
“Desde el vientre de mi madre traje el don de la música. Los instrumentos de viento andinos marcan un antes y un después en mi existencia. Aprendí a fabricarlos y a conocerlos. Son increíbles en caudal sonoro”.
Lo dice Julio Palacios, que celebra con sus Cañas Mágicas 25 años dedicados la música hoy, a las 20, en el teatro San Martín (av. Sarmiento 601).
Palacios nació en Aguilares. A los 19 años se radicó en La Plata, donde estudió música en la Escuela Tradicional de Danzas Folklóricas y de Instrumentos Musicales. Es agrimensor, docente y músico en la especialidad de instrumentos andinos. Es aerofonista de instrumentos andinos.
Su historia artística comenzó hace 39 años y ha grabado 16 discos, con interpretaciones de diversos géneros musicales. Asimismo es luthier de sus propios instrumentos; y además de intérprete es autor y compositor.
“Este aniversario significa haber recorrido el camino más hermoso que me dio la vida, con giras que me llevaron a conocer el mundo y otras culturas, a enriquecerme espiritual y musicalmente”, afirma.
Palacios toca la mayoría de los aerófonos andinos: quenas, sikus, zampoñas, flauta de pan, quenacho, moxeño y antaras.
“Cada uno tiene una sonoridad especial, y el instrumento más difícil de tocar es la quena”, cuenta el músico, que los conoce en profundidad: “aprendí a fabricarlos a todos, y cada uno tiene sus secretos”.
“En el espectáculo vamos a interpretar música andina, folclórica, contemporánea, temas inéditos, modernos, y también canciones emblemáticas del mundo”, anuncia, y nombra los músicos que lo acompañan: Oscar Lobo, Pablo Bestani, Adrián Mesa, César Ferreira y Julián Palacio Fernández.







