¿Pueden las empresas obligar a sus empleados a vacunarse para volver a las oficinas? - LA GACETA Tucumán

¿Pueden las empresas obligar a sus empleados a vacunarse para volver a las oficinas?

El Gobierno habilitó a las compañías a exigir presencialidad a quienes ya tengan una dosis. Pero los que se niegan a vacunarse ocupan una zona gris.

04 Ago 2021

Para poder realizar una actividad presencial, los miembros de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) deberán contar con un documento que certifique que han padecido coronavirus o que han recibido al menos menos una dosis de cualquier vacuna. Así lo resolvió ayer su Consejo Directivo. Anteayer, el gobierno jujeño decretó la obligatoriedad de la inmunización para todos los empleados estatales y anunció que los ciudadanos deberán presentar su carnet si quieren usar el transporte público de pasajeros. Quizás estos sean algunos de los ejemplos más comentados de esta suerte de "pasaporte covid", puesto que ambas disposiciones se inmiscuyen en los ámbitos laborales de las personas. Pero lo cierto es que en Tucumán, la Argentina y el mundo se discute a estas alturas de la pandemia la necesidad de poner en práctica un carnet sanitario no solo para trabajar, sino también para viajar o asisir a eventos. Pero, ¿es legal? ¿Qué ocurre en nuestro país, donde la vacunación es obligatoria?

El abogado Dante Mirra -profesor de derecho constitucional- explica que el tema es muy complejo. Luego dice que no es lo mismo impedir la entrada a un bar que descontar un sueldo. Justamente, la ponderación debe ser distinta, razona. "Cada nación está tomando diferentes medidas y la valoración judicial posterior puede ser diferente, también. En España, por citar un caso, la Justicia declaró inconstitucional el primer confinamiento, con todas las consecuencias que ello trae".

- ¿Pueden las empresas obligar a sus empleados a vacunarse para volver al trabajo presencial?

- Queda en manos del trabajador, de acuerdo al principio de buena fe laboral, hacer todo lo que esté a su alcance para paliar los perjuicios que pueda ocasionar a sus empleadores. Obligar a alguien a vacunarse es una decisión muy compleja y las posiciones pueden ser disímiles. En lo personal me vacuné y apoyo la vacunación. Pero no creo tener la autoridad suficiente para sabe si debe obligarse al resto- responde el constitucionalista.

La normativa vigente en la Argentina data del 9 de abril, cuando el Gobierno nacional flexibilizó los criterios de presencialidad para los empleados y determinó que las empresas podrían exigir que vuelvan a sus puestos todas aquellas personas que hayan recibido al menos una dosis de una vacuna. Así lo establecieron ese día las carteras laboral y sanitaria, en un decreto conjunto.

El texto especifica, además, que los trabajadores deben retornar a sus oficinas independientemente de su edad y condición de riesgo. Así las cosas, aquellos que tienen enfermedades respiratorias crónicas, afecciones cardíacas, diabetes, mayores de 60 años y embarazadas dejaron de contar con licencias; únicamente quedaron exceptuados quienes padecen inmunodeficiencias congénitas o los pacientes oncológicos y trasplantados, entre otros. Ahora bien, tal como ha planteado Mirra, no hay una respuesta certera sobre qué sucede con aquellos que, por la razón que fuere, eligen no vacunarse, puesto que la vacuna contra la covid es opcional.

"En nuestro país, todas las vacunas del calendario son obligatorias, públicas y gratuitas. Eso se sustenta en una ley de la cual soy autor". Eso es lo primero que contesta el diputado tucumano Pablo Yedlin, titular de la Comisión de Salud de esa cámara. Luego plantea que las vacunas constituyen un beneficio individual y social ("esto es lo que se llama efecto rebaño: protegen a quiénes se vacunan y a quiénes por alguna razón no pueden hacerlo"). Pero con las vacunas covid la situación es diferente -observa-, porque no son obligatorias aún. "Y esto es correcto debido a que tienen autorizaciones de emergencia. A mi manera de ver, deben seguir siendo voluntarias hasta que los organismos de control las autoricen definitivamente. Cuando eso ocurra, sí tendríamos que pasarlas a calendario y hacerlas obligatorias".

Mientras tanto, ¿qué ocurre con aquellos que deciden no vacunarse? Y como destaca Yedlin, no están obligados a hacerlo. ¿Cuáles son las implicancias de decisiones como la de la facultad de Medicina, por ejemplo? El secretario general de la UNT, José Hugo Saab, anticipa que esa casa de estudios emitirá en las próximas horas una postura institucional sobre la decisión de Medicina, que atañe a docentes, alumnos y no docentes. "A priori, los decanos y sus consejos directivos tienen atribuciones referidas a las cuestiones académicas", desliza.

La economista Florencia Correa Deza -directora ejecutiva del Laboratorio de Políticas Públicas para el Desarrollo Equitativo de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT- aporta otra mirada a esta cuestión. Desde el punto de vista laboral, el retorno a los puestos de trabajo supone una alta carga de incertidumbre pues incluso con la vacuna, "igual podemos contagiarnos". No obstante, acota que el regreso resulta fundamental para comenzar a desandar algunas de las brechas que profundizó la pandemia.

"Brechas sectoriales, entre aquellas actividades declaradas esenciales y aquellas que al día de hoy todavía no pudieron recuperar sus niveles de actividad; brechas entre trabajadores formales e informales; brechas digitales, entre las consignas que pudieron realizarse de manera remota y las que no y los costos asociados a las primeras; brechas de género, manifiestas en la carga extra que debieron afrontar las mujeres para realizar las tareas domésticas y de cuidado", describe.

En referencia a la obligatoriedad o no de la vacunación, la licenciada apunta que la decisión implica balancear el avance del Estado sobre algunas de las libertades individuales versus el bien común derivado de la posible normalización de la economía."Es menester reconocer que nuestro país cuenta con un calendario obligatorio de vacunación sobre el cual no existen reparos y que es requerido en muchas instancias cruciales de nuestras vidas, como por ejemplo la escolarización de nuestros hijos", acota.

Actualmente, los gastronómicos y los organizadores de bailes son los que más presionan con la instrumentación de una certificación de vacunación para aumentar los aforos. Rodolfo di Pinto, titular de la cámara que nuclea a los boliches, había comentado días atrás a este diario que están dispuestos a pedir un pasaporte sanitario a sus clientes con tal que el Comité Operativo de Emergencia les permita su reapertura.

VACUNACIÓN. El plan continuará normalmente la próxima semana en Tucumán. LA GACETA / FOTO DE ANALÍA JARAMILLO

El abogado Arturo Lazarte hace pie en el artículo siete de la Ley 27.491, que tiene por objeto regular la implementación de una política pública de control de las enfermedades prevenibles por vacunación. "Me atrevería a pensar que la vacuna contra el coronavirus podría ser considerada obligatoria, pues esa norma establece la obligatoriedad de las vacunas incluidas en el calendario, de las que recomienden las autoridades sanitarias para los grupos de riesgo y de aquellas que sean indicadas en una situación de emergencia epidemiológica. No hay dudas de que estamos en emergencia" , razona.

En La Rioja, desde el viernes pasado se solicita el certificado de vacunación o alta de covid para ingresar a restaurantes y salones de fiestas. También en Salta la gente debe estar vacunada para entrar a fiestas, discotecas, casinos y catamaranes. En Chaco rige un pasaporte con tres colores: verde para personas con protección inmunitaria; amarillo, sin protección y rojo para quienes están en aislamiento. Asimismo, algunos municipios de Buenos Aires avanzaron en ese sentido. Otras provincias, como Mendoza, San Juan, Neuquén, Chubut, Jujuy y La Pampa, en cambio, entienden que no se puede poner una barrera de entrada.

La tendencia trasciende nuestras fronteras. En mayo, Arabia Saudita ordenó que todos los trabajadores del sector público y privado que deseen asistir sus oficinas estén vacunados. El primer ministro australiano, Scott Morrison, obligó a vacunarse a los atletas que compiten en los Juegos Olímpicos de Tokio. En Estados Unidos, el presidente Joe Biden anticipó que exhortará a los trabajadores federales a vacunarse para asistir a sus respectivos despachos. En Francia, Emmanuel Macron anunció nuevas reglas: para entrar al cine o a un tren, hay que mostrar el comprobante de los dos pinchazos. Incluso multará a las empresas que no controlen que sus clientes tengan el pase de salud. En Gran Bretaña, a partir de octubre será prácticamente obligatoria la vacunación. En Italia dejarán sin sueldo a los trabajadores de salud que se nieguen a vacunarse y Rusia hará lo mismo con los empleados estatales que no se coloquen las dos dosis de Sputnik V. Es decir que muchos países han ordenado la vacunación obligatoria para cierto sector de su población.

ON LINE. El certificado de vacunación digital se puede tramitar a través de la web. LA GACETA

Algunas empresas como Netflix, Google y Facebook les anunciaron a sus empleados la obligación de vacunarse, pero por el momento solo contempla a su dotación de personal y actores de los Estados Unidos. Desde el Ministerio de Trabajo de la Nación, de todas formas, descartaron que esté en estudio alguna iniciativa de ese estilo y ratificaron que la única normativa vigente es la que se determinó en abril y que habilita el reclamo de las empresas a quienes están vacunados a que vuelvan a sus puestos.

Amén de las posturas, lo cierto es que si uno tipea hoy en el buscador de google "pasaporte covid" encuentra un montón de noticias de todas partes del mundo. Pareciera que su implementación se volverá una realidad en los lugares de esparcimiento. Resta ver cómo evoluciona el debate en lo referido a los puestos de trabajo.


Panel coronavirus Tucuman

Estadísticas actualizadas de nuestra provincia Ver panel covid

Temas

Coronavirus
Comentarios