VOZ Y GUITARRA. Guadalupe Aguilar y Pablo Sánchez.
Se estrena esta noche, en el teatro San Martín y con entrada gratis, una obra con versos de Federico García Hamilton y música de Ramón Leiva
“Allí las tropas de López -tal vez por mandato de él- contra el muro de la iglesia fusilan a Bernabé… Cuentan que prendió un cigarro y dijo con toda calma: ‘Breve como estas cenizas, así es la existencia humana’”, relatan las coplas que Federico García Hamilton dedica a “Bernabé Aráoz (El prócer olvidado)”, que el experimentado músico Ramón el Negro Leiva convirtió en cantata. En el marco del 61° Septiembre Musical, este jueves a las 20 y en el teatro San Martín, avenida Sarmiento 601, se escuchará este romance que rescata la gesta del patriota tucumano, que convenció a Manuel Belgrano de que se plantara en San Miguel de Tucumán para enfrentar a los realistas en 1812. Participarán Guadalupe Aguilar, Christian Paisa Romano, Pablo Sánchez y Ernesto Altea, en canto; Santiago Pláate en piano; Federico Cuchi Correa en percusión; Pancho Santamarina en guitarra; Leiva en charango guitarra y quena; y Tadeo Filippi y Gisela Zerpa en proyecciones e imágenes. La dirección musical es de Leiva y el estreno será con entrada libre y gratuita hasta completar el aforo.
PULIENDO DETALLES. El director trabaja junto a Santiago Pláate.
“Sabía muy poco del prócer olvidado. Federico me regaló su libro ‘Sentires’, y hacia al final encontré este romance. Me gustó su forma, su estilo, y le propuse musicalizarlo; yo tengo más de 10 cantatas. Esta tiene 10 canciones con distintos ritmos: milonga, bailecito, canción, huayno, malambo de la libertad, vidala, chaya, loncomeo, chacarera, candombe”, comenta Leiva.
Autor de “Sentires”, “Pinceladas del alma” y “Romance de las tradiciones salteñas” (acaba de salir del horno), García Hamilton cuenta que Bernabé fue bisabuelo del abuelo de su madre, José Ignacio Aráoz y Aráoz, hijo de Domingo Aráoz y Francisca Aráoz, esta última nieta de Don Bernabé. “Mi madre siempre se sintió muy orgullosa de llevar el apellido y la sangre Aráoz, y nos hablaba de Bernabé y sus descendientes. Llegó a jugar en los patios de la vieja casona de Bernabé, donde fue el Baile de la Independencia en 1816. Don Bernabé murió en 1824, en Trancas, fusilado por orden de Javier López -su enemigo político-, de quién también descendemos en forma directa, pues mi abuela materna (Elena López Pondal) era bisnieta de aquel”, relata el poeta.
Autora de la biografía “José Ignacio Aráoz. Una vida tucumana. 1875-1941”, Florencia Aráoz de Isas señala que las coplas de García Hamilton conforman una historia a vuelo de pájaro “con fidelidad, con emoción y con ese extra de que tiene por destinataria a quien lo ha sabido entusiasmar con relatos llenos de heroicidades y tragedias”. “La anarquía política e institucional desatada en 1820, enfrenta a los caudillos y a las provincias provocando alianzas y traiciones. Bernabé es derrotado por López y obligado a exiliarse a Salta. Al querer regresar a la provincia, y sospechado de intentar provocar una rebelión, es asesinado en la iglesia del paraje de Trancas el 24 de marzo de 1824. Asesinato que queda en la nebulosa, sin que nadie responda al reclamo de su viuda, doña Teresa Velarde”, afirma Florencia Aráoz.
BÚSQUEDA CREATIVA. Ramón Leiva y Paisa Romano, en ensayo.
Nacido en Tucumán en 1946, Leiva es un músico de larga trayectoria; fue guitarrista de Marián Farías Gómez y Horacio Guarany, entre otros. En Colombia fue director de La Casa Gardeliana y fundador del grupo Los Machis. En 1986 se radicó en Ushuaia. Es autor del Primer Cancionero Popular de Tierra del Fuego, declarado de interés provincial y educativo, difundido en las escuelas primarias de esa provincia. Se dedicó a la investigación del folklore y a la etnología de los Valles Calchaquíes. Es autor de Romance de Lenga y Nieve, Zamba de junio y de viento, “Tan solo Juan…”, “Espérame en los hijos de tus hijos”, “Cuida el hijo, compañero”, entre otras piezas. Actualmente, está radicado en San Pedro de Colalao, donde desarrolla su labor creativa.








