SATISFACCIÓN. Karina Garbero momentos después de que la Policía rescatara a los perros.
En un fallo sin precedentes en la historia judicial de la provincia, una jueza le dictó la prohibición de acercamiento a un joven de 22 años a favor de los tres perros a los que había maltratado, entre otras medidas que, según los especialistas en la materia, sería la primera medida de protección de estas características que se dicta en nuestro país.
Esta historia comenzó a escribirse en marzo. Una mujer envió un video a Karina Garbero, una reconocida militante que lucha a favor de los animales donde se observa a un joven cometiendo un acto de zoofilia. “Ahí comenzó todo. Hicimos la denuncia correspondiente el 17 de marzo y el 19 se hizo un allanamiento en la casa del imputado”, declaró la activista en una entrevista con LA GACETA.
Con la voz entrecortada, Garbero recordó lo que sucedió ese día. “Se había conseguido una orden de allanamiento. Para ingresar a la vivienda, la Policía tuvo que romper la puerta porque se negaban a abrirla. Logramos rescatar a los tres perros, pero lo más duro es cuando me lo encontré al acusado haciéndose el dormido. Cuando le pregunté por qué había hecho eso, sin ponerse colorado, me respondió: ‘me pagaban dinero para hacerlo’. Tuvieron que agarrarme para que no cometiera un error que arruinara todo lo bueno que se había hecho”, relató.
El allanamiento abrió dos caminos al mismo tiempo. Por un lado, se logró rescatar a Mara (una perra grande de color marrón que sufrió el abuso), Boycka (otra can grande negra) y Dracko (un ejemplar de perro salchicha) y, después de que fueron atendidos por veterinarios, los ubicaron en hogares de tránsito. Y por el otro, continuó con el proceso judicial que se había abierto en la unidad fiscal de Delitos Complejos, que conduce Alejandro Noguera.
La audiencia
El jueves por la mañana se desarrolló la audiencia de formulación de cargos y de pedido de medidas contra el acusado. El auxiliar fiscal Daniel López Frías fue el que llevó adelante la acusación en contra del joven conocido como “Zetho”. Así se abrió el segundo proceso por maltrato animal en la provincia en menos de un año.
La declaración de Garbero fue clave en el desarrollo de la audiencia. “Dracko y Boycka están bien. Mara está triste y no consigo que esté en un hogar apto porque no se lleva bien con los otros animales. Está sufriendo en un segundo hogar de tránsito. Necesita un hogar donde poder sanar, es muy triste verla así y no consigo ayudarla”, dijo.
Gabriel Uzqueda, otro militante en la lucha por los derechos de los animales, también se pronunció en el debate. Estimó fundamental realizar un informe técnico específico veterinario a los animales. “Es posible lograr restaurar el comportamiento de la perrita y considero que es necesario seguir investigando, averiguar si el imputado pertenecía a otros grupos, ya que a veces están afectados menores de edad”.
“Zetho” prefirió no declarar y su defensor no se opuso a ninguna de las medidas que solicitó López Frías sobre la acusación y las medidas que planteó para que no entorpeciera el normal desarrollo de la investigación, que debería estar lista en un mes.
El fallo
La jueza Carolina Ballesteros, después de analizar las pruebas y los antecedentes del caso, en un extenso fallo resolvió con argumentos muy sólidos. Entre otras cosas, determinó:
- “Zetho” no podrá acercarse a 300 metros de los tres perros que fueron considerados víctimas.
- El acusado de maltrato, por ahora, no podrá tener ningún tipo de animal durante seis meses.
- Una junta médica deberá determinar el estado de salud mental del acusado.
- Tendrá que realizar un tratamiento de desintoxicación a las drogas.
- En 15 días, la defensa deberá informar quién será su cuidador legal.
- Debe cumplir con determinadas normas de conducta y no realizar medidas que entorpezcan la investigación.
- Se autoriza a que los animales mencionados en esta causa sean castrados.
- Pidió a la fiscalía que inicie el proceso de adopción de Mara. Deberán realizar la elección, con la colaboración de Garbero y Uzqueda, teniendo en cuenta el compromiso que asuman los candidatos para asegurar su cuidado.
Satisfacción
Garbero estuvo de acuerdo con el fallo de la jueza Ballesteros. “Tiene tres puntos fundamentales que marcarán un antes y un después en todo el país. En primer lugar permitió que hable en nombre de las víctimas, que es muy importante, porque los animales no pueden expresarse y, en este caso, hubo alguien que lo hiciera por ellos”, explicó. “Además -agregó- dictó medidas de protección para estos perros al imponerle una perimetral y para otros animales, ya que prohibió al acusado tener mascotas en los próximos seis meses”.
El delito de maltrato y crueldad animal (ver aparte) es excarcelable, pero si “Zetho” llegara a incumplir cualquiera de las normas que le impuso la magistrada, deberá ser acusado por desobediencia judicial, y ahí sí podría quedar tras las rejas.
Garbero, que llama a los canes “mis hijos” no pudo ocultar su satisfacción por los resultados conseguidos. “Es un gran paso. Pero se lo dio porque encontramos respuestas por parte de la Policía y de la Justicia, y porque exigimos que así sea siempre”, concluyó.
Una ley: “hay que denunciar y acompañar todo el proceso judicial para tener éxito”
La poco conocida pero vigente ley 14.346 establece: prisión de 15 días a un año a aquellas personas que maltraten o hagan víctima de actos de crueldad a los animales. Fue sancionada hace más de 65 años, pero no siempre se aplica. “De nada sirve quejarse si es que vos no tomás la iniciativa”, resumió Karina Garbero. “Hay que ir a hacer la denuncia y después continuarla en la Justicia. El camino no es el más sencillo, pero sí el único que se puede tomar”, explicó la defensora de los derechos de los animales. “Varias veces me presenté en una comisaría y me miraban con cara extraña cuando se enteraban de lo que quería denunciar. Se produce la misma situación que en los casos de violencia de género”, opinó. “Hay que perder el miedo, hacer docencia, en las comisarías. Una fiscalía y los jueces ya entendieron de esta problemática y sí actúan, pero insisto, hay que acompañarlos en todo el proceso”, concluyó.










