
Son al menos cuatro los procesos penales abiertos en el ámbito del Centro Judicial Capital por malos tratos y crueldad animal en menos de un año. Sin contar la que resolvió la jueza Carolina Ballesteros, las otras tres causas están en distintas etapas, pero lo concreto que esos expedientes se abrieron en menos de un año en la fiscalía de Delitos Complejos que conduce Alejandro Noguera.
En marzo del año pasado, Karina Garbero rescató a San Martín, un perro que había recibido 20 puñaladas por parte de su propietario. Se presentó en la Justicia y realizó la denuncia correspondientes. Ballesteros también falló a favor de los derechos del animal. En esa oportunidad decidió que se lo diera en adopción y que sea sometido a una operación de castración.
“Lamentablemente no pudimos continuar con el proceso judicial por la pandemia. Tristemente nuestro hijo (así lo llamaba al can) murió el lunes”, agregó la joven que pelea por los derechos de los animales.
También de 2020 es la causa que ya fue elevada a juicio contra un hombre por haber quemado a la mascota de su vecino. Según el expediente, el perro se cruzó de vereda atraído por una perra fina que estaba en celo. Su propietario lo roció con combustible y le prendió fuego. Fue acusado de maltrato y crueldad animal y no pudo acceder a una probation porque ya lo había hecho en un caso de lesiones culposas.
Este año, en cambio, se inició una causa por el mismo delito contra el propietario de la cachorra Clarita, que fue filmado aplicándole una feroz golpiza en las calles internas de un country de Tafí Viejo. Esas imágenes se viralizaron y el autor fue procesado por una pesquisa que desarrolló la fiscalía que conduce Noguera.
La jueza Isolina Apás Pérez de Nucci resolvió que se continuara investigando el caso. Gustavo Morales y Luis Romero Abadie, los defensores del acusado, impugnaron sin éxito la continuidad del proceso.








