Contigo en la distancia: amistades que viven en lo virtual - LA GACETA Tucumán

Contigo en la distancia: amistades que viven en lo virtual

Las amistades a la distancia, gracias a internet, se vuelven cada vez más habituales. En este Día del Amigo, tres tucumanos nos cuentan sobre la experiencia de crear estos lazos de manera online.

20 Jul 2021 Por Nicolás Sánchez Picón
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Las hay de todos los tipos. Algunas empezaron por cartas, cuando las distancias significaban eterna lejanía y otras se forjaron por las vías “tradicionales”, hasta que con la llegada de internet hubo un cambio en la historia universal de las amistades. Primero por foros en la web, luego por mail, Messenger (el de los dos muñequitos, ¿se acuerdan?), y más tarde llegaron las redes sociales: Fotolog, Metroflog, Facebook…

Lo cierto es que el mundo online abrió un abanico antes impensado de relaciones a lo largo y ancho del mundo. Un tucumano puede tener hoy, tranquilamente, una amistad con alguien de Jiangxi (China) el extremo diametralmente opuesto a nuestra provincia. Ok, no hace falta un ejemplo tan exagerado. Pero sí, podemos tener amigos de, básicamente, cualquier parte del globo.

Experiencias

Diego Facundo Moreno Villagra desde muy chico se apasionó por culturas diferentes a la nuestra y siempre buscó hacer buenas migas con personas de otros países. “Tengo amigos y conocidos en Corea del Sur, Tailandia, Japón, Bangladesh, Argelia, Indonesia, Sudán, Singapur y Sri Lanka -comenta-; la predominancia es de países asiáticos, que son aquellos que más me llaman la atención. Los conocí principalmente a través de un sitio web especializado en conocer gente de otros países, que es www.interpals.net. Así también, algunos por apps como Anygram, Slowly y HelloTalk. Con mi amiga más antigua tengo una relación de 11 años, y a la última persona con la que pude entablar una relación cercana la conocí hace un año”.

“Cuando viajé por primera vez a Santiago de Chile, de vacaciones con una amiga, me encontré con un grupo de personas con las que ya venía hablando por Facebook y Whatsapp. En septiembre de ese año (2017) volví, pero sola; fue en ese momento que algunos me abrieron las puertas de sus casas sin conocerme tanto. Compartí seguido con ellos y sus familias, y aún lo hago hoy a la distancia”, relata Rocío López Gonzalez, otra tucumana que celebra sus amistades en la virtualidad, al igual que Marcos Eduardo Olea, que tiene amigos en México y Perú, a los que conoció en una comunidad de Harry Potter. “Una de ellos me habló para preguntarme si me interesaba ser administrador de la página. Acepté y con el tiempo nos volvimos muy amigos. Ya vamos cinco años”, recuerda.

Qué hay de diferente

“El hecho de ser de culturas y países distintos genera una dinámica diferente a la hora de hablar y relacionarse. Por ejemplo, no es lo mismo hablar con una amiga musulmana que tengo, nacida y criada en un país árabe y que, a pesar de ser bastante progresista para su estándar, ni siquiera concibe que una mujer pueda darle la mano a un hombre ni que este la vea sin el cuerpo tapado hasta la cabeza”, ejemplifica Diego. Sin embargo, considera que los lazos que se forman por estas vías pueden ser iguales a los que se dan en la presencialidad. “Es algo difícil de lograr, especialmente con el paso del tiempo, ya que muchas veces la relación de amistad a distancia termina por desgastarse y perderse al no existir experiencias conjuntas en la cotidianidad más allá de la charla, pero cuando la relación se mantiene puede ser igual de fuerte que una con amigos normales”, añade.

Un vínculo especial

Marcos considera que las amistades por estas vías no son diferentes de las convencionales. “Tenemos un lazo de amistad muy fuerte, cuando uno de nosotros la está pasando mal, siempre nos preocupamos y estamos al tanto de la situación del otro -afirma-; es una amistad bastante especial. Lo bueno es que aun con los años seguimos aprendiendo de las culturas de cada país, siempre tenemos preguntas respecto de las costumbres o significados de ciertas palabras. Lo que hace especial esto es que nos une un sentido del humor muy raro; a pesar de la distancia, uno ya sabe qué es lo que piensa el otro”.

Hay quienes tienen la posibilidad de acercarse o verse presencialmente de manera irregular, y hay otros que están obligados a la virtualidad permanente. En ambos casos las redes sociales y las apps de comunicación ayudan a mantener los lazos. Sin duda hay un contenido especial en este tipo de experiencia, que logra que el vínculo persista. “Cada amistad es especial porque al estar lejos no sabemos cuándo nos volveremos a ver y compartir nuevamente. Cada vez que tenemos la oportunidad, queda alguna que otra anécdota para el recuerdo -enfatiza Rocío-; agradezco que me tocó conocer excelentes personas y compartir siempre buenos momentos”. La joven tuvo la posibilidad de viajar y verse en más de una oportunidad con sus amigos chilenos, al igual que Diego, que viajo a Corea del Sur, donde se encontró con sus amistades de ese país.

No descuidarse

Los tres coinciden en que hay que tener recaudos al entablar conversaciones con desconocidos en línea. “Hay que tener cuidado de no dar información de más, datos personales que no sean relevantes para el otro”, remarca Marcos. “Hay que cuidarse en todo lo que es el mundo virtual. Nunca se sabe quien está de otro lado ni qué intenciones tiene”, subraya Rocío. “Debemos tener los cuidados básicos: no compartir información bancaria, no enviar dinero, y no viajar solamente con el objetivo de conocer a una persona con la que se lleva poco tiempo de conversación, teniendo el dinero justo para ello, me parece fundamental. Son conocidos los casos de personas que fueron estafadas, viajaron solo para quedar varadas y no tener los medios para regresar o incluso algunas que se casaron apenas conocieron en persona a alguien con quien chateaban solo para después llevarse desagradables sorpresas. Se debe ser abierto de mente, pero evitar la inocencia”, finaliza Diego.

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