La secretaria del Tesoro de EE UU, Janet Yellen. AFP

La secretaria del Tesoro estadounidense, Janet Yellen, advirtió este miércoles que Estados Unidos se quedará sin efectivo el próximo mes a menos que el Congreso aumente el límite de endeudamiento. Caso contrario, el país podría entrar en una situación de suspensión de pagos de la deuda nacional en octubre y entraría en "default".
En una carta enviada a los líderes del Congreso, Yellen dijo que el departamento que dirige se quedaría sin efectivo y agotaría las medidas "extraordinarias" para mantener al Gobierno federal dentro de su límite legal de endeudamiento en algún momento del próximo mes. Yellen pide a los legisladores que no esperen "a último minuto" para alcanzar un acuerdo, para no afectar la confianza de empresas y consumidores.
"Una vez que se hayan agotado por completo todas las medidas disponibles y el efectivo disponible, Estados Unidos no podrá cumplir con sus obligaciones por primera vez en nuestra historia", apuntó Yellen en esa misiva. Dada esta incertidumbre, señaló que el Departamento del Tesoro "no puede proporcionar una estimación específica de cuánto durarán las medidas extraordinarias".
Yellen escribió esta carta a los demócratas Nancy Pelosi y Chuck Schumer, presidenta de la Cámara Baja y líder de la mayoría del Senado, respectivamente, y a los republicanos que lideran a su partido en la Cámara de Representantes y en la Cámara Alta, Kevin McCarthy y Mitch McConnell.
Aumentar el límite de la deuda estadounidense solía ser un asunto rutinario para el Congreso, que permitía al Tesoro pagar las facturas de los gastos ya aprobados por los legisladores.
Sin embargo, desde la presidencia de Barack Obama, los legisladores republicanos se han resistido a aumentar el límite de la deuda cuando la Casa Blanca está controlada por los demócratas, exigiendo a menudo condiciones que desencadenaban impasses en el Capitolio y que en ocasiones han llevado a Estados Unidos al borde del default.
El aumento del límite de la deuda de Estados Unidos podría aprobarse como un proyecto de ley independiente, aunque es más probable que se adjunte a otras leyes económicas y presupuestarias que se están considerando en el Congreso en las próximas semanas.
Esto incluye la ampliación de la red de seguridad social de u$s 3,5 billones, que se espera que sólo obtenga los votos demócratas, y un proyecto de ley de financiación del gobierno para evitar un cierre.
Los inversores, economistas y estrategas siguen muy de cerca la inminente fecha límite de la deuda. Lou Crandall, economista jefe de Wrightson ICAP, afirma que el Tesoro va camino de quedarse sin dinero el 22 de octubre. En las semanas previas a esa "fecha límite", es probable que se vea obligado a recortar aún más la emisión de nuevos títulos de deuda pública estadounidense.
El Tesoro también está tratando de influir en las negociaciones fiscales. Natasha Sarin, su subsecretaria adjunta de política económica, publicó este miércoles un artículo en su blog en el que defiende los esfuerzos de la administración por aumentar la aplicación de las leyes fiscales de los ricos por parte del Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés) para pagar sus grandes planes de gasto.
Sarin dijo que el 1% más rico de los estadounidenses no estaba pagando más de u$s 160.000 millones en impuestos adeudados anualmente. "Estos impuestos no pagados significan que los responsables políticos deben elegir entre el aumento de los déficits, la reducción del gasto en prioridades importantes o una nueva subida de impuestos para compensar la pérdida de ingresos, que sólo soportarán los contribuyentes cumplidores", dijo.







