17 Junio 2002 Seguir en 
El economista Mario Catalán consideró que los bonos tucumanos nunca tuvieron ni tendrán ningún efecto positivo en la economía de la provincia. Hizo hincapié en que la emisión de bonos provinciales, particularmente en Tucumán, nunca tuvo razón de ser. "Es increíble que algunos dirigentes hayan defendido y aún sigan defendiendo un desarreglo semejante", remarcó el economista tucumano, que se encuentra radicado en Estados Unidos.
Catalán opinó que los bonos imponen enormes costos de transacción que destrozan el comercio de Tucumán con otras provincias y países, en favor de una mejora ilusoria en el comercio local. "Lamentablemente, los medicamentos que necesitan nuestros ancianos no son producidos localmente", apuntó el experto.
Sostuvo que los bonos, la falta de infraestructura de transporte y las grandes distancias a los centros económicos importantes han condenado a Tucumán a la autarquía. "Tucumán es económicamente un Stalingrado, una economía sitiada. Con heroísmo acorde vamos a tener que combatir la hambruna y la desnutrición de nuestros niños", remarcó.
Catalán señaló que a nivel nacional se está jugando con fuego. "Cuando las monedas locales se comienzan a generalizar como en la Argentina pueden, en un escenario extremo y ante otros factores agravantes, conducir a la desintegración nacional", subrayó.
Independización
Según Catalán, el siguiente paso natural en el proceso de involución sería que las provincias generen autoridades monetarias provinciales para independizar la emisión de dinero provincial de los tesoros respectivos. "Es poco probable que esto ocurra si retornan la claridad y el liderazgo en el orden nacional. Sin embargo, especular al respecto no es ni exagerado ni puramente teórico: es el camino que siguió Yugoslavia, donde se crearon bancos centrales regionales que sin duda contribuyeron a la disolución nacional", apuntó.
Catalán opinó que los bonos imponen enormes costos de transacción que destrozan el comercio de Tucumán con otras provincias y países, en favor de una mejora ilusoria en el comercio local. "Lamentablemente, los medicamentos que necesitan nuestros ancianos no son producidos localmente", apuntó el experto.
Sostuvo que los bonos, la falta de infraestructura de transporte y las grandes distancias a los centros económicos importantes han condenado a Tucumán a la autarquía. "Tucumán es económicamente un Stalingrado, una economía sitiada. Con heroísmo acorde vamos a tener que combatir la hambruna y la desnutrición de nuestros niños", remarcó.
Catalán señaló que a nivel nacional se está jugando con fuego. "Cuando las monedas locales se comienzan a generalizar como en la Argentina pueden, en un escenario extremo y ante otros factores agravantes, conducir a la desintegración nacional", subrayó.
Independización
Según Catalán, el siguiente paso natural en el proceso de involución sería que las provincias generen autoridades monetarias provinciales para independizar la emisión de dinero provincial de los tesoros respectivos. "Es poco probable que esto ocurra si retornan la claridad y el liderazgo en el orden nacional. Sin embargo, especular al respecto no es ni exagerado ni puramente teórico: es el camino que siguió Yugoslavia, donde se crearon bancos centrales regionales que sin duda contribuyeron a la disolución nacional", apuntó.







