Además de las dietas, se convive con la mirada del otro

¿Por qué el “querer” no es suficiente para bajar de peso? ¿Cómo se vive con obesidad en una sociedad que observa y juzga a quien la padece?

UNA VÍCTIMA. No hay que culpar al obeso, que está enfermo. UNA VÍCTIMA. No hay que culpar al obeso, que está enfermo.
11 Mayo 2021

El Día Internacional sin Dietas , que se conmemoró recientemente, quiere poner de relieve la peligrosidad de las recetas mágicas para bajar de peso y también poner sobre la mesa la gordofobia como un flagelo que es necesario terminar..

Diego Arjona, locutor y actor tucumano, cuenta: “yo no estoy de acuerdo en hacer esas dietas mágicas o recomendadas, que te prometen un descenso rápido y una salud supuestamente espectacular en poco tiempo”.

Prefiere hablar de planes de alimentación: “el régimen es, para la persona obesa, a veces mala palabra. Ya empezás a sufrir antes de hacerla; cuando comenzás un plan de alimentación es diferente”, asegura.

Por esta razón, insta a quienes quieran cambiar su vida a buscar ayuda médica: “la obesidad es una enfermedad para toda la vida. Vayan al médico, traten de hacerse atender con personas idóneas, que sepan del tema y te acompañen en ese plan de alimentación saludable”, aconseja.

Sentirse observado

“La mirada al gordo o gorda está. Yo cuando voy por la calle me siento observado y no es por otra cosa que la gordura, uno lo sabe porque lo vive siempre”, relata. “Todavía es parte del sentido común mirar de pies a cabeza a las personas y juzgar sin ningún tipo de prurito, tacto ni buena educación. Incluso en nuestro andar cotidiano con nuestros amigos o familia, tenemos muy naturalizado hacer comentarios y juicios de valor sobre los cuerpos”, agrega Bruno Bazán, activista de Gordxs Tucumán.

“Creo que como sociedad tenemos un trabajo pendiente en cuanto a la reorientación de nuestro deseo, tenemos que estar dispuestos a entender que lo bello no es necesariamente lo delgado”, añade Marcela, también parte de la misma agrupación

No es sólo voluntad

“No es una cuestión de voluntad, la obesidad es una enfermedad. Primero, no es culpa de la persona, dejemos de echarle la culpa al paciente, porque es como que todas las armas están disparando para él, que es la víctima. Segundo, al ser una enfermedad, hay mecanismos biológicos que no funcionan. No depende de la voluntad, sino de cosas mas fuertes”, explica Mariela Córdoba, médica nutricionista con orientación en obesidad.

“Un posicionamiento común de los profesionales es dividir el saber y hablarle a cada paciente como si fuese responsable de su condición”, afirma Bazán.

Es muy común que se eche toda la culpa al paciente. “Uno no elige estar enfermo, uno está enfermo. El entorno tiene que entender que a nadie le gusta ser obeso. Lo aceptás, pero te puedo asegurar que nadie quiere tener dolores lumbares o de otro tipo; lamentablemente es una enfermedad con la que tenemos que aprender a vivir”, reflexiona Arjona.

Diego, además, brinda un último mensaje “a sus pares”: “la clave es buscar un buen plan de alimentación. No bajen los brazos, por más que empiecen hoy el plan y duren tres días, no importa, sigan, no se autocastiguen, no se autoflagelen, que no les importe la mirada del otro, aunque duela”.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios