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"Cada grupo etario tiene requerimientos nutricionales diferentes. Los niños que están en pleno crecimiento y desarrollo necesitan minerales, vitaminas y proteínas, para hacerle frente a sus necesidades biológicas. Y esto también va a ayudar mucho a cuidar su calidad de vida en el futuro", explica María Emilia Jarma, licencianda en nutrición y miembro del CAPS de la zona de Villa 9 de Julio, en la capital provincial.
"Siempre lo que se busca es una alimentación saludable, que comience en las primeras edades, en la infancia, para que a futuro estemos más cerca de lo que es considerado saludable y podamos evitar enfermedades crónicas", añade la especialista, en un intento por abordar esta temática y desmitificar ciertas leyendas en torno a cómo mantener un adecuado peso y una vida saludable.
En la juventud y en la adultez -en cambio, prosigue-, las células necesitan de nutrientes específicos para hacerle frente a determinadas situaciones. "No es lo mismo una persona de 33 años, que una de 50 años; sus cargas nutricionales son diferentes", comenta.
Luego dice que los pilares de la calidad de vida son tres: alimentación saludable, ejercicio y control de estrés. "Hay que tener en cuenta la funcionalidad de la alimentación, en virtud de esos pilares. Es importante valorar el consumo y el nivel calórico. Además, se debe hacer la consulta a tiempo con un profesional que brinde confianza", añade.
Con respecto a los adultos mayores, indica que su sistema inmunológico es más vulnerable. "Se mueven menos y presentan sarcopenia (pérdida de masa muscular que se acrecienta en la tercera edad). Entonces, son los que más necesitan que su nutrición sea correcta", valora.
Finalmente, sobre la composición corporal, advierte que es diferente no sólo en término de edades sino para mujeres y varones. "Hay un mito que plantea que las mujeres a partir de los 30 años disminuyen el metabolismo, porque a nivel hormonal tienen marcadas diferencias. Y si bien es cierto que le hacen frente a determinadas situaciones biológicas y etarias, como la maternidad, la lactancia y la menopausia, eso no quiere decir que estén impedidas de modificar su composición corporal", concluye, en un artículo publicado originalmente en la página oficial del Ministerio de Salud de la provincia.
En conclusión y a decir de Jarma, siempre que la persona siga una alimentación saludable, con calorías específicas para su determinado metabolismo y con un buen plan de ejercicios, todo podrá lograr.









