TENSA ESPERA. Los familiares de la víctima y el querellante Juan Colombres Garmendia en tribunales. LA GACETA / FOTO DE INÉS QUINTEROS ORIO
No es un nuevo caso Roberto Rejas, el condenado a perpetua por el femicidio de Milagros Avellaneda y de su hijo Benicio que se escapó de Bomberos, pero es muy parecido. Y además generó la misma sensación de dolor, bronca e impotencia entre los familiares de la víctima y hasta en la otra acusada de la causa. El veterinario Luis Corral, principal sospechoso del crimen de Marcela Chiaro, no se presentó al juicio en su contra y el tribunal que debe juzgarlo ordenó su detención.
Esta es una causa emblemática del régimen conclusional. La joven, oriunda de la localidad santafesina de Esperanza se instaló en nuestra provincia con Corral. Abrieron una veterinaria en Villa Amalia, donde se hicieron conocidos y queridos. Marcela fue vista por última vez el 12 de febrero de 2012. Su pareja hizo la denuncia dos días después y al tercer día le comunicó a la familia de ella lo que había sucedido.
Y fueron justamente los parientes los que viajaron hasta Tucumán para denunciar que algo malo podría haber pasado. Se reunieron con el entonces fiscal Guillermo Herrera y le contaron una serie de cosas que Corral había omitido detallar. Entre otras, que mantenía una relación sentimental con Paola Castro, una alumna suya en la Facultad de Veterinaria y con la que inclusive había tenido un hijo. Además, aseguraron que Marcela nunca dejaría sola a la hija de ambos.
Herrera ordenó que se hiciera un allanamiento en la veterinaria y en la casa de su amante. Allí encontró restos de manchas de sangre, por lo que sospechó que entre ambos podrían haber asesinado a Chiaro y luego haber ocultado su cuerpo en algún lugar. Esa teoría se afianzó luego de que trabajadores rurales encontraron restos óseos en un cañaveral del este con ropa que era de la desaparecida. Meses después, a través de un estudio genético se confirmó que era ella. El fiscal acusó de homicidio agravado a ambos y en diciembre de 2013 pidió que sean enjuiciados.
Corral batió todos los récords al estar detenido tres años hasta que se ordenó que sea dejado en libertad. Castro, luego de que su defensor Manuel Ruiz presentara una queja en la Corte Suprema de Justicia, pudo recobrar la libertad luego de haber permanecido encerrada en un calabozo 27 meses. Además, el máximo tribunal de la provincia dio señales de que no había pruebas suficientes para condenarla.
Polémica tardanza
El defensor del acusado, Gustavo Morales, comenzó a presentar una serie de planteos que dilataron el proceso para que se iniciara el juicio. Hasta rechazó un ofrecimiento de un juicio abreviado que le había hecho llegar Juan Colombres Garmendia para que se cierre el caso. Justamente, el representante legal de la familia presentó una queja para que se acelerara el debate. Se le dio la razón al querellante y se fijó la fecha del juicio para ayer. Los dos acusados esperaron el inicio del debate en libertad.
El inicio del debate se puso en dudas al trascender que Morales se encontraba en Buenos Aires. Sin embargo, el domingo a las 22.44, a través de la página virtual del Poder Judicial, Corral presentó una sorpresiva nota. “Vengo en tiempo y forma a revocar la defensa técnica del doctor Morales debido a la existencia de diferencias con él”, señaló el veterinario en el escrito. “Por ello, se pone a disposición del tribunal y peticiona que se le otorgue un plazo presencial para designar un nuevo defensor particular o una defensa oficial”, agregó en el documento que sorprendió a propios y extraños por el léxico técnico que presentaba.
“También se pide la suspensión de la audiencia con habilitación de día y hora por carecer de defensa técnica, por lo que se encuentra en la búsqueda de una nueva defensa”, solicitó en la nota que presentó ante los jueces Wendy Kasar, María Fernanda Bähler y Patricio Prado. Sin embargo, el acusado no se presentó al inicio del juicio y los magistrados ordenaron su captura, puesto que lo consideraron prófugo. Después de más de dos horas de espera, los funcionarios de la sala les confirmaron a las partes que el debate se había suspendido.
Tensiones entre familias
Durante todo ese tiempo, las hermanas de la víctima, que viajaron de Esperanza para seguir el juicio, y la familia de Castro, que se trasladaron desde General Mosconi, compartieron el mismo espacio. La tensión ante la falta de respuestas crecía minuto a minuto. Las Chiaro trataban de buscar explicaciones ante la nueva demora. La imputada caminaba de un lado a otro angustiada al ver que una vez más se demoraría la chance que tenía de demostrar su inocencia. Los nervios florecieron y en dos oportunidades hubo insultos entre ambos grupos. La rápida acción de la guardia policial evitó que los incidentes pasaran a mayores.
Quejas
“Todo lo que está pasando es una verdadera vergüenza. Nos sentimos manoseadas por la Justicia por culpa del payaso de Morales que planteó esta nueva estrategia para que no se desarrollara el juicio”, indicó Roxana Chiaro, la hermana de la víctima. “Logramos solventar nuestro viaje a Tucumán con beneficios y la Casa de las Mujeres nos dio un lugar para alojarnos los dos días que duraría el juicio”, agregó.
“Se tienen que modificar todos los códigos procesales del país para que los defensores no tengan recursos de seguir dilatando las cosas. En este caso ya llevamos nueve años de espera y todo sigue igual. ¿Qué espera la Justicia? ¿Que la sociedad compre un arma y salga a hacer justicia por mano propia? No corresponde, no lo haría, pero es lo que muchos hacen al sentir tanto manoseo”, explicó Roxana Chiaro.
Morales señaló que no responderá las acusaciones de la familia Chiaro. “Si llegan a dañar mi buen nombre no tenga dudas de que les iniciaré una demanda por calumnias o injurias por más que sean familiares de una víctima”, indicó. El ex defensor de Corral también habló sobre la situación del ahora evadido. “No me voy a prestar a un circo mediático”, señaló.
La hermana de la víctima indicó además que espera dos cosas: que atrapen a Corral y que, si no fuera ubicado, que se haga el juicio en contra de Castro. “Ella no es tan inocente y no sé si la absolverán como dice. Es cierto que ella no habría estado en Tucumán cuando ocurrió el crimen, pero ella fue la que le llenó la cabeza a Corral. Quiero que quede claro que no lo estoy justificando, pero Paola se quería quedar con el lugar de mi hermana”, concluyó. Los pedidos de Roxana, por ahora, no se cumplieron, y es muy poco probable que se cumpla el segundo.
La búsqueda: creen que el veterinario está en Tucumán
Los investigadores de Homicidios están tras los pasos de Luis Corral. Hasta el momento se sabe que el domingo atendió los animales que llevaron por emergencias a la veterinaria que tienen en el sur de la ciudad. Los pesquisas, bajo las órdenes de los comisarios Juana Estequiño, Diego Bernachi y Jorge Dib, se entrevistaron con la actual pareja del prófugo. La mujer les dijo que se había retirado de su casa para buscar un abogado y luego presentarse en el inicio del juicio, algo que nunca ocurrió. Los policías sospechan que podría estar escondido en la provincia hasta tanto designe un nuevo defensor, ya que el domingo había decidido prescindir de los servicios de Gustavo Morales. La situación procesal del acusado del crimen de Marcela Chiaro se complicó, ya que será detenido cuando sea ubicado. Además, es muy probable que se le dicte la prisión preventiva para garantizar que no se escape. El querellante Juan Colombres Garmendia ya anticipó que él hará el planteo formal ante el tribunal.









