
“El animal no es un objeto” “Ninguna sociedad puede considerarse civilizada si legitima el trato cruel y denigrante hacia los animales”, sostuvo la jueza Carolina Ballesteros al fundamentar el fallo que dictó el jueves en contra de un acusado de maltrato animal.
La magistrada, antes de dar a conocer la sentencia, hizo una férrea defensa a favor de los derechos de los animales. “Siempre han sido importantes para el desarrollo económico de la humanidad. Esto ha llevado a una despersonalización total de los animales que han llevado a ignorar que son seres sintientes porque tienen la capacidad de sentir dolor. Son seres que tienen la capacidad de tener empatía y sentir amor por el ser humano”, señaló.
“Como ocurre en este y cualquier otro caso, el animal no puede ser considerado como un objeto”, fundamentó Ballesteros antes de leer la resolución de la audiencia. “Celebro que el Ministerio Público Fiscal haya elegido como política criminal proteger los derechos de los animales”, agregó.
La jueza también insistió con que existe una ley y una Declaración Universal de los Derechos del Animal que deben ser cumplidas. “Son parte de este mundo y son vidas que deben protegerse. Los animales están sujetos a derecho. Hay numerosos fallos que así lo disponen y, por sólo citar algunos están los del perro San Martín, el de la chimpancé Sandra y el del perro Chocolate”, afirmó.
El caso Chocolate llegó hasta la Corte Suprema de Córdoba, que confirmó en 2018 la pena de un año con ejecución condicional que había recibido un peluquero por haber despellejado al cachorro de tres meses que llevaba ese nombre.
En octubre de 2015, la Justicia ordenó que la orangutana Sandra fuera reconocida como sujeto de derecho (no objeto) y ordenó al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, propietario del zoológico donde se encontraba enjaulada, le garantizara al animal las condiciones naturales del hábitat y las actividades necesarias para preservar sus habilidades cognitivas”.








