Amistades que superan todas las diferencias - LA GACETA Tucumán

Amistades que superan todas las diferencias

Conmovedoras historias de quienes logran afianzar lazos pese a las pocas coincidencias. Un desafío que, aseguran, vale la pena afrontar.

20 Jul 2021
2

ESTILOS DIFERENTES. Andrea Villafañe y Adriana Zurita, su amiga vegana y activista por el derecho animal.

“En la mesa no se habla de política ni de fútbol ni de religión”. Así reza el popular refrán que pone límites al discurso para evitar que se desencadenen acaloradas discusiones. Pareciera que el mensaje se extrapoló a muchas esferas de la vida y nos llevó a ser más selectivos: sólo hablamos de estos temas con quienes piensan en forma similar a nosotros. No obstante, es posible establecer una comunicación con quienes tienen ideas diferentes a las nuestras. En un nuevo Día del Amigo, tucumanos destacan el valor de la diversidad y recuerdan que el afecto, el acompañamiento y el respeto superan las diferencias.

Euforia, agitación y pasión: esos sentimientos predominan en cualquier hincha que imagine un superclásico entre San Martín y Atlético en el que, por supuesto, cada uno defenderá fervientemente sus colores.

El fútbol, que está escrito en la piel de la mayoría de los argentinos, ha causado grandes rivalidades y por momentos se ocupa de dividir el país entero, pero también dio lugar a sólidas amistades. Ese es el caso del arquitecto Juan Jubín y del abogado Agustín Iturre, que acumulan más de dos décadas de compañerismo.

“La mayor diferencia entre ambos está marcada por los colores que nos apasionan, él lleva el rojo y blanco y yo la celeste y blanca. Eso es desde toda la vida y no destiñe. A pesar de todo esto, en lo deportivo, nos reímos y nos mofamos el uno del otro, dependiendo de la suerte de nuestros equipos”, cuenta Jubín.

Si hablar de fútbol es difícil, más aún lo es discutir sobre política, ahí sí que la grieta intenta extremar cualquier comentario y cumplir con su cometido: dividir. Pero, una vez más, la palabra gana y demuestra que la comunicación, respetuosa y comprensiva, auxilia en los momentos de tensión.

“Un poco más entrados en la vida, metidos en la política, él se transformó en un radical, luego en un radical amarillo, y yo seguí fiel a los principios de la justicia social, lo cual nos llevó a miles de discusiones”, dice el peronista de 50 años. Iturre, por su parte agrega: “en las reuniones siempre salía este tema y nos tirábamos munición gruesa, a veces nos poníamos de acuerdo y compartíamos posturas, pero en la mayoría chocamos. Creo que lo lindo es que yo, aunque ame la política desde siempre, también respeto el pensamiento del otro. Y si partimos de ahí, se puede hablar de todo”.

El militante radical considera que si se trata de peronismo y radicalismo es más fácil llegar a un consenso. “Hay muchos elementos en común, el peronismo de Perón y el radicalismo de Yrigoyen comparten pensamientos parecidos aunque desde distintas ópticas”.

Pero las cosas se agitan cuando analizan la gestión del kirchnerismo, confiesa. “Ahí es cuando me pongo mucho más virulento por tener un pensamiento opuesto y él lo defiende a rajatabla, entonces los choques son mucho más fuertes. Por supuesto que todo se arregla compartiendo un asado o un momento juntos, aceptando que el otro piense distinto y siempre poniendo a la amistad por encima”, estima. En tanto, Jubin añade: “siempre tratamos de analizar y entender el porqué de los resultados en vez de festejarlos y burlarnos como lo hacemos con el deporte”.

“Con Agustín no podemos dejar de hablar de algo, con su forma de ser: su desparpajo y elocuencia, hace imposible no hablar de algún tema en específico. Por supuesto que a cada tema se lo trata con la delicadeza que corresponde. La verdad es que es muy bueno y necesario ampliar nuestros horizontes mentales, sino es como ser un prisionero que tiene una sola ventana desde donde solo ve el mismo paisaje día tras día”, opina.

Para el par de amigos, su amistad se basa exclusivamente en el cariño que fueron construyendo con el tiempo y con la verdad y sinceridad como bandera. “No es ni más ni menos que la amistad entre Messi y Neymar, en la cancha nos atacamos y afuera nos abrazamos, sabemos que siempre estaremos el uno para el otro. Se vuelve muy divertido”, asevera Iturre.

PASIONES ENCONTRADAS. Agustín Iturre y Juan Jubin son inseparables.

Estilos de vida

Los estilos de vida también son escenarios de discrepancias dado que al ser tan transversales moldean nuestro comportamiento, preferencias y la forma en que nos relacionamos. De esa experiencia sabe mucho Adriana Zurita, que es vegana y activista por los derechos de los animales. “Sufrí mucho bullying por pensar de esta forma, pero afortunadamente logré quedarme con las personas que me respetan, quieren y entienden mi postura ética”, cuenta. Una de esas personas es Andrea Villafañe. “Al principio me daba vergüenza contarles a mis amigos que era vegana, después sentí euforia y quise salir a hablar con todo el mundo sobre lo que está pasando con los animales. En todas esas etapas Andrea estuvo conmigo y me acompañó, quizás cometí exabruptos por ponerme muy pasional y hubo diferencias, pero fui aprendiendo. Empecé a relacionarme de otra forma y a hacer activismo por esta causa”, relata.

“Este tema nos trajo algunas discusiones, y estuvimos distanciadas, pero rápidamente pudimos aclarar las cosas que habíamos dicho y recordar lo más importante: nuestra amistad de años”, recuerda Villafañe. Reconocer el valor de la otra persona es muy importante en estas circunstancias, ya que, una vez más, el cariño y el apoyo incondicional a través del tiempo calman los ánimos.

Algo persiste y continúa confirmándose: la diferencia enriquece. “Ella me enseñó muchas cosas, aprendí de su carácter, de su tranquilidad y templanza. Yo soy todo lo contrario, así que eso me ayuda mucho. Andrea siempre tuvo predisposición a escucharme, probar las recetas que hago e interesarse en mi activismo. Estoy muy orgullosa y feliz de que esté en mi vida”, dice Zurita. Por su parte, Villafañe concluye: “creo que es muy positivo relacionarse con gente distinta a uno, ahora que soy madre ‘Ayi’ me ayuda a abrir la cabeza en muchos puntos y eso es muy bueno”.

ORIGEN DE LA CELEBRACIÓN          

Apoyo, afecto y compañerismo: así se resumen las jornadas de cada 20 de julio, fecha en la que se conmemora el Día Internacional de la Amistad. Para entender el origen del festejo tenemos que situarnos en ese día, pero del año 1969, cuando tuvo lugar un hito histórico: la llegada del hombre a la Luna. Por primera vez, un ser humano pisaba el suelo lunar. El primero fue Neil Amstrong a quien le siguió Buzz Aldrin, ambos astronautas estadounidenses. Este hecho se inmortalizó en el recuerdo del mundo entero. En Argentina, la fecha fue propuesta por el bonaerense Enrique Ernesto Febbraro, un odontólogo, psicólogo, escritor y profesor de filosofía que vio en el alunizaje del módulo un “gesto de amistad de la humanidad y hacia el universo”. Fue así que decidió escribir una carta argumentando su idea y luego envió 1.000 postales a distintas partes del globo terráqueo. Finalmente, en 1979 se decretó la celebración en todo el territorio nacional.

(Producción periodística: Guadalupe Pereyra)

Comentarios