Una fiesta segura - LA GACETA Tucumán

Una fiesta segura

Poemario de un gran escritor impulsado por la pandemia.

30 May 2021
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POLÍGRAFO. Cronista y académico además de poeta, Requeni entrevistó a casi todo el parnaso literario de su generación.

POESÍA

ÚLTIMO VIAJE

ANTONIO REQUENI

(Vinciguerra – Buenos Aires)

“Después de un largo período de sequía creativa –dice Antonio Requeni- el enclaustramiento al que me obligó la pandemia tuvo como consecuencia que volviera a escribir versos… Me decidí a publicarlos pues no creo que en el tiempo que me queda se produzca otra pandemia que estimule mi regreso a la poesía”.

Este polígrafo de 90 años –poeta, periodista, cronista, académico, viajero infatigable- que fue amigo y reporteó, quizás como ningún otro escritor argentino, a casi todo nuestro parnaso literario, especialmente el de su generación, vuelve hoy a la poesía con sus más celebradas virtudes literarias: la difícil sencillez de su poetizar, la celebración generosa de las figuras y los países que trató íntimamente, su alto voltaje lírico tanto en los grandes temas como en los menores. Su poema titulado “Juan Filloy” es un feliz ejemplo. El epígrafe es de Juan Filloy: “comer la mitad, masticar el doble, caminar el triple, reírse el cuádruple”. Y el poema, honda y sobriamente autobiográfico, irradia el tono que nos es tan querible y cercano en su poesía:

Comer la mitad, masticar el doble, / caminar el triple y reírse más. / Con esa receta gobernó su vida / -cien años y pico, lo que no está mal- / Pero yo no puedo seguir su consejo; / No podría nunca comer la mitad, / Y mis piernas, antes ágiles, ligeras, / caminan tres cuadras y ya no dan más. / ¿Y de qué reírme cuando el mundo llora? / ¿Y de qué reírme si todo va mal?

Pero Antonio es un hombre risueño y alegre que contagia humor, amor, simpatía y entusiasmo.

Donde está él hay una fiesta segura, la rica anécdota, el comentario sagaz y sobre todo los recuerdos menos convencionales referidos a escritores, artistas, actores y figuras protagónicas del mundo entero.

Esperemos que este poemario no sea, como anuncia el título, un “Último viaje”.

Fernando Sánchez Sorondo -  Para LA GACETA

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