Caso Tacacho: “Ahora actuamos ante el más mínimo ataque contra una mujer” - LA GACETA Tucumán

Caso Tacacho: “Ahora actuamos ante el más mínimo ataque contra una mujer”

El fiscal Sale dio detalles sobre la investigación del femicidio de Tacacho, y opinó que en su organismo hay “un antes y un después” de este crimen

08 Nov 2021 Por Irene Benito
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FISCAL A CARGO DE LA INVESTIGACIÓN DEL FEMICIDIO 
DE PAOLA TACACHO. Carlos Sale en una fotografía de archivo.

El fiscal Carlos Sale es un ser ubicuo: al mismo tiempo puede estar en el juicio de un homicidio que en la investigación de un caso de violencia de género sin quitar los ojos de lo que ocurre en el Consejo Asesor de la Magistratura, donde acaba de ser re-reelegido consejero, en esta oportunidad como titular del estamento de la judicatura de la capital. En medio de ese movimiento, le tocó recibir la noticia del femicidio de Paola Tacacho, la profesora de Inglés que había radicado al menos 15 denuncias penales. Un año después, Sale acepta dialogar con LA GACETA, aunque sólo respecto de la investigación que él llevó adelante y que cerró por el suicidio del femicida Mauricio Parada Parejas. El fiscal reflexiona que los hechos del 30 de octubre de 2020 generaron “un antes y un después” en su institución, el Ministerio Público Fiscal. “Ahora actuamos ante el más mínimo ataque contra una mujer”, comenta.

-¿Qué puede contarnos acerca de la investigación del femicidio?

-Es un caso muy conmocionante para toda la sociedad que logró mantenerse en los medios hasta la fecha, cuando ya pasó un año. Ese 30 de octubre a las 21 aproximadamente, cuando yo me encontraba de turno con la Fiscalía Especializada en Homicidios, recibo un llamado de un colaborador que refiere que se había producido un hecho de sangre en la calle Monteagudo al 500, es decir, a la vuelta de mi casa. Caminé y llegué al lugar.

-¿Qué encontró?

-Lamentablemente ocurrió este hecho, y digo lamentablemente porque esta situación de acoso y de violencia ya venía sucediendo. El desenlace fatal pudo ser esclarecido en el acto. Paola iba caminando y fue agredida con un arma blanca por parte de Mauricio Parada Parejas. Mucha gente presenció el momento del ataque, pero nosotros tomamos como testigo a un muchacho de apellido Escalera que trabajaba en la panadería El Cadillal. Este chico vio la situación, cruzó corriendo la calle y le dio una trompada a Parada Parejas. El agresor cae al piso; cae el cuchillo; luego se restablece y sigue corriendo; otras personas lo rodean y, entonces, saca otro cuchillo y decide terminar con su vida. Esto se ve corroborado por una cámara que había en el lugar.

-¿Qué sucedió con la víctima?

-Paola, una chica joven con toda la vida por delante, había sufrido heridas de tal importancia que murió cuando llegaba al Centro de Salud. Por respeto a la familia, no describiré las heridas que recibió en el cuello, en la cabeza, en el brazo... Después de esto, vi a la mamá de la víctima, Mariela (Tacacho), a quien di el pésame y de quien recibí sus reclamos porque estaba muy molesta, con toda la razón del mundo. Colaboramos desde el primer momento con la entrega del cuerpo. Con el tiempo, nuestra relación mejoró y yo di a Mariela mi teléfono particular para lo que ella necesitara de parte de mi unidad fiscal.

-¿Qué evidencias reunió?

-A lo largo de la instrucción del caso escuchamos a los amigos y a la pareja de Paola; hicimos un allanamiento en la casa de Mauricio Parada Parejas y así corroboramos su participación en el homicidio como único responsable. Incorporamos una filmación y una carta encontrada en el domicilio, a la que sometimos a un peritaje caligráfico con la escritura del femicida registrada en otras causas. Además, prestaron declaración el psiquiatra Salvador Yalour y el portero Montenegro, que refirió el tipo de vida que llevaba Mauricio Parada Parejas: no recibía gente más allá del hermano, que lo buscaba y lo llevaba al médico, y le traían la comida. Es una situación muy fea que produjo un cambio de paradigma en lo que se refiere a las fiscalías de género y de violencia intrafamiliar. Se creó una más: me toca subrogar la tercera unidad de este tipo. Alrededor de 300 casos ingresan a la Fiscalía por semana. Calcule usted qué grado de violencia hay en la sociedad y cómo este problema se puede manejar racionalmente sin dejar por ahí un cabo suelto. Es difícil. Nosotros estamos trabajando para evitar este tipo de situaciones. Pero realmente la problemática necesita una autocrítica muy grande de parte de la sociedad. Por ahí uno cree que a partir de las manifestaciones para que cese la violencia de género va a haber una disminución del número de denuncias, pero nada de eso ocurre.

-¿Llegó a declarar Ronald Parada Parejas?

-Sí.

-¿Qué refirió él a partir de las preguntas que le hicieron?

-Él era una persona que cuidaba a su hermano con problemas psiquiátricos. Dijo que él nunca se esperó lo que pasó.

-Los familiares de Tacacho sostienen que el hermano debe responder por el femicidio: dicen que sus conexiones con el mundillo político tucumano garantizaron la impunidad al agresor. ¿Ustedes pudieron investigar eso? ¿Correspondía que lo hicieran?

-No sé de las conexiones que tiene el hermano de Parada Parejas. Creo que no corresponde. Mi decisión está direccionada a esclarecer un homicidio que sucedió como sucedió, según todas las pruebas que logramos reunir. No sé de las relaciones del hermano, pero sí del homicidio: sí sé qué es lo que pasó y estoy seguro de lo que concluí. Siempre estuve a disposición de Mariela y logramos una buena sintonía: ella se mostró conforme con el servicio que prestó mi unidad fiscal.

-¿Cuándo cerró la causa del femicidio?

-En julio de 2021 declaré extinguida la acción penal por la muerte de Parada Parejas.

-¿Qué significó este caso en su carrera?

-He visto causas difíciles y sigo viéndolas. Pero noto que con el caso Tacacho hubo un antes y un después. La problemática es tratada de otra manera. Ahora ante el más mínimo ataque a una mujer, el masculino queda aprehendido, cosa que antes no ocurría. Ahora trabaja un equipo interdisciplinario en cada asunto, cosa que antes no ocurría. Hay una tarea diferente, con más gente. Siempre se trabaja responsablemente, pero ahora tenemos un protocolo de actuación frente a la noticia de una chica que ha sido golpeada o que ha sufrido un susto. No sé si alcanza: la sociedad debe ser menos conflictiva, pero al menos hay un cambio en la violencia de género.

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