28 Septiembre 2004 Seguir en 
Para graficar la distancia que existe entre "la gente" y la ciencia, el investigador Ricardo Farías dibuja esta imagen: a las personas les cuesta entender que detrás de un televisor o detrás de una radio hay desarrollo científico. Y grafica también el concepto con la leche Bío, un producto exitoso que está en las góndolas de todos los supermercados y que lleva en parte la marca de "hecho en Tucumán" (en ese desarrollo participó el Cerela).
Y reconocida la distancia entre "la gente común" y el mundo de la producción intelectual y científica, citemos nuevamente a Farías: "la ciencia se desarrolla a pesar de la política". En una entrevista con LA GACETA, el docente de la Facultad de Bioquímica de la UNT y director del Conicet señaló que en el proyecto de Presupuesto 2005 que le remitió ese organismo al Congreso de la Nación se piden fondos para la articulación entre la UNT y los institutos del Conicet que funcionan en Tucumán. Anima a esa iniciativa la posibilidad de conformar un polo biotecnológico en el que se asocien los esfuerzos dispersos en esa área en los laboratorios de las distintas facultades (que están llenos de investigadores del Conicet) y en institutos de reconocida trayectoria como el Insibio, el Cerela o el Proimi. El flamante integrante de la Academia Nacional de Ciencias Exactas y Naturales reconoció, en la misma conversación, la necesidad de un "lobby" de los diputados y senadores tucumanos para lograr revertir un resultado hasta ahora adverso. "Ayudan, pero deberían ayudar más", opinó Farías.
Más allá de las diferencias que genera el hecho de pertenecer a diferentes partidos políticos, ¿entenderán diputados y senadores que detrás de ese ítem rechazado del Presupuesto 2005 se insinúa la oportunidad de que Tucumán asuma una identidad propia -la de conformarse como un polo de desarrollo biotecnológico- en el concierto de la producción nacional?Ese mismo reclamo debería ahora oírse en los pasillos de la UNT, donde sin embargo persiste el conflicto entre Fediunt (que hoy vuelve a parar por 48 horas) y las autoridades por el pago de un adicional de $ 100 no remunerativos. Lo cierto es que ese conflicto (en el que una y otra parte se adjudican a ellas mismas la razón) hoy estaría neutralizado si el Rectorado hubiera cumplido con el compromiso largamente anunciado de transparentar su ejecución presupuestaria subiendo toda la información a la página web de la institución educativa, en forma periódica. Como el Consejo Superior ya se expidió en apoyo del Rectorado, no se avizora de qué modo se zanjará este diferendo salarial.
Lo que no está en duda es que si la UNT quiere mejorar su presupuesto 2005, también debería ejercitarse en su capacidad de lobby en el Congreso, para defender su parte, ya que en la última reunión del CIN se pidió un aumento de partida, que no logró el apoyo explícito del secretario de Políticas Universitarias, Juan Carlos Pugliese.
El anteproyecto de presupuesto 2005 que giraron hace unos días desde el Rectorado de la UNT al Palacio Sarmiento, de $ 230 millones, prevé un aumento salarial del 40 % para docentes y no docentes. Para ese ítem, se pide un presupuesto anual de $ 166 millones (en agosto, la planilla salarial de la UNT fue de $ 8,5 millones).
Entre los pedidos de mejora presupuestaria, se reclama un aumento de $ 4 millones para Ciencia y Técnica (hoy son $ 3 millones), y $ 5 millones para Salud, sumados a $ 14 millones para obras pendientes. El tironeo por el presupuesto 2005 recién empieza. Y la Provincia y la UNT saldrán ganando si los gremios universitarios se suman a las autoridades de la UNT y a los parlamentarios de distintas bancadas en pos de dos metas: más presupuesto universitario y la posibilidad de generar un polo biotecnológico como opción de diversificación productiva.
Y reconocida la distancia entre "la gente común" y el mundo de la producción intelectual y científica, citemos nuevamente a Farías: "la ciencia se desarrolla a pesar de la política". En una entrevista con LA GACETA, el docente de la Facultad de Bioquímica de la UNT y director del Conicet señaló que en el proyecto de Presupuesto 2005 que le remitió ese organismo al Congreso de la Nación se piden fondos para la articulación entre la UNT y los institutos del Conicet que funcionan en Tucumán. Anima a esa iniciativa la posibilidad de conformar un polo biotecnológico en el que se asocien los esfuerzos dispersos en esa área en los laboratorios de las distintas facultades (que están llenos de investigadores del Conicet) y en institutos de reconocida trayectoria como el Insibio, el Cerela o el Proimi. El flamante integrante de la Academia Nacional de Ciencias Exactas y Naturales reconoció, en la misma conversación, la necesidad de un "lobby" de los diputados y senadores tucumanos para lograr revertir un resultado hasta ahora adverso. "Ayudan, pero deberían ayudar más", opinó Farías.
Más allá de las diferencias que genera el hecho de pertenecer a diferentes partidos políticos, ¿entenderán diputados y senadores que detrás de ese ítem rechazado del Presupuesto 2005 se insinúa la oportunidad de que Tucumán asuma una identidad propia -la de conformarse como un polo de desarrollo biotecnológico- en el concierto de la producción nacional?Ese mismo reclamo debería ahora oírse en los pasillos de la UNT, donde sin embargo persiste el conflicto entre Fediunt (que hoy vuelve a parar por 48 horas) y las autoridades por el pago de un adicional de $ 100 no remunerativos. Lo cierto es que ese conflicto (en el que una y otra parte se adjudican a ellas mismas la razón) hoy estaría neutralizado si el Rectorado hubiera cumplido con el compromiso largamente anunciado de transparentar su ejecución presupuestaria subiendo toda la información a la página web de la institución educativa, en forma periódica. Como el Consejo Superior ya se expidió en apoyo del Rectorado, no se avizora de qué modo se zanjará este diferendo salarial.
Lo que no está en duda es que si la UNT quiere mejorar su presupuesto 2005, también debería ejercitarse en su capacidad de lobby en el Congreso, para defender su parte, ya que en la última reunión del CIN se pidió un aumento de partida, que no logró el apoyo explícito del secretario de Políticas Universitarias, Juan Carlos Pugliese.
El anteproyecto de presupuesto 2005 que giraron hace unos días desde el Rectorado de la UNT al Palacio Sarmiento, de $ 230 millones, prevé un aumento salarial del 40 % para docentes y no docentes. Para ese ítem, se pide un presupuesto anual de $ 166 millones (en agosto, la planilla salarial de la UNT fue de $ 8,5 millones).
Entre los pedidos de mejora presupuestaria, se reclama un aumento de $ 4 millones para Ciencia y Técnica (hoy son $ 3 millones), y $ 5 millones para Salud, sumados a $ 14 millones para obras pendientes. El tironeo por el presupuesto 2005 recién empieza. Y la Provincia y la UNT saldrán ganando si los gremios universitarios se suman a las autoridades de la UNT y a los parlamentarios de distintas bancadas en pos de dos metas: más presupuesto universitario y la posibilidad de generar un polo biotecnológico como opción de diversificación productiva.







