GUERRA. Bolsonaro llamó a manifestarse contra la Justicia de su país. REUTERS

BRASILIA, Brasil.- El enfrentamiento del presidente brasileño Jair Bolsonaro con la Justicia de su país, al afirmar que no cumplirá decisiones de uno de los jueces del Supremo Tribunal Federal (STF), derivó en la suspensión de la agenda del Senado hasta el lunes, lo cual complica los proyectos económicos del Gobierno y -sobre todo- las reformas del Estado y tributaria que impulsa el oficialismo.
Un día después de que Bolsonaro dijera ante una multitud que no obedecería las decisiones de los magistrados, que solamente muerto dejará la presidencia del país y que amenazara con una intervención militar, el presidente del STF lo acusó de socavar a la corte suprema y de atacar a la democracia.
“El Supremo Tribunal Federal tampoco tolerará amenazas a la autoridad de sus decisiones”, dijo en una sesión en el STF, Luiz Fux, en respuesta a los comentarios realizados por Bolsonaro a sus partidarios que salieron a manifestarse en las principales ciudades del país.
Fux advirtió que un “jefe de Estado” que alienta a la gente a ignorar las decisiones del tribunal es un ataque a la democracia y un crimen que debe enfrentar el Congreso.
También el presidente del Senado, Rodrigo Pacheco, de la fuerza de derecha Demócratas, lanzó un fuerte mensaje contra Bolsonaro, al cancelar toda la agenda de proyectos.
Más temprano, el presidente de la Cámara de Diputados y aliado de Bolsonaro, Arthur Lira, pareció distanciarse de la postura del mandatario y pidió calma, al asegurar que Brasil no tiene espacio para el “radicalismo” y que el país debe enfocarse en sus problemas reales.
El presidente había convocado a protestar contra sus enemigos en el Congreso y el STF y dijo a sus partidarios que no obedecería al juez Alexandre de Moraes, quien investiga si el mandatario y sus aliados atacaron instituciones democráticas al promover información engañosa en redes sociales sobre el sistema electoral y un supuesto fraude electoral, sobre el que no aporta pruebas.
La amenaza institucional impactó en el mundo financiero. El real cayó ayer un 2%, luego de que Bolsonaro dijo que podría no respetar los resultados de las elecciones de 2022, que todo sugiere que perderá.
La decisión de Pacheco de suspender las sesiones del Senado, empantana el proyecto del ministro Paulo Guedes para renegociar deudas judiciales del Estado, que permitan poner en marcha el plan social Auxilio Brasil, la cara social con la que aspira a ganar la reelección.
Según el diario económico “Valor”, el mercado financiero, que respalda la agenda económica del oficialismo, dio por muertas las reformas luego de la decisión de Bolsonaro de estirar la cuerda. Eso generó mayor distanciamiento con líderes partidarios que no se suman a su cruzada contra el Supremo.
Para completar la sensación de inestabilidad, el grupo Anonymous volvió a lanzarse contra Bolsonaro.
“La guerra está declarada y te haremos pagar por tus crímenes. La gente que estás matando es la gente de la que dependes”, anuncia un video subido a la web del FIB Bank, hackeada el fin de semana. El banco es investigado por un contrato de 80,7 millones de reales. La sospecha involucra al Ministerio de Salud en la compra de vacuna Covaxin. (Reuters-Télam)







