EL HOMENAJE OFICIAL. En el monumento a Güemes, junto a autoridades, Alberto Fernández juró trabajar para reconstruir un país federal. Twitter @alferdez
La grieta política volvió a ser protagonista en el bicentenario del paso a la inmortalidad del héroe nacional Martín Miguel de Güemes, y los actos conmemorativos estuvieron marcados por un fuerte tinte preelectoral.
La llegada del presidente, Alberto Fernández, a la ciudad de Salta fue el primer factor disruptivo. Dentro del oficialismo provincial, que en las elecciones del 12 de agosto competirá fragmentado, un sector celebró la llegada del mandatario y buscó de manera insistente fotografiarse con el presidente del Partido Justicialista, de cara a la campaña.
Incluso, el gobernador, Gustavo Sáenz, sin ser de los dirigentes más cercanos al Gobierno nacional, no se despegó ni un momento del primer mandatario. El otro espacio del oficialismo repudió la visita presidencial bajo el lema: “el poncho no se mancha”.
La segunda polémica se originó la noche del miércoles, minutos después del arribo de Fernández y su comitiva a suelo salteño. A raíz de la pandemia, y por disposiciones del Comité Operativo de Emergencia (COE), se suspendieron los tradicionales fogones en los pies del monumento y el desfile de los fortines gauchos.
Sin embargo, en incumplimiento de las medidas sanitarias vigentes y desafiando el celoso operativo de seguridad presidencial, un importante número de militantes del Movimiento Evita y la CCC llegaron hasta la puerta del hotel donde se alojó Fernández para saludarlo. Esto generó críticas por parte de distintos espacios políticos y de la Agrupación Tradicionalista Gauchos de Güemes. “Nos robaron el bicentenario”, dijo Francisco Aráoz, y por esta situación el gauchaje no participó del acto central en homenaje a su máximo representante.
Ninguna autoridad nacional ni provincial se hizo responsable por lo ocurrido y el ministro de Seguridad de Salta, Juan Manuel Pulleiro, aseguró que esas personas sortearon los controles por pedido expreso del Presidente.
La repercusión fue tal, que el titular del COE salteño, Francisco Aguilar, puso a disposición su renuncia. “La errática y contradictoria política sanitaria del Gobierno nacional puede afectar seriamente la situación de la pandemia, por transmitir a la comunidad la sensación de que no se valoran los esfuerzos individuales y colectivos realizados en aras de proteger la salud pública”, indicó el médico en su presentación.
Juramento al General
El Presidente fue la figura central del acto que se realizó ayer. En su discurso destacó la gesta militar y patriótica de Güemes y casi a contramano de todo lo que había sucedido se comprometió a trabajar “por la unidad”.
“Hoy es un día propicio para que yo le jure al General que, en medio de la pandemia, voy a trabajar incansablemente para que la salud de cada argentino y argentina esté preservada. Para que le jure que su muerte no ha sido en vano y voy a trabajar por reconstruir un país federal, donde no haya un país central y una Argentina periférica”, manifestó Fernández. Y agregó: “Voy a trabajar para que rápidamente nos vacunemos todos. Y voy a trabajar por la unidad, ya que no es tiempo de disputas ni de perder el tiempo”.
Nuevo billete
Uno de los anuncios que el mandatario realizó desde Salta, fue la incorporación del héroe gaucho en billetes de curso legal, aunque por ahora no se sabe en moneda de qué monto. “Quiero contarles a los salteños que he dado la orden al presidente del Banco Central (Miguel Ángel Pesce) para que incluya en la nueva emisión de billetes la figura del general Güemes”, informó y destacó que “eso solo tiene que ver con su mérito inmenso”.
“Espero que todos los argentinos lo reconozcan, como reconocieron tardíamente a tantos héroes que fueron tapados por su condición de líderes populares”, fustigó.
Reunidos por el héroe: fortines gauchos homenajearon a su líder
Descontentos y molestos por todo lo ocurrido en torno de los actos del Bicentenario, una convocatoria espontánea por redes sociales reunió a vecinos y fortines en el monumento a Güemes, ayer por la tarde. Los asistentes llegaron con ponchos y banderas argentinas para participar del encuentro. “En este día, los gauchos no podíamos quedar ajenos. Decidimos reunirnos para poder conmemorar a nuestro héroe como corresponde y sin meter a la política en el medio”, precisó uno de los organizadores.








