La muerte se llevó la creatividad de un artista - LA GACETA Tucumán

La muerte se llevó la creatividad de un artista

El pintor, escultor y escritor tucumano había cumplido 84 años el 9 de julio pasado. La última nota que le dio a LA GACETA sobre su última publicación.

04 Oct 2021 Por Roberto Espinosa
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LA ÚLTIMA PUBLICACIÓN. El fotógrafo Gustavo Molina hizo una selección de las pinturas de Iramain y el diseño del libro.

Una lágrima y una metáfora tal vez surcaron ayer el rostro del Cristo Bendicente, de San Javier, que construyó su padre Juan Carlos. Inesperadamente, los 84 años de Leonardo Iramain, artista visual, poeta, abogado, partieron al silencio. Hace unos días, hablamos sobre el libro fotográfico de sus pinturas, que le hizo Gustavo Rodolfo Molina. Valga esta crónica para despedir a ese artista soñador y creativo que fue una de las personalidades de nuestra cultura.

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“La misión de los artistas es cambiar el mundo, debemos dejar volar nuestro espíritu, comprometernos con nuestra obra y compartirla porque el arte es encender un fuego, es iluminar el mundo”, sostiene el fotógrafo Gustavo Rodolfo Molina, autor del libro “Leonardo Iramain. Pinturas”, recientemente editado.

La imponente obra de casi 300 páginas cuenta con un prólogo de la licencia Raquel Zeitune, quien afirma que es un gran trabajo de Molina en la selección y registro de cada pieza. “Vistas así, las obras predisponen un re-encuentro con el autor y nos promueve a nuevas lecturas”, dice.

LARGA TRAYECTORIA. Leonardo Iramain publicó más de 30 títulos literarios, principalmente poesía, y su producción plástica es vasta.

Artista visual, diseñador gráfico y músico, Molina cuenta que conoció hace unos años a Leonardo Iramain, artista plástico y poeta y ya entonces le había expresado su deseo de hacer un libro con sus pinturas. “Ya he trabajado con sus esculturas y las de su padre Juan Carlos Iramain, logrando dos libros íntegramente producidos por mí en diseño y documentación fotográfica. Hoy, estoy aquí luego de realizar una selección de más de 1.500 obras suyas documentadas por mí. Las elegidas poseen la fuerza, la impronta del artista e incluyen obras que él considera de gran valor afectivo. Todas ellas corresponden desde la década del 80 hasta la actualidad”, comenta el autor.

Un sello distintivo

Expresa en la presentación del trabajo que el dibujo de un trazo a una sola línea sin levantar su lapicera del papel hasta que termina la obra, “acompaña a este artista multidisciplinario desde su niñez e influye notoriamente en gran parte de sus pinturas otorgándole un sello distintivo a su trabajo, sin embargo sus trabajos no pueden limitarse a un solo recurso, ya que hay un cambio constante seguramente fomentado por la necesidad de experimentar en el momento algo que se destaca en sus creaciones abstractas. Su dibujo a un trazo influenció sus esculturas en metal y en cemento”.

Nacido en esta ciudad el 9 de julio de 1937, Leonardo Iramain, también abogado, obtuvo en 1975 la beca Fulbright para escritores, ha publicado más de 30 libros de poesía, cuentos y teatro. “Recuerdo que cuando tenía cinco o seis años ya dibujaba, pero extrañamente hacía un solo trazo y esa técnica me acompañó toda la vida. Estaría en segundo grado y la maestra nos pidió a los alumnos que dibujáramos un prócer, no recuerdo a quién dibujé pero lo hice de un trazo y la maestra se enojó diciéndome que tenía que levantar el lápiz. Le respondí que lo sabía hacer así. Fue mi primer fracaso artístico (se ríe). El dibujo a un trazo ha definido mi vida”, relata.

Autor del monumento alegórico a Lola Mora, emplazado frente al ex edificio de la Legislatura y de varios murales tales como el instalado en el Colegio de Abogados de Tucumán, Leonardo dice: “me gusta la acuarela, la témpera, el acrílico y el óleo. Pinto lo que tengo a mano, cuadernos, cartones, cajas y libros de autor. Generalmente, cuando empiezo, termino pronto. Siempre uso lo que tengo a mano y según mi estado de ánimo, en algunas obras se mezcla el dibujo, el collage, la pintura y la escritura. No hay un momento en especial para pintar, pero sí para dibujar, me gusta hacerlo de noche, pero por una u otra razón, siempre me falta tiempo”.

Salvar el alma

Rostros. Siluetas. Ojos. Sorpresa. Dolor. Grito. Músico. El purgatorio. Maternidad. Ilusión. Jesucristo. Coplera. Amante. Angustia. Alegría. Caminantes. Concierto. Ladrón de bicicletas… se zambullen el color de estas imágenes de Leonardo. “En el futuro van a existir viajes espaciales, ir a la Luna o Marte va a ser como ir a Europa en avión, la medicina, la ciencia, van a prolongar la vida. Pero eso no significa que la humanidad vaya a progresar espiritualmente, a lo mejor exista un poder que controle el futuro de las personas, dándole a cada una su profesión: médico, albañil, un poder total sobre las personas, horrible. Creo que lo que más te salva el alma es el arte, no soy un artista sino un poeta hacedor también de cosas llamadas obras de arte”, afirma Iramain.

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