuestión absolutamente discrecional y designó a Juana Prieto de Sólimo para que instruya la causa penal”, afirmó Albaca. Y agregó que esta situación fue expuesta luego por el ex camarista Enrique Pedicone en distintas actuaciones (Pedicone fue destituido en febrero de este año).

“Prejuzgamiento”

“Violó el secreto del sumario administrativo e incurrió en prejuzgamiento”, dijo Albaca.

“Me pidió que resuelva urgente lo de su hijo”

Albaca manifestó que el hijo del vocal de la Corte, Juan Pablo Estofán, quedó implicado en la causa “Goldman” por la muerte de un perro. “El 8 de mayo de 2012, luego de una reunión llevada en el Salón de Usos Múltiples que tenía el Ministerio Público Fiscal en el inmueble de avenida Sarmiento N° 431 de esta ciudad, como quien conversaba, me acompañó hasta el despacho que ocupaba, me pidió que le convidara un café, y me planteó ‘que debía resolver urgente el problema de su hijo’, ya que pretendía que ingrese a la Junta Electoral Provincial, para, desde allí, hacerlo pasar al Poder Judicial de Tucumán”, relató el ex fiscal. Luego de hacer otras manifestaciones, añadió: “le contesté que más simple era que hablara con el ministro fiscal (De Mitri) para que la causa sea asignada a otro fiscal, como hacía cuando una causa se tramitaba ante un fiscal con criterio que no coincidía con el que él consideraba que el fiscal debía tener, o esperar a que saliera mi jubilación, y de esa manera requerir al que entrara a subrogar la Fiscalía a mi cargo que resolviera como él quería”.

Albaca dijo que él terminó solicitando el sobreseimiento de Juan Pablo Estofán el 13 de noviembre de 2013. “Pese a que por una cuestión no sólo jurídica, sino también de ética, el vocal Estofán debía inhibirse respecto de mi persona, no lo hizo y continuó interviniendo en las (actuaciones administrativas que derivaron en el sumario)”, expresó. Y agregó: “esta fue una de las tantas acordadas que vocales de la Corte habrían ‘negociado’, como se desprendería de las propias declaraciones vertidas mucho tiempo después por el vocal Estofán ante la prensa y que aparecieron en LA GACETA del 25 de abril de 2020 con el título ‘Se acabaron los padrinos en la Justicia’”.

“Faltó a la verdad”

“El ex ministro fiscal de la Corte, al emitir opinión en el sumario administrativo, alegaba no haber tenido conocimiento de la causa ‘Lebbos’. El ex ministro fiscal faltó a la verdad: estuvo permanentemente informado de todo lo que acontecía. Pese a haber negado dicho conocimiento, existen pruebas concluyentes de ello”, refirió Albaca respecto de su ex jefe (accedió a la jubilación con el beneficio del 82% móvil al mismo tiempo que él).

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