El nuevo DT de San Martín no tendrá una tarea sencilla - LA GACETA Tucumán

El nuevo DT de San Martín no tendrá una tarea sencilla

San Martín repitió viejos errores, volvió a perder y se hunde en la tabla; levantar a un equipo caído anímicamente y que no muestra respuestas, será la tarea del nuevo “capitán”.

14 Abr 2021 Por Bruno Farano
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DESTACADO. Sin convencer, San Martín volvió a hacer figura a un arquero. El ex Boca, Emanuel Tripodi estuvo seguro toda la noche y también recibió ayuda de los palos. LA GACETA / FOTOS DE FRANCO VERA

Si el futuro entrenador que reemplazará a la dupla Favio Orsi-Sergio Gómez estuvo pegado al televisor viendo el duelo de anoche, seguramente terminó más que preocupado.

El primer diagnóstico no es nada positivo; todo lo contrario. Contra uno de los equipos que seguramente no estará en la conversación por los puestos de ascenso, el “Santo” volvió a mostrar una de sus peores caras. Jugó mal, repitió viejos errores, regaló un gol, sumó su segunda derrota en fila y se hunde en las posiciones. Todo mal.

La mano del DT interino no logró cambiar lo que se había visto en las primeras cuatro fechas. San Martín es un equipo previsible, sin sorpresa, que juega una o dos marchas más lento que sus rivales y que no sabe cómo lastimar las defensas enemigas. Para colmo, cuando tiene una chance no la aprovecha.

Marcelo Estigarribia tuvo dos veces el gol en su cabeza. En el primer tiempo, se lo perdió solo debajo del arco, y con el tiempo casi cumplido, no logró darle dirección desde una posición inmejorable.

Además, el gol de Chacarita fue un regalo cortesía de la casa. Sí, en La Ciudadela no pegan una y el nuevo entrenador deberá cambiar el foco de raíz si es que pretende que la historia tenga un final diferente al que parece encaminarse por estas horas.

Se nota que el “Santo” está golpeado. Es un equipo caído anímicamente, que parece sufrir cada segundo de juego. La pelota quema en los pies de sus jugadores y casi nadie toma la posta para ponerse el equipo al hombro. Ayer, los puntos más altos del equipo fueron Emanuel Cuevas, Nicolás Moreno y Gustavo Abregú.

Cuevas porque fue el único que intentó cambiar la ecuación (para colmo se fue lesionado minutos antes del gol del “Funebrero”); “Chuny” porque puso ganas, sacrificio y generó algunas chances de peligro. Por último, Abregú jugó en una posición que no es habitual para él; y cumplió. No lució, pero se mostró ordenado en la marca; quitó y entregó.

El resto fue más de lo mismo. La imagen fue similar a la que mostraron en varios pasajes de la temporada y la que evidenció el pasado fin de semana en Villa Crespo, en la última función de la dupla.

Para colmo, dicen que una desgracia llama a la otra; y en Bolívar y Pellegrini pueden dar fe de ello. Ayer perdió al único futbolista que, con errores y virtudes, intentaba jugar a otra cosa. Y el gol con el que Chacarita se llevó el premio mayor, no tiene explicación.

La CD no puede darse el lujo de dejar pasar más tiempo en la elección del nuevo DT. Es cierto que no hay muchas opciones que llenen los ojos a la nueva conducción, pero el nuevo capitán tendrá demasiado trabajo.

Como principal medida deberá cambiarle el chip a un grupo de jugadores que tienen la moral por el piso y darle identidad a un equipo que sólo mostró chispazos de juego en lo que va de la temporada y que por momentos fue superado por rivales que navegan por la mitad de la tabla pero que, así y todo, lograron poner contra las cuerdas al “Santo”.

La derrota sembró más dudas que otra cosa. El futuro por ahora no ofrece ninguna señales positiva y eso es algo que deberá modificar el nuevo entrenador.

Sí; alguien que aún no fue anunciado y que ya tiene un trabajo que parece ser dificilísimo.

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