Científicos descubren por qué la vacuna de AstraZeneca puede causar trombosis - LA GACETA Tucumán

Científicos descubren por qué la vacuna de AstraZeneca puede causar trombosis

Dos investigaciones, una alemana y otra noruega, encontraron un mecanismo inmunitario vinculado a los casos de trombos que alertaron a Europa.

12 May 2021
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Una proteína llamada factor plaquetario 4 (FP4) sería la que causó los casos de trombsis cerebrales en 16 personas de Alemania, Austria y Noruega, después haber sido vacunadas contra el coronavirus con el suero de AstraZeneca, según los estudios publicados en la revista estadounidense The New England Journal of Medicine.

Los científicos estudiaron solamente los motivos de muerte de esta personas, igualmente dan por hecho que habría pasado lo mismo en los seis casos de trombosis en Estados Unidos, que terminaron en decesos y habían recibido la vacuna de Johnson & Johnson, basada en la misma tecnología que la de AstraZeneca.

Tras varios meses de estudios, dos investigaciones científicas concluyeron que esta los anticuerpos activan las plaquetas contra la proteína FP4 y los monocitos (un tipo de células del sistema inmunitario), lo que eleva la producción de trombina (una enzima que interviene en la coagulación sanguínea), que es lo que provoca las trombosis.

Uno de los estudio fue financiado por la Fundación Alemana de Investigación. Este concluyó que la vacunación con la AstraZeneca "puede dar lugar al desarrollo poco frecuente de trombosis inmunitaria mediada por anticuerpos activadores de plaquetas contra FP4".

Aquí se analizó el caso de 11 pacientes vacunados en Alemania y Austria que habían desarrollado trombosis después de ser inoculados con el suero británico; nueve eran mujeres, con una edad media de 36 años. Entre 5 y 16 días después de vacunarse, los pacientes presentaron uno o más eventos trombóticos, con la excepción de un paciente, que tuvo una hemorragia intracraneal mortal.

De los pacientes con uno o más episodios trombóticos, nueve tuvieron trombosis venosa cerebral, tres trombosis venosa esplácnica (en el hígado), tres embolia pulmonar y cuatro otras clases de trombosis. De todos ellos, seis fallecieron y cinco pacientes tenían coagulación intravascular diseminada.

Aunque las trombosis afectaron a distintos órganos, todos los pacientes tenían anticuerpos contra la proteína FP4 y déficit de plaquetas en la sangre.

El segundo estudio analizó la situación de los cinco pacientes de Noruega: cuatro mujeres y un varón de entre 32 y 54 años que eran trabajadores sanitarios y que desarrollaron síntomas entre el séptimo y el décimo día después de recibir la primera dosis de la vacuna.

Todos los pacientes desarrollaron trombos en lugares no habituales: uno presentó trombocitopenia grave, y cuatro tuvieron una hemorragia cerebral importante (tres fallecieron).

Como en el estudio anterior, todos ellos tenían altos niveles de anticuerpos contra la proteína FP4 de las plaquetas, una reacción inducida por la vacuna.

Sin embargo, este estudio –desarrollado por la Universidad de Oslo– apuntó que, dado que los cinco casos se registraron entre más de 130.000 personas vacunadas, se trató de una reacción poco frecuente.

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