16 Junio 2002 Seguir en 
Dos empleados jerárquicos del Poder Judicial fueron degradados de sus cargos por su falta de idoneidad, extravío de documentos, demoras injustificadas en incorporar escritos en los expedientes y otras situaciones que complicaron el trabajo de los juzgados en los que trabajaban.
Z.F., que tenía el cargo de encargado principal de uno de los juzgados civiles en Familia y Sucesiones, pasó a ser encargado auxiliar y fue trasladado a otra oficina. La retrogradación, inédita hasta ahora en Tucumán, implica para el empleado una disminución salarial.
De acuerdo con la documentación a la que accedió LA GACETA, Z.F. fue denunciado en varias oportunidades desde 2000. La mayoría de las veces fue porque no incorporaba a los expedientes los escritos presentados por los abogados, lo que generó serios inconvenientes en las causas judiciales.
Además, en una oportunidad fue denunciado por haberle pedido "una colaboración" a una persona que fue a retirar su cheque de pensión alimenticia.
Otro elemento en su contra es que Z.F. no concurrió a los cursos que dicta el Centro de Capacitación Judicial, que son obligatorios.
Otro caso es el de C.A.M., quien era encargado mayor de un juzgado de documentos y Locaciones, y pasó a ser encargado principal. C.A.M. fue tildado de "ineficiente" -en la acordada de la Corte- y se menciona que tiene "poca o casi nula predisposición a realizar tareas inherentes al cargo".
Además, este empleado obtuvo muy malos resultados en los exámenes técnico laborales.En ambos casos se tuvieron en cuenta los informes de sus superiores y la investigación que llevó adelante la Superintendencia de la Corte, a cargo de Reyes Severiano Pérez.
Z.F., que tenía el cargo de encargado principal de uno de los juzgados civiles en Familia y Sucesiones, pasó a ser encargado auxiliar y fue trasladado a otra oficina. La retrogradación, inédita hasta ahora en Tucumán, implica para el empleado una disminución salarial.
De acuerdo con la documentación a la que accedió LA GACETA, Z.F. fue denunciado en varias oportunidades desde 2000. La mayoría de las veces fue porque no incorporaba a los expedientes los escritos presentados por los abogados, lo que generó serios inconvenientes en las causas judiciales.
Además, en una oportunidad fue denunciado por haberle pedido "una colaboración" a una persona que fue a retirar su cheque de pensión alimenticia.
Otro elemento en su contra es que Z.F. no concurrió a los cursos que dicta el Centro de Capacitación Judicial, que son obligatorios.
Otro caso es el de C.A.M., quien era encargado mayor de un juzgado de documentos y Locaciones, y pasó a ser encargado principal. C.A.M. fue tildado de "ineficiente" -en la acordada de la Corte- y se menciona que tiene "poca o casi nula predisposición a realizar tareas inherentes al cargo".
Además, este empleado obtuvo muy malos resultados en los exámenes técnico laborales.En ambos casos se tuvieron en cuenta los informes de sus superiores y la investigación que llevó adelante la Superintendencia de la Corte, a cargo de Reyes Severiano Pérez.







