A NO “CREÉRSELA”. En las urnas, más que premiar a la oposición, el pueblo castigó al gobierno, alertó el edil. LA GACETA / FOTO DE ANALÍA JARAMILLO
“Me asusta que terminemos chocando esta oportunidad que nos acaba de dar el pueblo tucumano”. El interventor de la Unión Cívica Radical, José “Lucho” Argañaraz, casi se persigna delante de las tensiones que han aflorado en Juntos por el Cambio tras los comicios generales del domingo, en los que la coalición opositora quedó a sólo dos puntos del Frente de Todos.
No hubo tiempo para los festejos, sin embargo. El lunes, el Concejo de la Capital reeligió, con el voto de los ediles del PJ y de FR, una mesa de conducción sin miembros de JXC. Ese día, el intendente Germán Alfaro anunció a LA GACETA que, en ese contexto, renunciaba como senador electo porque no iba a dejarle al manzurismo, en la figura de Fernando Juri, la intendencia de San Miguel de Tucumán.
La decisión encontró inmediata solidaridad en las principales figuras PRO nacional. Su presidenta, Patricia Bullrich, denunció un “golpe de palacio” por el que el PJ, luego de ser derrotado en la capital, quería quedarse con la Municipalidad.
Por el contrario, el intendente Mariano Campero cuestionó a Alfaro por haber sido “candidato testimonial”. En simultáneo, su par de Concepción, el diputado electo Roberto Sánchez, lanzó su candidatura a gobernador.
El radicalismo, socio central del frente opositor, no se había pronunciado hasta ayer. Argañaraz, concejal de la Capital y aliado del diputado José Cano, reclamó prudencia y, sobre todo, poner la construcción de una alternativa de poder por encima de las aspiraciones personales.
“Hay que bajar los decibeles. No debemos desarmar lo que tanto nos costó estructurar. Personalmente, hago un llamado a la unidad de Juntos por el Cambio, porque el resultado del domingo nos dejó a las puertas de la gobernación. Nuestra responsabilidad como integrantes del frente es mantener la unidad para arrebatarle al peronismo el poder en 2023”, precisó.
Precisamente, el edil radical planteó la fórmula que, a su criterio, debiera conducir la dinámica de JXC. “No tenemos que buscar una candidatura a gobernador, sino la gobernación misma. Yo no quiero tener un postulante sino un gobernador de la provincia. Y eso requiere mucha madurez política”, desafió.
“Hoy surge una división como consecuencia la renovación de la mesa de autoridades del Concejo y la decisión de Alfaro de no dejar la intendencia. Sin embargo, su decisión de continuar en el cargo es una cuestión de sentido común. ¿Cómo, si planeamos disputar la gobernación, vamos a dejarle al PJ la intendencia del principal distrito de la provincia?”, inquirió.
De igual manera, advirtió que sumarse a los cuestionamientos del oficialismo provincial contra Alfaro es un bumerán. “Así como hoy atacan al intendente de la capital, en diciembre cuestionarán al intendente de Concepción y dirán que abandona a sus vecinos y deja la intendencia dos años antes de terminar el mandato”, alertó.
“El resultado del domingo debe hacernos reflexionar: no nos tiene que asustar la posibilidad de ser gobierno. Nuestro deber es generar un espacio con vocación de poder. Para eso hay que salir de los intereses chiquitos. Es hora de grandezas”, convocó.
Precisamente, y en buen tucumano, Argañaraz le pidió a la dirigencia de JXC “no cometer el error de creérsela”: “A nivel nacional, los argentinos, más que premiarnos a nosotros, castigaron al Gobierno. Aquí pasa lo mismo. La gran virtud de Juntos por el Cambio, a nivel nacional, fue mantenerse unido. En Tucumán deberíamos entenderlo”.
En materia de lecciones por aprender, Argañaraz también planteó que para 2023 no hay que armar un frente electoral sino construir una coalición de gobierno. “Eso demanda entendimientos y compromisos que no se dan después del triunfo, sino que empiezan antes. Empiezan ahora”, diagnosticó.
“Se consolida Sánchez”: Campero destacó al diputado electo
La renuncia de Germán Alfaro como senador electo no perjudica a Juntos por el Cambio, en tanto espacio plural con dirigentes que profesan ideas diferentes, sostuvo ayer en LA GACETA Play el intendente de Yerba Buena, Mariano Campero. “Pero sí significa la consolidación de Roberto Sánchez, que se terminará de dar cuando asuma el 10 de diciembre” como diputado, aseguró, durante la entrevista con el periodista Indalecio Sánchez. Campero ratificó que él “sueña con ser gobernador”, pero advirtió que también es consciente “de los tiempos y de los roles” que plantea la política.








