Argentina, uno de los países donde es más fácil obtener la licencia de conducir - LA GACETA Tucumán

Argentina, uno de los países donde es más fácil obtener la licencia de conducir

Hay que mejorar los exámenes y bajar la velocidad, según expertos.

27 Oct 2021
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PRIMER PERMISO. Según un estudio, sacar el carnet no es difícil en el país.

El sistema de permiso y licencia de conducir por puntos resulta un hito importante en la historia de la seguridad vial de España, donde se redujeron en gran medida los accidentes desde su aplicación. Además, hubo una fuerte inversión en infraestructura (carreteras) y en la formación de los conductores.

La primera licencia es una verdadera prueba de fuego en muchos países europeos con alta seguridad vial. Eso también es algo que debemos mejorar en nuestro país, coinciden Fabián Pons, titular del Observatorio Vial Latinoamericano, y Eduardo Bertotti, director del ISEV (Instituto de Seguridad y Educación Vial).

Según el ranking de la empresa de seguridad vial Zutobi, Argentina es uno de los países donde es más fácil aprender a manejar y obtener un registro (ocupamos el puesto 16 de los sitios del mundo con menos dificultades para acceder a una licencia).

Aquí, con unas pocas clases y sin necesidad de pasar por una escuela de manejo se puede obtener un registro aunque no se tenga habilidad para manejar. Las pruebas se toman en soledad y no se evalúa el desempeño con todas las dificultades del tránsito.

“En los países nórdicos hay un verdadero pensamiento social; todos se involucran en la prevención. En Alemania pasa lo mismo: un médico está autorizado a retirar la licencia de conducir si considera que esa persona podría presentar problemas para manejar”, indicó Bertotti.

“Hay apostar a una mayor educación, lo cual no se hace bien aquí. Trabajar, sobre todo, en la cultura de respeto hacia el otro. Y hacer más controles. Los países más seguros para manejar controlan al 30% o al 40% de los conductores. En Argentina, Buenos Aires es la provincia que más controla y solo lo hace al 4% de los de los que manejan”, opina Pons.

Menos velocidad

Según Bertotti, también están ganando mucho en seguridad los países que bajan la velocidad. A propósito, hay una campaña mundial a la cual se suman más gobiernos: se llama “Calles para la Vida” y promueve que en las arterias se establezca una velocidad máxima de 30km/h para salvar vidas. Se estima que dos tercios de las muertes en ciudades pueden evitarse con la reducción a 30 km/h. En el caso de nuestro país, Santa Fe se unió a la iniciativa.

Educación, la clave

El caso de Japón, uno de los países más seguros del mundo, puede que la tecnología ayude, pero no son los radares ni las cámaras los principales responsables del éxito de la seguridad vial. El combo incluye una mezcla de leyes rigurosas, políticas de prevención y, especialmente, mucha educación. Es el lugar donde más personas usan el cinturón de seguridad y el casco, por ejemplo.

Gustavo Grambatti, directivo del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), opina que el pilar tiene que ser la educación. “Lo que se ve en Argentina es que las provincias hacen principalmente tareas de control, porque son más fáciles de hacer y necesitan menos inversión. Necesitamos educar. Hay una intención de formar docentes y apuntar a la educación. Pero lamentablemente se avanzó poco”, concluyó

Mejorar el transporte

Los controles y el uso de tecnología son útiles para ganar seguridad vial en las calles y rutas. Pero no servirán de mucho sin una sanción justa por las infracciones y sin educación. Es lo que opina Claudio Artaza Saade, miembro del Comité Consultivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y de la Fundación Alerta en el Camino.

Según analiza, es necesario desarrollar estrategias que se basen en los tres pilares (educación, control y sanción). Lo primero para arrancar cualquier planificación, según el experto, es tener estadísticas claras y serias, tanto de los siniestros como de distintos controles y del efecto que causan las campañas a través del tiempo.

Otro punto esencial que muchos países han previsto en sus políticas de seguridad vial tiene que ver con el mejoramiento del transporte público de pasajeros. En Tucumán, por ejemplo, desde que la calidad del servicio empeoró y se encareció, se incrementó el uso de motos y, como resultado, hoy el 70% de los heridos graves en accidentes son motociclistas.

“Para mejorar la seguridad vial necesitamos mejorar el transporte público de pasajeros. La ciudad está colapsada de vehículos con una estructura vial antiquísima. Se necesita tener un enfoque integral y analizar un transporte público seguro. Eso salvará muchas vidas”, opinó. Desde “Alerta en el Camino” hicieron un curso de promotores de seguridad vial, a través del cual jóvenes de distintas localidades del interior realizarán actividades control y sanción social de las infracciones de tránsito que se cometen.

Utilizando un silbato, los promotores (que serán incluidos en el proyecto Potenciar Inclusión del Ministerio de Desarrollo Social) remarcarán las infracciones que vean como por ejemplo motociclistas sin casco, conductores que pasen en rojo un semáforo o hablen por celular mientras manejan. Luego de llamarles la atención, les entregarán folletos informativos a los infractores.

Con esta medida, pretenden hacer un aporte para mejorar las estadísticas en Tucumán, que duplica la tasa media nacional de mortalidad en accidentes de tránsito.

Junto al alcohol, el exceso de velocidad es una de las principales causas de los siniestros. En nuestra provincia, el 44% de las víctimas fatales tiene entre 14 y 35 años. “Evidentemente se necesitan más controles y sanciones”, finalizó.

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