
Los talibanes celebraron su victoria sobre Estados Unidos con disparos al aire, desfiles de ataúdes envueltos en banderas de Estados Unidos y la OTAN, listos para ejercer su mando tras la retirada de las últimas tropas estadounidenses de Afganistán. Los combatientes islamitas controlan ahora más territorio que cuando gobernaron por última vez, antes de ser derrocados en 2001. La guerra que siguió, la más larga que haya tenido que librar Estados Unidos, cobró la vida de casi 2.500 soldados estadounidenses y unos 240.000 afganos, y costó unos 2 billones de dólares.
“Estamos orgullosos de haber liberado a nuestro país de una gran potencia”, dijo el portavoz talibán, Zabihullah Mujahid, después de que una nave aérea C-17 se llevó las últimas tropas un minuto antes de la medianoche, y puso así fin a una apresurada y humillante salida para Washington y sus aliados de la OTAN.
Una imagen tomada por el Pentágono con lentes de visión nocturna mostró al último soldado estadounidense que subió al vuelo final de evacuación de Kabul: el general de división Chris Donahue, comandante de la 82ª División Aerotransportada.
No todos celebraron con los talibanes. Mientras la multitud se alineaba en las calles de la ciudad oriental de Khost durante un falso funeral con ataúdes envueltos con banderas occidentales, en Kabul se formaban largas filas frente a los bancos, cerrados desde la caída de la capital. “Tenía que ir al banco con mi madre, pero cuando llegué los talibanes estaban golpeando a las mujeres con palos”, dijo una chica de 22 años que no quiso dar su nombre.
Más de 123.000 personas fueron evacuadas de Kabul en las dos últimas semanas, pero muchos de los que ayudaron a los países occidentales durante la guerra quedaron atrás. Un contingente de estadounidenses, que Estados Unidos estimó en menos de 200, quería irse, pero no pudo subir a los últimos vuelos.
El presidente estadounidense, Joe Biden, justificó en un discurso su decisión de completar el retiro y enfrenta ahora las peores críticas desde el comienzo de su gobierno. Familiares de algunos de los 13 soldados muertos en un atentado, el jueves pasado, lo confrontaron durante el acto. (Reuters)







