El crimen de Paulina Lebbos: según el fiscal, Soto la mató y Sergio Kaleñuk ayudó a tapar el homicidio - LA GACETA Tucumán

El crimen de Paulina Lebbos: según el fiscal, Soto la mató y Sergio Kaleñuk ayudó a tapar el homicidio

El acusado negó haber sido el homicida y dijo que no conocía al ex funcionario. Las pruebas que hay en su contra. Complicaciones.

31 Mar 2021 Por Gustavo Rodríguez

Una nueva línea de investigación se abrió en el caso de la desaparición y el posterior crimen de Paulina Alejandra Lebbos, a 15 años de su muerte. El fiscal Carlos Sale, al tomarle declaración como imputado, planteó la siguiente hipótesis: César Soto, la pareja, la mató y luego logró la colaboración de Sergio Kaleñuk para ocultar el homicidio.

La estudiante fue vista por última vez el 26 de febrero de 2006. Había ido a bailar a un boliche de la zona del ex Abasto junto a un grupo de amigos. A la salida, junto a su compañera Virginia Mercado, tomaron un remise y se dirigieron a barrio Sur. La salteña dijo que Paulina siguió viaje con destino a la casa de Soto. Pero según los dichos, su pareja y padre de la hija de la víctima, nunca llegó al lugar. Su cuerpo fue encontrado el 11 de marzo a la vera de la ruta que conduce a Raco.

A partir de allí, tres fiscales investigaron el caso. Alejandro Noguera (fue separado de la pesquisa por haber mantenido una reunión en la casa del gobernador José Alperovich); Carlos Albaca (espera ser enjuiciado por las presuntas irregularidades que podría haber cometido durante los siete años que tuvo la causa) y Diego López Ávila (cerró la pesquisa que llegó a juicio).

EL PRIMERO EN DECLARAR. Soto habló durante tres horas ante Sale. LA GACETA / FOTOS DE JORGE OLMOS SGROSSO

En febrero de 2019, el tribunal, integrado por los jueces Rafael Macoritto, Dante Ibáñez y Carlos Caramuti, condenó por encubrimiento al ex secretario de Seguridad, Eduardo di Lella, al ex jefe de Policía, Hugo Sánchez, al ex subjefe de la fuerza, Nicolás Barrera, al ex jefe de la Unidad Regional Norte, Rubén Brito, y al ex policía Waldino Rodríguez. Después de más de un año de audiencias, terminaron absolviendo a Roberto Gómez, el único acusado por la desaparición y el crimen de Paulina.

Pero el fallo abrió otra puerta: los jueces pidieron que se investigara a Soto, a Kaleñuk, a Esteban Gómez (hermano del absuelto) y a Roberto Atim (vendedor de celulares vinculado a los Gómez). Sin embargo, el tiempo pasó y la Corte Suprema de Justicia apenas confirmó la sentencia días antes de que prescribiera el caso. Horas antes de que se cumplieran todos los pasos procesales, los sospechosos fueron citados como imputados y así se evitó que el crimen prescribiera.

Nueva etapa

El fiscal Sale quedó al frente de la nueva investigación porque él fue el acusador en el juicio, por lo que conoce el expediente de punta a punta. La gran incógnita era determinar de qué acusaría a Soto, que sería el primer sospechoso en declarar como acusado. Y eso quedó develado ayer.

EL INVESTIGADOR. El fiscal Carlos Sale está al frente del caso.

El investigador, según confiaron fuentes judiciales, elaboró la siguiente hipótesis: Paulina llegó hasta la casa de Soto y este la mató estrangulándola. Al darse cuenta de lo que había hecho, se comunicó con Kaleñuk, que se dirigió hasta su domicilio. Levantaron el cuerpo y lo terminaron arrojando al costado de la ruta que conduce a Raco.

Esta teoría aporta los siguientes nuevos elementos:

- Paulina fue asesinada en la casa de su pareja después de haber mantenido una discusión.

- El motivo de la pelea podría haberse originado por un encuentro que habría tenido la joven con un miembro de la familia Jiménez, que eran vecinos del sospechoso.

- Kaleñuk habría tenido alguna participación en el hecho y por eso se podría haber montado semejante red de encubrimiento para evitar que se conociera la verdad. Él, en el momento en el que se produjo, era subsecretario de la Gobernación e hijo del secretario privado del ex gobernador José Alperovich.

- Confirmó además que la muerte de la víctima fue por estrangulamiento manual.

- También surge que Soto conocía a Kaleñuk porque él era miembro de la barra brava de Atlético, y el actual empleado legislativo, dirigente de los “decanos”.

Según fuentes judiciales, entre otras pruebas, Sale tuvo en cuenta el testimonio de Rosa Aragón, la madre de la fallecida joven, de Mercado y otros informes periciales. No trascendieron los motivos por los cuales el fiscal Sale decidió acusar a Kaleñuk.

LLEGA SU TURNO. Sergio Kaleñuk debe declarar hoy en Tribunales.

Las pruebas que pueda sumar el fiscal a partir de ahora son escasas. Por ejemplo, las muestras de los cabellos encontrados en el cuerpo de Paulina y en el toallón con una mancha de sangre en la casa de Soto, no fueron preservadas correctamente por el fiscal Albaca y quedaron inutilizadas; es decir, nunca se pudieron realizar comparaciones genéticas.

Desmentida y dudas

Soto se presentó a tribunales a la hora prevista. Por primera vez en todo el caso, fue asistido por un defensor oficial, ya que siempre fue acompañado por uno particular. Declaró durante casi tres horas y respondió cada una de las preguntas que le hicieron.

Lo primero que hizo fue negar la acusación en su contra y, de acuerdo con las versiones recogidas por LA GACETA, dijo que él era incapaz de hacerle algo así a la mujer que amaba y a la madre de su hija.

Otro de los puntos clave es haber negado conocer a Kaleñuk y haber dicho que lo vio por primera vez cuando declaró en el juicio. Debería haber sido a través de los medios de comunicación, puesto que declararon en dos momentos diferentes de la audiencia que culminó en febrero de 2019.

Trascendió además que Soto, que ahora está casado con otra mujer y que vive en el sur de la capital, volvió a dejar dudas en cuestiones importantes. Entre otras cosas, no pudo explicar los siguientes puntos:

LA VÍCTIMA. Paulina Lebbos fue asesinada en 2006.

- No pudo precisar con exactitud qué hizo durante la madrugada en la que desapareció la joven.

- Explicó que él había vendido su celular una semana antes del crimen, pero no pudo detallar por qué se había comunicado con Paulina dos días antes con su teléfono móvil.

- No fue convincente a la hora de detallar por qué intentó ubicarla llamándola al teléfono fijo de la familia Lebbos y no a su celular.

Más allá de esta duda, la cuarta investigación que se realiza por este caso recién comienza. Todavía queda mucho camino por recorrer. Otro paso importante será cuando hoy se presente Kaleñuk para defenderse de la acusación en su contra. Y por último, queda determinar que dirán Gómez y Atim, que comenzarán a ser interrogados a partir de mañana, según confiaron fuentes judiciales.

Los indicios en contra de Soto

1- Nunca pudo explicar con exactitud qué hizo la noche del 25 de febrero y la madrugada del día siguiente. Contó varias versiones.

2- La familia Lebbos dijo que él era violento. La madre de Paulina, antes de morir, relató que había intentado estrangularla en una discusión. Así la mataron.

3- Los allegados a Soto declararon en el juicio que él no se había mostrado muy preocupado cuando se enteró de que Paulina estaba desaparecida.

4- Negó ser miembro de la barra brava de Atlético, pero hasta su madre en el juicio confirmó que pintaba las banderas de la hinchada.

5- Jamás pudo aclarar por qué lavó con tanto énfasis la ropa que tenía puesta la noche en la que desapareció la joven. Prefirió hacer eso antes que almorzar.

Los indicios en contra de Kaleñuk

1- En el juicio dijo que el 25 de febrero no salió de su casa y que se durmió temprano. Pero se descubrió que estuvo en varios lugares durante esa noche.

2- Cerca de las 6, hora en la que Paulina debería haberse encontrado con su pareja, el celular de Kaleñuk es encontrado cerca de la casa de Soto.

3- El sospechoso no pudo confirmar su versión de que el domingo 26 de febrero estuvo vendiendo entradas en el club Central Córdoba.

4- Su celular fue activado en el mismo horario y en la misma zona en la que se utilizó el teléfono móvil de Paulina.

5- El sospechoso dijo que se comunicó con los condenados por encubrimiento por cuestiones organizativas del clásico que se jugó el 26 de febrero.

Teoría I: un remisero o un asesino serial

Tal como indican los manuales de investigación, la última persona que vio con vida a una víctima se transforma en sospechosa. En este caso nunca se pudo encontrar al remisero que trasladó a Paulina. Se presentó uno, pero después se determinó que había mentido y fue procesado. Cuando desapareció la docente “Betty” Argañaraz, se intentó hacer creer que el conductor podría haber estado vinculado en ambos hechos.

Teoría II: los hijos del poder

Durante años se rumoreó que Paulina murió en una fiesta que se habría realizado en un salón de eventos de Raco o de El Cadillal. Siguiendo esa línea, se había investigado a Gabriel y a Daniel Alperovich (hijos del ex gobernador) y a Sergio Kaleñuk. El último fue el único que siguió involucrado en el caso, pero por las declaraciones que realizó cuando brindó testimonio en el juicio.

Teoría III: los contactos narcos

Durante el maratónico juicio surgieron detalles que dejaron abierta la posibilidad de que varios mencionados en la causa hubieran tenido una relación con un narco importante de la provincia. La joven podría haber visto o haberse enterado de algo y por eso la mataron. Esa también podría ser una buena razón para que se haya tejido tan importante red de encubrimiento.

Teoría iV: los contactos con el fútbol

Varios miembros del clan Acevedo fueron mencionados e investigados en la causa. En un principio se pensó que ellos, que conocían a César Soto, podrían haber organizado una fiesta donde fue asesinada la joven. Los señalados negaron su participación en el hecho y la Justicia no encontró ninguna prueba para procesarlos. Varios de los mencionados murieron antes de que se hiciera el juicio.

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