Coronavirus: cómo hablar con alguien que se niega a vacunarse

Coronavirus: cómo hablar con alguien que se niega a vacunarse

Especialistas defienden la aplicación de las dosis para inmunizar a la población.

ASTRAZENECA. Una de las vacunas contra el coronavirus que se están aplicando en el mundo. REUTERS ASTRAZENECA. Una de las vacunas contra el coronavirus que se están aplicando en el mundo. REUTERS FOTO/REUTERS
04 Mayo 2021

Luego del agua potable, la vacunación es la intervención de salud pública que más ha disminuido la mortandad: salva 2,5 millones de vidas cada año en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Las vacunas, además, otorgan un beneficio individual y a la vez social, porque protegen a aquellos que la recibieron y a quienes no pueden hacerlo. Sin embargo,  es común encontrarse por estos días con algún argumento en contra de las vacunas para la covid-19.

"Al tener una población inmunizada se previene la enfermedad y se reduce la transmisión", dice el infectólogo Gustavo Costilla Campero, vicepresidente de la Sociedad Argentina de Infectología y jefe de ese servicio en el hospital Padilla.

Un temor que esgrimen quiénes objetan estas vacunas es la rapidez en su desarrollo. No obstante, las vacunas requieren de muchas instancias antes de ser comercializadas, refuta Costilla Campero. Y continúan siendo monitoreadas una vez que se aplican en la población real. "Si bien cuentan con autorizaciones de emergencia, el proceso para garantizar su seguridad, tolerancia y eficacia no se ha saltado ningún paso", añade.

En este contexto, el especialista remarca la importancia de los médicos para promover la vacunación. "Independientemente de la actitud del paciente, el rol del médico es fundamental. Usualmente cuando un médico se lo indica, uno se vacuna", afirma en tono decidido.

Vacunas de AstraZeneca, EFE/Bienvenido Velasco Vacunas de AstraZeneca, EFE/Bienvenido Velasco

Además, la velocidad sin precedentes con que se desarrollaron estos fármacos en vez de ocasionar temores debería ser vista como un logro de la humanidad. Al menos así lo considera Ezequiel Aráoz, biólogo e investigador del Instituto de Ecología Regional (IER), que es una unidad ejecutora del Conicet. "A nivel global se están probando (y en algunos casos aplicando) más de 230 vacunas. El mundo no contaba con 230 grupos trabajando en coronavirus, sino que contaba con infinidad de personas educadas con acceso a la información científica y con capacidad de imaginar soluciones y transferirla al resto de la población", explica.

Las tres vacunas contra el coronavirus disponibles en el país y autorizadas por la ANMAT y el Ministerio de Salud (Sputnik V, AstraZeneca/Oxford y Sinopharm) han sido catalogadas como seguras y eficaces. Su nivel de eficacia  para evitar que se desarrolle una enfermedad sintomática varía entre el 70 % y el 92%. Y su nivel de eficacia para evitar que esa enfermedad se agrave oscila entre un 95 % y 100%.

Al respecto, la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) publicó una imagen contundente, que muestra que al vacunarse sigue habiendo riesgo de contraer la enfermedad, pero es menos probable que se agrave.

Finalmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado que los riesgos de padecer la covid-19 superan los posibles riesgos asociados a la vacunación, que incluyen efectos adversos en su mayoría leves u ocasionales. Hasta ahora, lo más grave que se ha reportado son unos raros eventos tromboembólicos en mujeres de entre 40 y 55 años, producidos por las vacunas de AstraZeneca y de Johnson & Johnson. Algunos acabaron en muertes.

En la Argentina, según el último informe de vigilancia de seguridad en vacunas, fechado el 2 de abril, el 99 % de los eventos reportados luego de la vacunación fueron leves y moderados. Los más frecuentes fueron dolor y reacciones en el sitio de la aplicación de la vacuna, cefalea, fiebre, fatiga, mareos y náuseas.

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