Hinchas a la distancia: pasiones argentinas en Europa y el resto del mundo

Hasta hace algunos días, el fanático argentino del fútbol identificaba a la camiseta de Barcelona con Lionel Messi. Ahora, PSG salta a la vista para estar conectados con el crack.

LOS DE ALLÁ. Messi saluda a los hinchas, en la presentación de los refuerzos del PSG. LOS DE ALLÁ. Messi saluda a los hinchas, en la presentación de los refuerzos del PSG. REUTERS
Carlos Werner
Por Carlos Werner 17 Agosto 2021

La transición entre haber seguido durante más de 15 años la campaña de Barcelona, a seguir en los próximos dos años la de Paris Saint Germain, por Lionel Messi, está en proceso. Con sorpresa primero, con curiosidad después, con pasión al final, el fanático argentino a los deportes -esto no es sólo privativo del fútbol-, suele migrar sus sentimientos cuando se trata de la presencia de un representante nacional convocante en algún equipo o formación. Incluso, a veces ese “seguimiento” llega a figuras internacionales, en las cuales el público se ve reflejado, o por la cual siente admiración. En suma, podría decirse, hinchas del deportista. Y de lo que él genere donde esté.

De lo que estamos hablando es de un fenómeno que nada tiene que ver con la devoción por unos colores, un club o una marca de autos, llegado el caso. Puede traducirse como identidad pasajera, que dura tanto tiempo como el deportista se mantiene en esa formación. Y luego puede migrar. Lo de Messi va camino a ello. Como pasó en los últimos años con figuras de distinto cartel, pero que “entraron” fuerte en el fanático deportivo nacional.

Claro, esta exacerbación de simpatía se fue acentuando en los últimos años, a la luz de las mejoras de las comunicaciones y de sus herramientas; del poder del marketing y del merchandising; del influjo de la televisión y últimamente del streaming; de las redes sociales y de los nuevos comunicadores -influencers, streamers-. Pero también está la avidez del gran público de encontrar espejos donde mirarse, o de mantenerlos. De la búsqueda de vías de escape a realidades cada día más difíciles. De formas más disipadas de ver el mundo que nos rodea. De compromisos personales con ese lado pasional y pleno de sentimientos que sinceramente podemos decir que todos tenemos y que no siempre se deja aflorar.

Hinchas a la distancia: pasiones argentinas en Europa y el resto del mundo

Globalizados, más comunicados (aunque no por ello necesariamente mejor), el deporte y sus referentes nos llevan a un contexto que no nos resulta extraño. Al fin y al cabo, aquí aplica a la perfección aquel viejo axioma que reza: “los deportistas pasan, las instituciones quedan”. Podríamos hacerle hoy un agregado: mirando al exterior, los fanáticos también se van.

Casos reconocidos

Napoli, con Diego Maradona, constituyó, entre 1984 y 1992, la Meca del seguimiento del público del fútbol hacia un jugador o entrenador argentino en un club extranjero. Hubo (y hay) muchas más, de distinto calibre, pero seguimiento al fin. Se pueden citar estos casos:

Gabriel Batistuta en Fiorentina en los 90; Fernando Redondo en Real Madrid en los 90; Diego Pablo Simeone, como jugador y hoy como DT en Atlético de Madrid; Marcelo Bielsa como entrenador actual en Leeds United; Sergio Agüero en Manchester City; Javier Zanetti desde los 90 en Inter; el Villarreal en tiempos de argentinos, con Martín Palermo, Juan Pablo Sorín, Rodolfo Arruabarrena, Juan Román Riquelme, Sebastián Battaglia, Juan Antonio Pizzi, entre otros.

VIOLETAS POR ACCESORIEDAD. La época de “Bati” en Fiorentina nos convirtió en hinchas. VIOLETAS POR ACCESORIEDAD. La época de “Bati” en Fiorentina nos convirtió en hinchas.

En tiempos de menor o escasa difusión, Mario Kempes en Valencia en los 70 y 80; Omar Sivori en Juventus en los 50 y los 60; Alfredo Di Estéfano en Real Madrid en los 50; Osvaldo Ardiles y Ricardo Julio Villa en Tottenham Hotspur en los 70 y los 80; Carlos Bianchi en Stade de Reims y PSG de Francia y Héctor Yazalde en Sporting Lisboa, ambos en los 70.

En otros deportes, quién no recuerda el seguimiento nacional a San Antonio Spurs, de la NBA, a partir del tremendo trabajo de Emanuel Ginóbili. Por estos días, Facundo Campazzo va en ese camino con Denver Nuggets. De la F-1, se recuerda el aliento a Ferrari o a Williams, cuando Carlos Reutemann integraba esos equipos.

Y los extranjeros también

Los argentinos, sobre todo desde los años 90, se sintieron muy identificados con estrellas de la NBA, en equipos míticos. En ese sentido, se puede citar a Michael Jordan y Scottie Pippen en Chicago Bulls; Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbar y Shaquille O’Neal en Los Ángeles Lakers; LeBron James en Cleveland y Larry Bird en Boston Celtics.

Dos equipos siempre atrapan la atención, no importa quiénes jueguen: el Dream Team de EE.UU., de básquet, y los All Blacks neozelandeses, de rugby.

También se siguió con atención lo hecho por el brasileño Ayrton Senna en la F-1 con McLaren y el alemán Michael Schumacher con Ferrari. En el rally, el británico Colin McRae llevó a los “fierreros” a alentar al equipo Subaru.

FENÓMENO. Cruyff maravilló a todos en Ajax. FENÓMENO. Cruyff maravilló a todos en Ajax.

Si se trata de futbolistas, la atención mayor de los últimos tiempos fue para el portugués Cristiano Ronaldo en su etapa en Real Madrid. Antes, hubo fuertes seguimientos a Pelé (Santos); Johan Cruyff (Ajax) y Franz Beckenbauer (Bayern Munich), sólo por citar algunos.

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