18 Junio 2002 Seguir en 
El Día del Padre fue una buena ocasión para levantar las ventas de los comercios dedicados a la ropa de vestir y deportiva, aunque a otros, como los de los perfumes -un regalo tradicional-, no les fue tan bien.
En materia de ropa, algunos negocios aumentaron sus ventas hasta un 40% respecto del año pasado. "La gente buscó regalar ropa porque los precios no se incrementaron tanto, sobre todo en las prendas de origen nacional", expresó el encargado de un negocio de ropa de hombres de Muñecas al 100.
En las casas de ropa deportiva también había optimismo. "Aumentamos casi un 10% las ventas con relación a 2001", dijo la encargada de un negocio de Muñecas al 200. "Sobre todo, la gente se llevó joggings y buzos deportivos", ilustró. "Pese a la crisis, estamos conformes con el nivel de actividad", agregó.
Muchos comercios recurrieron a las promociones especiales para vender sus artículos. Fue el caso de las librerías, donde las ofertas de ediciones económicas amortiguaron bastante la caída de las ventas de los libros.
Las perfumerías, que también vendieron menos, porque el precio de los perfumes importados aumentó casi el 70%, recurrieron a otras variantes. "Ahora tienen más salida las imitaciones y los productos nacionales", comentó la dueña de un local de galería San Martín.
Con todo, los tucumanos demostraron que el afecto sigue intacto para el jefe de la casa, porque a pesar de tener los bolsillos flacos no faltó un presente para los papás. Los comerciantes apuestan ahora sus esperanzas al Día del Niño -en agosto- y al Día de la Madre -en octubre-.
Según la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresariales (CAME) el nivel de ventas, en el país, cayó casi el 40% respecto de 2001. La Federación Económica de Tucumán coincidió con ese diagnóstico.
Los rubros más afectados fueron los accesorios de computación y los artículos electrónicos, porque al ser, muchos, productos importados, los precios ya no son tan accesibles. "Sólo se vendieron afeitadoras y radiograbadores chicos", dijo el gerente de una casa de artículos del hogar de Mendoza al 500.
Según se observó en los comercios tucumanos, la mayoría de la gente pagó sus compras con bonos. Casi nadie utilizó tarjetas de créditos y muchos usaron tickets canasta, sobre todo en los supermercados.
En materia de ropa, algunos negocios aumentaron sus ventas hasta un 40% respecto del año pasado. "La gente buscó regalar ropa porque los precios no se incrementaron tanto, sobre todo en las prendas de origen nacional", expresó el encargado de un negocio de ropa de hombres de Muñecas al 100.
En las casas de ropa deportiva también había optimismo. "Aumentamos casi un 10% las ventas con relación a 2001", dijo la encargada de un negocio de Muñecas al 200. "Sobre todo, la gente se llevó joggings y buzos deportivos", ilustró. "Pese a la crisis, estamos conformes con el nivel de actividad", agregó.
Muchos comercios recurrieron a las promociones especiales para vender sus artículos. Fue el caso de las librerías, donde las ofertas de ediciones económicas amortiguaron bastante la caída de las ventas de los libros.
Las perfumerías, que también vendieron menos, porque el precio de los perfumes importados aumentó casi el 70%, recurrieron a otras variantes. "Ahora tienen más salida las imitaciones y los productos nacionales", comentó la dueña de un local de galería San Martín.
Con todo, los tucumanos demostraron que el afecto sigue intacto para el jefe de la casa, porque a pesar de tener los bolsillos flacos no faltó un presente para los papás. Los comerciantes apuestan ahora sus esperanzas al Día del Niño -en agosto- y al Día de la Madre -en octubre-.
Según la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresariales (CAME) el nivel de ventas, en el país, cayó casi el 40% respecto de 2001. La Federación Económica de Tucumán coincidió con ese diagnóstico.
Los rubros más afectados fueron los accesorios de computación y los artículos electrónicos, porque al ser, muchos, productos importados, los precios ya no son tan accesibles. "Sólo se vendieron afeitadoras y radiograbadores chicos", dijo el gerente de una casa de artículos del hogar de Mendoza al 500.
Según se observó en los comercios tucumanos, la mayoría de la gente pagó sus compras con bonos. Casi nadie utilizó tarjetas de créditos y muchos usaron tickets canasta, sobre todo en los supermercados.







