“Para nosotros ella ya pagó su deuda con la sociedad” - LA GACETA Tucumán

“Para nosotros ella ya pagó su deuda con la sociedad”

28 Sep 2021 Por Santiago Re
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CASA DE ESTUDIOS. El patio y los pasillos de la facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Tucumán. LA GACETA / FOTO DE INÉS QUINTEROS ORIO

“Personalmente, creo que ella ya pagó su deuda con la sociedad. Le quedan unos años todavía para cumplir la condena, pero casos excepcionales como este merecen finales excepcionales”, consideró Marcelo Rubinstein, director de la cátedra de Ejecución y Sentencia de la facultad de Derecho de la UNT, refiriéndose al caso de Silvia Raquel Lai, la mujer que fue condenada a prisión perpetua en 2011 por el crimen de su marido y que durante el encierro comenzó esa carrera y se graduó de abogada.

“En su último año de cursado, se anotó como aspirante estudiantil de la cátedra y este año, ya recibida, logramos que quede como aspirante a la docencia. Ella siempre contó que, a pesar de su condena, tenía que ser un ejemplo para sus hijos y para su nieta, y sabiendo que le quedaba mucho tiempo por delante, comenzó a estudiar una de las pocas carreras que pueden cursar los internos”, indicó el profesor. Además detalló que la función sería que Lai cuente su experiencia y sobre las cuestiones que la ley prevé en cuanto a infraestructura y que no se cumplen.

Rubinstein explicó que son 48 los detenidos que están cursando la carrera y que hay tres alumnos de Concepción que están llevando regularmente. “Esos tres chicos están muy motivados en que puedan llegar; en Villa Urquiza es un poco más difícil. Los celulares y el zoom han facilitado un poco poder llegar a esos alumnos”, consideró.

“Uno de cada tres detenidos que no estudia termina reincidiendo. Uno de cada diez detenidos que empiezan a estudiar termina reincidiendo. Las estadísticas son claras”, expuso, y aseguró que tienen el objetivo y el anhelo a mediano plazo de llevar la facultad a los penales con la implementación de aulas.

El catedrático planteó que con las últimas modificaciones legales, las normas se endurecieron y dificultaron que haya reinserción. “Creo que en los últimos años se perdió la conmutación de las penas, algo que se usó por última vez en el gobierno de Julio Miranda, cuando a fin de año se le reducía algunos meses a los presos de buena conducta. Eso era motivacional para que el preso aspire a reinsertarse en la sociedad, pero en los últimos años las leyes se fueron endureciendo en ese sentido. Hoy una persona de 40 años que es condenada a perpetua (35 años) sabe que posiblemente morirá en prisión, no tiene ninguna motivación para mejorar”, analizó y remarcó el fin último que tienen las condenas: “la idea del sistema penitenciario es que los condenados que son encerrados vuelvan mejor al mundo exterior”.

Opiniones

“Silvia Lai fue mi compañera, destacaría que siempre fue de las pocas, por no decir la única que venía a todos los exámenes en la traffic policial y con la custodia del sistema penitenciario. Creo que esto es un caso de superación que debe ser valorado y visualizado, porque el fin último de la privación de la libertad no es otro que el de reinsertar al reo en la sociedad como una persona mejor”, explicó el abogado Anibal Paz.

El profesional agregó: “hoy en día es muy difícil llegar a lo que ella logró, porque a veces el sistema no funciona como debería. A mi parecer, son pocos los pabellones de Villa Urquiza que se encuentran en condiciones óptimas para alojar detenidos, y con esa base, es difícil que con esa estructura y ese edificio se llegue al fin último que la ley manda”.

El penalista Ricardo Scheuermann valoró: “es positivo saber que una persona se recibió y que podrá colaborar con una de las cátedras porque esto habla de que al menos en el penal de mujeres se estarían dando las condiciones para que esto ocurra, el ambiente le ha permitido que pueda estudiar. Pero en Villa Urquiza esto sería imposible, en el penal de hombres no se cumple ni siquiera con los principios de salud e higiene, están todos los presos amontonados”. El profesional recordó además que existen casos de otros presos que pudieron terminar la carrera en otras provincias. “Muchos se inscriben en la carrera para poder tener un motivo para salir custodiados, pero de ahí a recibirse hay un largo trecho y es valorable para quien termina ese camino”, concluyó.

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