Las dietas estrictas embarran la cancha

Hablar de dietas muchas veces es hablar de planes restrictivos. ¿Qué problemas hay en estas “recetas mágicas” que se proponen para bajar de peso?

Las dietas estrictas embarran la cancha

En pandemia y frente a las pantallas por tanto tiempo ¿quién no se topó con alguna receta mágica para bajar de peso? Sin medir consecuencias, se les dio difusión a cientos de peligrosas dietas. De allí la necesidad de generar conciencia sobre lo perjudicial que son para el cuerpo algunos regímenes estrictos.

También es importante alertar sobre la gordofobia, sobre las peligrosas cirugías estéticas, sobre las víctimas de trastornos de alimentación y sobre los peligros de la difusión de estas dietas.

Estos procesos restrictivos que siguen quienes buscan bajar de peso, casi siempre queriendo encajar en los cánones de belleza, tienen serias consecuencias físicas y psíquicas, que fueron recordadas recientemente al conmemorarse el Día Internacional sin Dieta. “Es una oportunidad para denunciar lo perverso del universo de las dietas; hay muchas infancias sometidas a tratamientos y regímenes despiadados que se hacen en nombre de la salud, y lo único que consiguen es dañarla, si uno lo entiende desde una perspectiva integral; no sólo el cuidado del cuerpo, sino también el psicológico”, reflexiona Marcela, una activista de este tema, que prefiere el anonimato para evitar represalias en su actividad. La cuestiáon del sobrepeso abre una amplia gama de ramificaciones: la discriminación, los trastornos alimenticios, la falta de aceptación, las consecuencias físicas. “Hay que desnaturalizar la magia de las dietas”, asevera la joven.

El fracaso del rebote

“Nunca se está bien. Los criterios de belleza y estabilidad no se pueden sostener a lo largo de la vida. Las personas gordas transitamos esto de la idea de la dieta para un momento, el éxito de haber llegado a la meta, en el caso de haber llegado, y después el fracaso del rebote. Son varios periodos de eso, dieta-éxito-fracaso”, cuenta Bruno Bazán, activista de Gordxs Tucumán y licenciado en Filosofía. “Lo que pasa es que estos regímenes tan estrictos embarran la cancha, arruinan el metabolismo, lo vuelven más lento”, explica Mariela Córdoba, médica nutricionista con orientación en obesidad. “Lo que veo en el consultorio es que cuánto más dietas hicieron los pacientes, más contaminada viene la mente, entonces cuando les decís que se pueden comer una papa, una banana o una pizza, se asustan. Paso mucho tiempo en el consultorio borrando las mentes dietantes”, asegura.

La reeducación

Quien alguna vez haya caído en el mundo de los planes alimentarios restrictivos sabe que se prueban muchos y, en varios casos, sin éxito o con éxito efímero. “Es muy difícil luchar contra dietas estrictas, porque están en todos lados; lo que la gente no quiere hacer y muchos nutricionistas no hacen es el camino de hormiga: la reeducación. No es lo mismo una persona que hace un régimen bien y no aprende ningún comportamiento que quien que la hace más o menos, pero se enfoca en hábitos, en conductas. Lo ideal sería aprender a controlar las porciones, por ejemplo. Y eso no sólo se logra con fuerza de voluntad”, añade.

“Falta una reflexión y actualización profesional, se trata de ver los errores que la medicina y la nutrición han cometido con las propuestas hechas sobre alimentación”, agrega Bazán.

“Es necesario que haya un estado presente que garantice la soberanía alimentaria de los ciudadanos y que regule la industria de los alimentos“, considera Marcela, que añade: “para empezar a poder plantear un vinculo más amigable con uno mismo y con su cuerpo luchar contra las dietas es uno de los primeros pasos, sobre todo, porque generan muchísimos problemas psicológicos o trastornos alimenticios”.

A nivel psicológico

“Las dietas pueden abrirte las puertas a un trastorno de la conducta alimentaria que por ahí no tenías y que son muy difíciles de tratar y curar, porque muchas veces se cronifican”, indica la doctora Córdoba. De hecho, según comenta la especialista y citan algunos estudios internacionales, la Argentina se encuentra entre los países dónde más habitantes padecen trastornos alimenticios.

Un caso
The biggest loser

La médica nutricionista Mariela Córdoba ilustra lo perjudicial de las dietas extremas recordando un estudio que realizó el científico Kevin Hall. Este estudió seis años a los concursantes del show The Biggest Loser (similar a Cuestión de peso), luego de haber finalizado el reality. Hall quería saber qué sucedía en los cuerpos luego de haber bajado una gran cantidad de kilos en un periodo corto de tiempo con dietas restrictivas y con actividad física.“Hall encontró que el metabolismo y el gasto energético estaba bajo. Perdieron músculo y hueso, algo que no se recuperó nunca. Además, la grasa que volvieron a ganar se quedaba, y era muy difícil rebajarla con otras dietas”, resume sobre el estudio la especialista.

Por Nicolás Sánchez Picón.

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