“Sólo fueron habladurías de la gente que se viralizaron” - LA GACETA Tucumán

“Sólo fueron habladurías de la gente que se viralizaron”

La viuda de un joven fallecido que supuestamente luchó por salir del ataúd aclaró el caso. Malestar en el este tucumano.

02 May 2021 varios autores
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UNA ZONA RURAL QUE PERDIÓ LA PAZ. Los audios anónimos despertaron asombro, repudio y malestar entre los habitantes del este tucumano.

“En el cementerio no vi nada extraño. Sí sentí ruidos, pero me habían explicado que era una situación común. Lo demás fueron habladurías de la gente”, sintetizó D., la viuda del joven que, según una serie de audios que se viralizaron entre el jueves y el viernes en el este de la provincia, lo pusieron en un cajón con vida. La versión también indicaba que el fallecido había luchado para salir del ataúd. Pero esa historia fue rápidamente descartada por los médicos de la Policía y por la Justicia.

“Lo traían en un cajón porque supuestamente murió de covid-19, pero cuando lo estaban por enterrar la gente comenzó a sentir que la persona se movía. Abrieron el ataúd y se dieron cuenta de que había estado con vida y que, en realidad, murió asfixiado”. Ese mensaje lo grabó una mujer y se lo envió, supuestamente, a un pastor evangélico, que se lo pasó a un miembro de su iglesia y de ahí no para más. El audio se escuchó en toda la provincia.

La historia real es así: un joven de 33 años, cuyo nombre se mantiene en reserva por expreso pedido de sus familiares, se internó, junto a su esposa e hijas, en un hospital por estar infectado de coronavirus el 8 de abril. Luego fue trasladado a una clínica privada. Fue el único que presentó un caso grave. Mientras sus seres queridos fueron recuperándose, su cuadro fue empeorando hasta que falleció el domingo 25. A partir de ahí, comenzaron a difundirse las mentiras.

Alarma

Por recomendación de los médicos, los parientes decidieron no velarlo. Sus restos fueron trasladados directamente al cementerio de Mancopa. Momentos antes de que se realizara el sepelio, los pocos asistentes que se encontraban en la ceremonia, comenzaron a sentir sonidos extraños que provenían del interior del ataúd. Espantados, fueron hasta la comisaría del lugar y denunciaron el hecho.

La noticia corrió rápidamente en el pueblo. “Abrieron el cajón y encontraron signos de que el chico estaba desesperado por salir. Encontraron señales de que había intentado sacar la tapa”, fue una de las partes de un mensaje que se envió a un tal “hermano Diego”.

Esa conversación corrió rápidamente y con el transcurso de los minutos fueron apareciendo otras personas que aportaban más datos inexactos, pese a que no estaban en el lugar.

Aclaración

Los vecinos dieron aviso a la Policía que se presentó en el lugar. Al escuchar las declaraciones de los testigos, convocaron a un médico forense. El profesional confirmó que el hombre llevaba varias horas muerto y que el sonido que habrían escuchado podría haberse generado por los gases que normalmente eliminan los cuerpos.

Los miembros de la fuerza dieron aviso a la Fiscalía I de Homicidios que conduce Ignacio López Bustos. Sus colaboradores solicitaron que se envíen todas las actuaciones que se habían realizado hasta ese momento para analizar los pasos a seguir.

El funcionario confirmó que se inició una investigación por ese incidente, pero que nada de lo que se difundió en los audios es real. “Los profesionales no sólo constataron que había fallecido tal como lo indicaba el acta que se labró en la clínica, sino además indicaron que la bolsa con la que se cubre a las personas que fallecen por el mal, estaba perfectamente cerrada. El ataúd también estaba intacto”, explicó.

“En el cementerio no vi nada extraño. Si sentí ruidos pero me habían explicado que eran situaciones normales post mortem que se producen. Vino una médica a revisarlo de nuevo. No había signos de asfixia, estaba sin pulso. Iba a ser un milagro si se levantaba, si tenía los dos pulmones afectados”, explicó la viuda en una entrevista con LA GACETA.

Sorpresa y enojo

Los vecinos del joven fallecido también dieron su versión de los hechos. “Nos enteramos de un día para el otro. Fue algo muy triste. Era un buen chico que estaba en la calle por su trabajo de camionero. Después comenzaron con esos audios y la situación terminó siendo muy traumática”, comentó Lázaro.

Rosa, que se comunicó con LA GACETA, añadió: “no se puede creer las cosas que se dijeron en los últimos días. Generaron un daño terrible a la familia del pobre chico. Las redes están enfermando a la sociedad. Espero que encuentren al culpable de haber filtrado esa información para que tenga algún tipo de castigo”.

“Todo el mundo del pueblo habló durante días de este tema. Él era un chico muy conocido en la zona y tenía muchos amigos. Por eso creo que se viralizaron los audios que se enviaron. Hay una mujer que habla de ‘hermano’ y de ‘bendiciones’ todo el tiempo. Muy creyente no debe ser porque se encargó de divulgar esa mentira en toda la provincia. Ahora tendrá que revisar su conciencia y rezar varias horas para pagar su culpa”, señaló Luciana de García.

El fiscal López Bustos explicó que, después de haber recibido los informes de las autoridades donde constató que no había ninguna irregularidad y, fundamentalmente teniendo en cuenta el deseo de los familiares, se ordenó que el cuerpo fuera sepultado. “Hasta aquí no surgió ni un indicio de que estemos ante la existencia de un delito”, concluyó.

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